Caracas Boca (1-1)

UN DEBUT CONDICIONADO

El debut en Copa Libertadores no es algo que se le de con facilidad a Boca. Desde la edición 2003 que el Xeneize no logra un triunfo en el amanecer de su principal anhelo. La visita a Caracas no fue la excepción. El largo viaje y la necesaria rotación de cara al cierre de Superliga Argentina no permitieron que Boca juegue al tope de sus posibilidades, pese al buen rendimiento a lo largo del partido. La principal diferencia entre la habitual versión y este debut fue la velocidad para distribuir la pelota. Desde el eje, la falta de fútbol de Iván Marcone y el declive que viene mostrando en su rendimiento, le impidieron otorgarle al equipo la dinámica que suele aportar Jorman Campuzano.

Sin embargo, la pasividad de Caracas en sus líneas no le imposibilitó a Boca dominar el trámite del juego en su totalidad, con altibajos en cuanto a la intensidad. De entrada, Sebastián Villa mostró que su estado de forma no es mera casualidad. En esta ocasión volcado a la banda derecha, asistió a Ramón Ábila para abrir el marcador. Con la ventaja, Boca creció como conjunto. Desde la zaga, Carlos Zambrano mostró buenas credenciales: tuvo un 90% de precisión en los pases y un total de 4/7 duelos ganados. Dada su inactividad, el debut puede ser considerado como bueno.

En 2020, Villa participó de forma directa en cinco goles (2G-3A).

No obstante, la Copa Libertadores no perdona. Un inicio dubitativo y el ímpetu de Caracas en el inicio del complemento le permitieron al conjunto venezolano llevarse un premio demasiado grande. Un error de Marcone en una falta cercana al área le dio la posibilidad a Robert Hernández de igualar el partido. Con el empate, Boca intentó lograr el control del partido nuevamente, aunque sin la misma eficacia. Los cambios -muy probablemente pensados en la lucha por el título local- no dieron el resultado esperado y el equipo perdió consistencia. En este contexto, Emanuel Reynoso y Nicolás Capaldo sacaron la cara. Tanto el cordobés -con 83% de precisión y 6 pases claves- como el juvenil, que llegó en dos ocasiones al área, fueron los que más intentaron, sin éxito, rescatar más que un punto al que Boca buscará revalorizar el próximo martes en condición de local.

EL ATAQUE MORTAL DE BOCA