Lautaro y Lisandro, la esperanza para 2018.

LAUTARO Y LISANDRO, LA ESPERANZA PARA 2018

La dupla de ataque es uno de los eslabones más fuertes dentro de un equipo que necesita una reestructuración, comenzando por una idea clara. De la mano del trabajo hecho por el Juan Ramón Fleita, Racing jugó bien y superó 3-1 a Gimnasia en la despedida de un semestre para olvidar pronto. La esperanza está en los hombres de ofensiva.

En el último partido del año, la Academia desempeñó su mejor actuación del semestre. Sobre todo en el segundo tiempo y exceptuando los 15 minutos iniciales donde fue un monólogo del Lobo, le impuso las condiciones al rival y lo superó en cada trayecto de la cancha. Con un nivel estelar de Diego González, Racing creció y encontró el juego perdido aprovechando las enormes concesiones que brindaron los platenses.

Si hay algo que hace creer en un 2018 distinto es la dupla que conforman Lautaro Martínez y Lisandro López. El primero estuvo marginado un tiempo por lesión; el segundo no tuvo su mejor forma en este segundo semestre. Sin embargo, es un dúo de ataque que destila jerarquía y ha sufrido mucho las pocas ideas del equipo. El juvenil confirma cada partido su condición de pichón de crack; mientras que el veterano muestra credenciales de inteligencia y calidad, pero sin sobrarle nada desde lo físico.

Frente a Gimnasia las intermitencias de Matías Zaracho y Andrés Ibargüen por las bandas alcanzaron para desequilibrar a un adversario desacomodado. Facundo Gutiérrez volvió a dar una masterclass de simpleza y sobriedad a pesar de ser su segundo encuentro en la Primera de Racing; además fue el complemento perfecto del Pulpo González.

El punto bajo –como siempre- fue el fondo. Alexis Soto y Miguel Barbieri ratificaron por qué son cuestionados y, posiblemente, sean los fusibles a cambiar de cara a la Copa Libertadores 2018. Renzo Saravia y el arquero Juan Musso estuvieron firmes y cada vez mejores; mientras tanto, el pibe Rodrigo Schlegel (zaguero, segundo partido) tuvo un nivel más satisfactorio que en Rosario, se mostró firme y expeditivo para candidatearse a ser alternativa para el próximo año.

Con las elecciones definidas, los próximos pasos serán buscan un técnico a la medida y reforzar un plantel con limitaciones severas en puestos claves. De cara a la Libertadores, hay mucho trabajo para hacer, pero con Lautaro y Lisandro como estandartes, la esperanza estará latente.