Sebastián Tagliabué

TABLIGUÉ, EL COMPETIDOR DE MESSI

Es argentino y en la temporada 2013/14 logró un promedio de gol de 1,07 por partido, producto de 28 tantos en 26 partidos jugados. Si el primer nombre que se te vino a la mente es Lionel Messi, estás equivocado: se trata de Sebastián Tagliabué, un goleador de área con sangre de ascenso bonaerense que brilla en el Al-Wahda de la Primera División de los Emiratos Árabes Unidos, y que en 2012 fue contactado por Alejandro Sabella cuando aún era técnico de la selección.

Este potente atacante nacido en Olivos tuvo sus inicios bien abajo: defendiendo los colores de Colegiales, club del que es hincha, desde 2003 en la Primera B Metropolitana.  En ese año, más allá de su evidente gran colocación y su sacrificio, tuvo muy pocos minutos de juego y sufrió en carne propia el descenso de categoría de su equipo. Pero allí surgió el primer gran objetivo de El Potro -como lo conocen sus amigos-, devolverle la categoría a Colegiales, a fuerza de goles. Así es que cuando abandonó a los de Munro, cinco campeonatos más tarde, fue con un ascenso bajo el brazo y con 37 conquistas (20 de las cuales lo convirtieron en goleador del torneo de 2007/08) en 123 encuentros. Por este motivo es que lograría dar el primer salto en su incipiente carrera.

Desconocido aún en el ambiente nacional, Tabligué se trasladó al Everton de Chile, y posteriormente al Deportes La Serena, del mismo país. Allí, logró conectarse con la red en 18 oportunidades, y luego recaló en el Once Caldas para disputar la Copa Libertadores 2010, su primer desafío continental. Su falta de goles en los 6 partidos que pudo disputar, hicieron que el delantero argentino pasara un semestre sin pena ni gloria en el otrora Campeón de América.

Pese al pobre paso por Colombia, su carrera no se estancó. Luchador como pocos, Tabligué finalmente llegó a su más alto nivel. Ese mismo año, un video producido por Unión San Felipe (dueño de su pase), según lo que declaró el propio Tagliabué a Diario Publicado en 2013, haría que el pequeño Al-Ettifaq de Arabia Saudita lo fichara para darle la chance de obtener el mote de romperredes. Así, con 26 años, Tabligué ayudó a que este club se clasificara por segunda vez en su historia a la AFC Champions League, y se trepó al noveno escalón en la lista de máximos anotadores con 11 tantos. Para demostrar que no fue por obra de la casualidad, a la siguiente temporada llegó al quinto puesto con otros 9, y obtuvo otro pasaje a la máxima competición internacional del fútbol asiático.

Gracias a sus grandes actuaciones, tuvo la posibilidad de mudarse al gigante árabe, Al-Shabab Riyadh, vigente campeón nacional, donde se consagraría como máximo goleador de liga con 19 anotaciones, y el cual abandonaría también en la cima de anotaciones de la Liga de Campeones. Pero lo más importante de su estadía en ese club fue el llamado del entonces técnico de la Selección Argentina, Alejandro Sabella. Lo curioso, es que el contacto no fue para convocarlo, sino para que ayudara al cuerpo técnico a preparar un amistoso frente a Arabia Saudita, vista la desinformación sobre los jugadores árabes. Más allá de no haber jugado con la celeste y blanca, para él sin duda fue una jornada inesperada de aprendizaje.

Hace ya dos años, Tabligué recaló en el Al-Wahda -su actual equipo- por una suma cercana a los 600 mil euros, y se convirtió en estrella, partner de Adidas para ese país y en el que comparte alineación con Damián Díaz (ex Rosario Central, Colón y Boca Juniors). En este equipo, se cansó de hacer goles: de cabeza, con su pierna hábil, con la izquierda, de a tres y hasta de a cuatro: le hizo póker de anotaciones al Ajman en abril de 2014; la mayoría, los convirtió imponiéndose en el área ante la marca de los defensores contrarios, y definiendo de primera. Agrupando todo esto, ya suma 37 en 43 jugados, y se ubica en la segunda posición en la clasificación de máximos goleadores en 2014, sólo 1 gol por detrás del astro ghanés Asamoah Gyan del Al Ain.

En 2012, Tabligué le dijo a Clarín: “Me gustaría quedarme por acá dos o tres años más, hacer una base, y volver a la Primera de Argentina para retirarme en el club de mis amores, Colegiales”. Aunque, claramente, aún tiene mucho para dar en medio oriente.  ¿Volverá pronto a gastar sus últimos cartuchos en Munro? ¿Tendrá antes la chance de vestir la camiseta albiceleste o la de algún equipo de la Primera División de Argentina? El tiempo dirá lo que le depara, pero al parecer, por ahora habrá que seguir por Internet al auténtico ‘optimista del gol’ del mundo árabe.