Ricardo Rezza

SEÑOR ASCENSO

«Ricardo Rezza es muy sabio en el futbol. Lo que te dice, sale. El torneo pasado dijo que ganando 8 partidos subiamos. Ganamos 9 y ascendimos. Ahora dice que con 29 o 30 puntos llegamos, así que vamos a ver». –Gaston Aguirre, capitán de Temperley. 

En 1993, Ricardo Nestor Rezza comenzaba a ganarse un apodo más que merecido, llevando a Gimnasia y Tiro de Salta a la Primera División. Era el primero de sus seis ascensos. Luego, cuatro años después, repetiría la hazaña con el mismo equipo. En 1998, volvió a lograrlo. Esta vez, con Belgrano de Córdoba. Luego de varios años sin realizar su especialidad, llevó al humilde Villa San Carlos a la B Nacional. Y sin duda alguna, 2014 será un año que jamás olvidará: dos ascensos en seis meses. Ambos con Temperley. Uno a la B Nacional, y otro a la máxima categoría del fútbol argentino.
Humildad, profesionalismo y sabiduría. Esas son las principales armas de “Don Ricardo” para lograr el ascenso. Que un mortal consiga 6 ascensos en el fútbol mundial no es nada común, y así lo cree Rezza. “Algo debo tener”, dice cada vez que es consultado acerca de su cualidad. Y si, algo tiene, de eso no caben dudas. Todo comenzó en el año 1983, cuando tras una lesión en sus meniscos decidió colgar los botines a la temprana edad de 32 años. Pero sin embargo, Rezza no quería alejarse por completo del fútbol, y por eso arrancó a estudiar para ser DT. Ese mismo año, se puso a cargo de la filial del Sporting de Gijón, equipo español en el que jugó durante 4 años. Tras un discreto paso por varios clubes de nuestro país y España, Gimnasia y Tiro de Salta decidió contratarlo para afrontar el Torneo Nacional 1992/93, que otorgaba una plaza en la Primera División del fútbol argentino. El equipo salteño realizó una excelente campaña: se ubicó el 3° lugar y se ganó el derecho de participar del reducido. Allí, dejó atrás a Almirante Brown, Sportivo Italiano y Central Córdoba. De la mano de Rezza, Gimnasia dio un salto de primera.

El segundo logro llegó 4 años después, cuando el equipo de Salta volvía a estar la B Nacional. Esta vez, la competición tenía un formato extraño. Los equipos se dividían en 4 zonas de 8 equipos. Los tres primeros de casa grupo ingresaban a la Zona Campeonato. Gimnasia obtuvo el 2° lugar en su zona, clasificó a la fase final, pero finalmente no pudo lograr el ascenso sin antes jugar otro reducido. En esta ocasión, Chaco For Ever, Belgrano y Talleres fueron sus víctimas. Otra vez el blanquiceleste de Salta estaba en Primera.
 
Belgrano tomó nota y contrató a Rezza. ¿El resultado? Exitoso. Otro reducido. Otro ascenso. Banfield y Aldosivi no pudieron contra el «Pirata» dirigido por el «Señor Ascenso», que sin embargo, tuvo que esperar 15 años para volver a subir de categoría. El próximo beneficiado por los milagros de Rezza fue el humilde Villa San Carlos, que militaba en la B Metropolitana. El club de Berisso peleó durante todo el torneo en los primeros lugares, pero recién en la Fecha 39 se trepó a lo más alto, para nunca más bajarse. 72 puntos sirvieron para coronarse campeón, y dejar atrás a grandes clubes del ascenso como Atlanta y Platense.

Pero las alegrías continuaron, y tras ser desplazado de su cargo en el Nacional B, Rezza arregló con el Club Atlético Temperley, que hasta la fecha 23 del torneo se encontraba bajo la dirección técnica de Aníbal Biggieri, quien tras una derrota 4-3 ante Fenix, dejó su cargo para darle paso a quien se convertiría en ídolo y héroe para todo el pueblo gasolero.  Una derrota con Tristán Suarez denotaba que las cosas no andaban bien en Temperley, pero una fecha después, comenzaba la levantada anímica que colocaría al equipo de Turdera en los puestos altos. 6 victorias, 2 derrotas y 3 empates fueron los resultados conseguidos hasta el clásico con Los Andes, el cual perdió. Tras ese partido, en la fecha 35, el celeste solo se dedicó a ganar hasta la última fecha. De esa manera, Rezza metió a Temperley en su especialidad: el reducido. En semifinales quedó Fénix, y en la final, tras una serie agónico que incluyó la tanda de penales, el celeste venció a Platense y pegó el salto a la B Nacional.

Con la continuidad del héroe de los ascensos ya asegurada, Temperley comenzó su participación en la B Nacional con el pie izquierdo: derrota 0-3 ante Huracán. Sin embargo, hubo revancha rápida: triunfo ante Sarmiento, y ya desde la segunda fecha, el «Gasolero» ocupaba puestos de ascensos. En ningún momento le pesó el cambio de categoría. El correr de las fechas siguió viendo al equipo de Rezza con serias chances para subir a Primera. Y eso, lo que parecía impensado hace 5 meses, cuando Temperley se quedaba sin técnico en mitad de la B Metro, eso mismo se hizo realidad. Temperley venció por 3-1 a All Boys y selló su regreso a la máxima categoría. Hubiera sido imposible lograrlo sin la ayuda del «Señor Ascenso», que sumó su 6° hazaña como entrenador. Seguramente en el ascenso, esperarán que el entrenador se quede sin trabajo para llamarlo y soñar con subir peldaños.

Escrito por: Juan Ignacio Glade
@juaniglade