UN BAILE DE 29 MINUTOS

2

 

El Torneo Nacional de 1967 fue el primero en disputarse con equipos del interior del país. Llegaba la novena fecha y en el Gasómetro de Avenida La Plata, San Lorenzo recibía la visita de Boca Juniors. Uno de los grandes clásicos del Fútbol Argentino, en donde nunca importan demasiado las posiciones en la tabla y sí todo el folklore que trae aparejado un juego de este calibre. Eran las épocas del asado o las pastas en familia previas al partido, y las tardes de domingo en las canchas, los mismos colores de hoy pero con otros ritos.
El último triunfo Xeneize databa de 1964, cuando un 5 de septiembre Boca ganó 3-0 en La Bombonera. Aquella tarde del 5 de noviembre sería de una gran alegría para la hinchada del Ciclón, con goleada incluida además de una soberbia actuación de Héctor Rodolfo Veira, autor de los cuatro goles que tuvo el partido. Veira fue un jugador que regalaba potrero. El “Bambino” era un volante finísimo, de esos que deleitaban gracias a su enorme técnica e improvisación, llegando al gol con suma frecuencia. Sin dudas fue uno de los mejores zurdos que se hayan visto en Boedo. Exquisito por demás, amante de la noche tanto como del fútbol, entregó esa tarde su actuación más memorable vistiendo la azulgrana.

Partido soñado

“Son esos días en que estás inspirado y te sale todo, ¿viste? La noche anterior comimos con Cacho Silveira, el técnico de Boca, y Rendo le dice: mañana les hacemos cuatro. Eso pasó, y me anularon el quinto, que fue el más lindo de todos”.

San Lorenzo fue un claro dominador del juego desde el vamos, y con Veira como protagonista exclusivo. Muchos hinchas de ambos equipos todavía se estaban acomodando en las tribunas, cuando se produjo la primera conquista del Bambino. Aquí la proyección de una tarde de gloria:

5 minutos: hay un tiro libre por jugada peligrosa ante una falta de Rubén Magdalena a Veira. Indirecto que Roberto Telch tocó para el “Bambino”. El remate entró arriba junto a un poste y dejó parado a Antonio Roma.
12 minutos: una jugada colectiva de San Lorenzo y la pelota le quedó a Veira, que alargó y sacó el zurdazo potente y a un ángulo superior.
32 minutos: doble pared entre Rodolfo Fischer y  Veira que termina con un rebote que le queda al “Bambino” para su tercer gol.
34 minutos: centro de Pedro González y cabezazo de Fischer en el travesaño y la pelota le quedó para otro remate de zurda de Veira.
El 4-0 del primer tiempo liquidó el pleito, y pudo haber sido un resultado aún más abultado, pero el Ciclón salió al complemento sólo para cumplir. Pases y más pases, juego florido, pero lejos del área de Boca. El genial Osvaldo Ardizzone, en su crónica para la Revista El Gráfico, escribió sobre Veira: “La tarde fue íntegramente suya, aunque después entró en la alegre estudiantina de todo el equipo. Pero en mérito a la hazaña voy a postergar el reproche. Quiero quedarme con la alegría de su festejo cuando salió corriendo hacia la tribuna. La única alegría que vale en el fútbol. La que hace gritar gol a todo un estadio. Y usted lo hizo gritar cuatro veces…”.
Como un dato anecdótico, ese no fue el único 4-0 de San Lorenzo sobre Boca en el que estuvo involucrado este protagonista. El 9 de marzo de 1997, es decir casi 30 años después, en el Nuevo Gasómetro del Bajo Flores, se repitió el marcador con dos goles de Gorosito y dos de Paulo Silas. El técnico de Boca era… el Bambino Veira.

Síntesis del encuentro:

San Lorenzo (4): Carlos Buttice; Oscar Calics y Raul Páez; Rolando Gramari, Roberto Telch y José Rafael Albrecht; Pedro González, Alberto Rendo, Rodolfo Fischer, Héctor Veira y Miguel Ángel Tojo. DT: José Barreiro

Boca Juniors (0): Antonio Roma; Rubén Magdalena y Silvio Marzolini; Carmelo Simeone, Marcos Zarich y Alcides Silveira; Oscar Pianetti, Norberto Madurga, Ángel Clemente Rojas, Nicolás Novello y Alberto González. DT: Alcides Silveira.

Share.

About Author

56 años, escritor. El fútbol y el rugby, mis pasiones. San Lorenzo de Almagro un sentimiento. Escribir sobre fútbol y sus protagonistas, un oficio que intento aprender día a día.

2 comentarios

  1. Pingback: Rafael Albrecht, el patrón de la cueva

  2. Pingback: Macri en Boca Juniors: Pobre y exitosa gestión

Leave A Reply