EL PROBLEMA TÁCTICO DE SAN LORENZO

0

En el inicio del 2018, San Lorenzo perdió ante su clásico, Huracán, por 2-0. Los de Claudio Biaggio evidenciaron ciertos problemas en su esquema táctico.

Desde la llegada de Claudio Biaggio a la conducción técnica, San Lorenzo ha encontrado una dinámica ganadora que lo ayudó a situarse como perseguidor de Boca. El ex delantero, hoy entrenador, formó un 4-3-1-2 clásico, con Fernando Belluschi como enlace y Ezequiel Cerutti más cercano al área junto a Nicolás Blandi. El rendimiento del equipo no fue brillante, pero los resultados llegaron.

Ante Huracán en Mar del Plata, San Lorenzo jugó con suplentes. Mantuvo el esquema, con la salvedad de que juntó a Ruben Botta con Leandro Romagnoli en la mediapunta, pasando a un 4-3-2-1. Esta es una formación poco frecuente hoy en día, ya que si los volantes externos se abren demasiado dejan mucho espacio a cubrir por el mediocentro, y si los dos “enganches” no caen a las bandas, estas quedarán sólo utilizadas por los laterales. El ciclón nunca pudo asentarse en campo rival porque el Huracán de Gustavo Alfaro estuvo mejor organizado.

El principal problema para los de Biaggio radicó en su costado izquierdo. Por allí, Huracán soltó mucho a Christian Chimino, que llegaba sin marca. ¿Por qué nadie lo cubría? Porque al tener la pelota, el Globo desprende a uno de sus dos volantes centrales, Mauro Bogado, quien se recuesta apenas sobre la derecha y unos metros por delante de Adrián Calello. Este movimiento hizo que el interior izquierdo azulgrana, Alexis Castro, asistiera a su encuentro y Chimino quede en libertad, en una zona que Huracán utiliza mucho con Ignacio Pussetto como extremo.

Está claro que con mayoría de titulares, San Lorenzo podrá tener un mejor funcionamiento, sobre todo a la hora de saber qué hacer con la pelota. Pero para defender, será difícil que el 4-3-1-2 solucione ese problema. Incluso puede agravarse si su mediocentro es Juan Mercier, quien a sus 37 años no puede ocupar demasiados espacios como sí lo hizo ante Huracán el paraguayo Robert Piris Da Motta. Y aún así, el Ciclón no le encontró la vuelta. El fútbol moderno casi que obliga a que todos los jugadores ocupen un espacio a la hora de defender, y San Lorenzo opta por darle esa libertad “noventista” a su tridente ofensivo. Mientras el volumen de juego no mejore, aquella parecerá una apuesta demasiado arriesgada.

Share.

About Author

1994. Si no rueda una pelota me siento incompleto. Cuando sea grande diré que vi jugar a Messi. Disfruto de leer y escribir.

Leave A Reply