Néstor Apuzzo

APUZZO: DE LA QUEMITA A LA GLORIA

El partido entre Huracán y Sportivo Belgrano era suspendido por disturbios en la tribuna local. El Globo no le encontraba la vuelta al torneo, todo parecía indicar que iba a quedarse un año más en la B Nacional, y los hinchas manifestaron su enojo. Sin embargo, hoy el panorama es totalmente distinto. Bajo el interinato de Néstor Apuzzo, el equipo de Parque Patricios se coronó campeón de la Copa Argentina y jugará un desempate con Atlético Tucumán para subir a Primera División, tras una remontada histórica. Conocé la historia de este técnico que no pudo cumplir sus sueños como jugador pero que se ganó el cariño de su hinchada desde otro rol.

Nestor Apuzzo nació el 26 de marzo de 1963 en Buenos Aires. A los 10 años comenzó a jugar en las inferiores de Huracán, desempeñándose como enganche o volante por izquierda. Su juego se caracterizaba más por la pausa y la precisión que por la fuerza. En el 80, con solo 17 años, debutó en Primera, bajo la tutela de Eduardo Janin. Sus actuaciones fueron buenas y la gente esperaba grandes cosas de él, sin embargo, dos infortunios le cortaron la carrera.
En 1982, en un último intento por mantenerse en el poder, el gobierno militar le declaró la guerra a Inglaterra por las Islas Malvinas y mandó a miles de chicos sin ningún tipo de instrucción bélica a las trincheras. Néstor se vio obligado a ir al Batallón 601 de tanques con asiento en Boulogne (en el norte del Gran Buenos Aires). Tuvo suerte de no haber sido enviado a las islas, como sí le ocurrió a un compañero suyo, Omar de Felippe, que combatió en el Regimiento de Infantería Mecanizada 4. Él mismo recordó en alguna ocasión ese episodio: «Fue un problema grande para todos nosotros, que teníamos 18 o 19 años. Igualmente, prefiero no hablar mucho de eso«. Debido a este conflicto, Apuzzo estuvo varios meses afuera de las canchas, en los que perdió ritmo y lugar en el equipo.
Para peor, cuando volvió, sufrió una hepatitis. Para que se den una idea de la seriedad de la enfermedad, nos remitimos a un caso más famoso: en el ’82, jugando para el Barcelona, Diego Armando Maradona contrajo la misma enfermedad y tuvo que estar afuera de las canchas más de 3 meses. La suerte para Apuzzo no fue la misma. El club no se hizo cargo de su tratamiento ni lo aguantó, sino todo lo contrario. En 1983 lo dejaron libre. Acerca de esto, declaró que «no le hice juicio a Huracán porque sabía que en otro momento iba a volver».

Luego del episodio, el hoy entrenador deambuló por algunos clubes del ascenso y a los 28 años, como el mismo dijo, volvió al Globo. Primero, como jugador de futsal, y luego, en la Primera del club. En 1998, finalmente, finalizó su carrera como futbolista, habiendo metido 37 goles. Inmediatamente después se puso a trabajar como entrenador en La Quemita, el predio donde practican las divisiones inferiores de Huracán.En 2003 fue designado para hacerse cargo del puesto de Coordinador General de las Inferiores. Su trabajo fue muy bueno, ya que apenas 4 años después, Huracán logró el ascenso con varios jugadores que habían pasado por él, como Leandro Grimi, Mauro Milano, Daniel Osvaldo, Paolo Goltz y Matías De Federico. Como premio a su trabajo, en 2007 fue tentado por el Barcelona para hacerse cargo de un proyecto formativo en Argentina. No estaba tan seguro de aceptar el cargo, pero se vio obligado a hacerlo cuando Carlos Babington ganó las elecciones y lo sustituyó por Carlos Amodeo.

A fines del 2011 volvió al club de sus amores para desarrollar nuevamente la tarea de coordinador y entrenador del selectivo. Desde ese momento, dirigió al equipo profesional como interino en varias ocasiones (2011, 2012, 2013 y ahora, aunque también había tenido algunos partidos en 2005). Esta vez parece ser la definitiva. Si bien todavía queda 1 partido para llegar al objetivo, esta vuelta podría convertirse en algo más que un técnico interino.

Este petiso gordito, con rulos, que aparenta tener menos que los 51 años que marcan su DNI, llevó nuevamente a la gloria a un club que no se consagraba desde 1973 -cuando con Menotti ganaron el Metropolitano- y ahora tiene la oportunidad de devolverlo a Primera. Sin importar el resultado del desempate, Apuzzo ya se ganó el cariño y la gratitud eterna de toda la hinchada del Globo…

David Kreimer