Boca obtuvo tres puntos de oro.

NO JUGÓ BIEN PERO SE LLEVÓ TRES PUNTOS DE ORO

En un partido que se le había complicado mucho y en el cual no se sintió cómodo, Boca le ganó por 1-0 a Estudiantes en el Estadio de Quilmes gracias a un gol con fortuna de Wilmar Barrios. De esta manera, obtuvo tres puntos vitales para cerrar el año como único puntero.

A las bajas de Darío Benedetto y Fernando Gago, en la semana a Guillermo Barros Schelotto se le sumó la lesión de Leonardo Jara y a los 12 minutos, la de Paolo Goltz. Así, Boca volvió a presentar un equipo diezmado, con la ratificación de Guido Vadalá como titular y con Edwin Cardona de vuelta en su puesto de extremo izquierdo. Se enfrentó a un Estudiantes que no tuvo un buen año pero venía en alza. Lucas Bernardi apostó por un 4-4-2 y tuvo las mismas intenciones que suelen tener los rivales del xeneize: presionar y poblar la mitad de cancha para no dejarlo jugar.

En el primer tiempo le salió a la perfección. Estudiantes fue muy superior a Boca, que si no tuvo sus peores 45 minutos en el campeonato, estuvo muy cerca. El Pincha lo jugó con muchísima intensidad. Presionaba a los centrales y hacía que la pelota no le durara nada al Xeneize. Las pequeñas dimensiones del campo de juego contribuyeron. Pablo Pérez casi no podía agarrarla y Cardona estaba aislado en la izquierda, como casi siempre que juega en ese puesto. Vadalá perdía contra Jonathan Schunke y Leandro Desábato, por las lógicas diferencias físicas. Rodrigo Braña era un pulpo y el local ganaba todas las divididas. A excepción de un pequeño tramo de cinco minutos en los que Pavón y Fabra desbordaron por sus sectores y casi llega el primer gol, el visitante no pudo desplegar su fútbol en todo el primer tiempo.

Y además, a diferencia de otros rivales, Estudiantes logró hacerle mucho daño a la defensa de Boca. Ya a los 3 minutos el local pudo haber convertido, con un tiro libre al palo de Lucas Rodríguez. Intentaba con la velocidad de Rodríguez y de Carlo Lattanzio, con pelotazos a Mariano Pavone o con la gran cantidad de pelotas paradas que tuvo. Lisandro Magallán, Santiago Vergini y Gino Peruzzi no estuvieron sólidos en el primer tiempo y cometieron errores que no venían cometiendo. Para colmo, Wilmar Barrios parecía ratificar su baja en el rendimiento. Pero Agustín Rossi volvió a tener una gran actuación y le ahogó el grito a Rodríguez de nuevo y a Leandro Desábato. Además, Pavone desperdició dos chances de las que no suele fallar (una de ellas volvió a pegar en el palo). Las únicas dos cosas positivas para Boca cuando se fue al entretiempo eran el resultado y el partido que estaba jugando su arquero.

Wilmar Barrios le dio a Boca tres puntos de oro.

Wilmar Barrios le dio a Boca tres puntos de oro.

Seguramente el lector que no vio el partido se sorprenderá, pero en el complemento la historia fue completamente distinta. Estudiantes se cansó y no pudo mantener la intensidad del primer tiempo, y el que dominó fue Boca. Aún sin lograr un gran volumen de juego, se notó la diferencia con respecto a los primeros 45 minutos. El visitante pudo manejar mejor la pelota y casi siempre que eso sucede, se hace importante la tarea de Pablo Pérez, que tuvo más espacios para jugar y distribuir. Además, Cardona pareció haber recibido una orden de Guillermo de que jugara más cerrado, y ese puesto le sienta mucho mejor. Aún con algunas imprecisiones, creció su juego y le dio más claridad al equipo, además de ser de los pocos que probaba con remates de media distancia. En los primeros minutos Pavón logró ganarle las espaldas a Gastón Campi, pero Vadalá no pudo aprovecharlo.

Cada tanto se arrimaba al arco de Rossi, pero igualmente el arco rival ya le quedaba más lejos a Estudiantes, y Barrios pareció haber recuperado la memoria, ya que volvió a lograr ese nivel que enamoró al hincha de Boca en sus primeros partidos. Bernardi se dio cuenta e incluyó a Fernando Zuqui y a Sebastián Dubarbier para recuperar la dinámica, pero no torcieron la historia. Y aunque Boca había mejorado, no tenía demasiadas situaciones claras y parecía que el partido terminaría en tablas.

Sin embargo, a los 70 minutos y luego de un rechazo en un corner, la pelota le quedó a Barrios, quien consiguió su primer gol en Boca con una gran dosis de fortuna, ya que Braña no pudo sacarla y la metió en el palo izquierdo de Mariano Andújar. Sin merecerlo y por esas cosas que tiene el fútbol, el equipo de Guillermo logró una diferencia que parecía definitiva. Y lo fue, ya que Estudiantes buscó empatarlo con centros al final pero ya no tenía ideas.

Boca logró una victoria clave para volver a alejarse de San Lorenzo. Son esos puntos difíciles de conseguir pero que se valoran mucho al final del torneo, ya que todo campeón los necesita. El equipo no logró recuperar el funcionamiento que había perdido en los últimos partidos, por una baja en el rendimiento de varios jugadores, porque los rivales ya saben cómo jugarle y por las lesiones. Deberá reinventarse y sumar más variantes (en juego y en nombres) de cara a un 2018 que vendrá muy cargado.