UN CLÁSICO ESPECIAL

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La presencia de Diego Armando Maradona en Gimnasia, el inminente regreso de Estudiantes a su hogar, y el aliciente de la tabla de los promedios, hacen del duelo platense un clásico especial. El 2 de noviembre se mira desde hace varias semanas en uno y otro lado. Las dinámicas de ambos equipos estaba lejos de ser la ideal, pero en la última semana, tanto Lobos como Pinchas lograron importantes triunfos que sirven como espaldarazo para llegar al clásico con los ánimos en buena posición. Hasta el triunfo en Rosario, Gimnasia sólo cosechaba un triunfo con Maradona en el banco; por su parte, Gabriel Milito caminó por la cornisa tras la eliminación en Copa Argentina, pero se repuso con dos triunfos consecutivos en la Superliga.

Si bien los días de Diego como entrenador de Gimnasia serán involdidables para el pueblo tripero, la situación del equipo es crítica en los promedios. Al Lobo, de momento, no le alcanza con el envión anímico para plasmar en resultados sus buenos momentos. Maradona, en busca de revertir la dinámica, comenzó a tocar teclas nuevas. Maximiliano Caire, José Paradela y Nicolás Contín, encabezan la «renovación» de los últimos encuentros. Víctor Ayala pasó a asumir mucho más peso en mitad de la cancha desde que Franco Mussis perdió la titularidad. El paraguayo ex Lanús es referente y tiene la misión de actuar como volante más posicional en una zona media que busca dinámica y llegada al área. Pero el gran acierto de Diego es la apuesta por Contín. El juvenil aprovechó sus chances y sirve como un atajo al gol: Gimnasia debía antes crear muchas ocasiones de gol para convertir. Ahora, gracias a su nueva punta de lanza, el Lobo fue capaz de adelantarse ante Godoy Cruz y Newell’s, los únicos dos partidos que arrojaron triunfo.

Estudiantes paga caros los pocos minutos de Ángel González y Matías Pellegrini, dos de sus futbolistas más desequilibrantes. Para peor, la llegada de Federico González no significó una mayor cuota de acierto de cara al arco. Los de Milito rematan con frecuencia (4° en ese rubro) pero convierten poco (17°). El proceso deja aún más dudas al observar la fragilidad defensiva; más de una vez, el Pincha tuvo que correr desde atrás por errores no forzados que le facilitaron el partido a los rivales. Pero en los últimos dos encuentros -cruciales para que Milito llegue en su cargo al clásico- Estudiantes contó con mayor tensión competitiva y liderazgo. La inclusión de Gastón Fernández le dio al equipo un futbolista al que aferrarse. «La Gata» asumió la responsabilidad de juntar a los suyos, organizar el ataque y acercar al Pincha al arco contrario. La entrega de Mateo Retegui, el despliegue de Iván Gómez y la mejora defensiva en los últimos dos encuentros (valla invicta en ambos) le permitieron a Estudiantes conseguir dos victorias cruciales para ganar aire y escapar a la zona de descenso.

Gimnasia: 2° en remates por partido; 10° en goles convertidos.
Estudiantes: 4° en remates por partido; 17° en goles convertidos.

Por ser el más necesitado y jugar en condición de local, Gimnasia buscará ser protagonista en el clásico platense. La presencia de Maradona emana confianza en su público y ayuda a creer en lograr, justo ahora, el triunfo que tan esquivo resulta ante su máximo rival. Además, el Lobo sabe que un golpe inicial puede hacer reaparecer la incertidumbre en sus rivales. El Estudiantes de Milito, en cambio, reúne mejores actuaciones cuando no debe ser quien lleve la iniciativa. Una buena presión puede facilitarle al Pincha el escenario, y generar dudas en la vereda de en frente. De cualquier forma, y obviando que se trata de un clásico, ambos equipos tienen mucho para ganar y mucho para perder.

UN ATISBO DE ESPERANZA

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1994. Si no rueda una pelota me siento incompleto. Cuando sea grande diré que vi jugar a Messi. Disfruto de leer y escribir.

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