Marcos Rojo

CALLANDO CRÍTICAS

Argentina es uno de los países con mayor cantidad de directores técnicos. Para ser más precisos, alrededor de 40 millones de personas opinan como si tuviesen el título de entrenador, y para peor, como si vieran cada partido disputado sobre la faz del universo, o cada práctica, sea ésta a puertas abiertas o cerradas. Ser tan apasionados en el fútbol nos lleva a veces a emitir opinión cuando deberíamos guardar silencio. Pero lo preocupante, es que cada vez en mayor medida se tiende a recurrir a la burla, el menosprecio y el agravio hacia otra opinión.

En ese contexto, la Selección Argentina emprendió su camino en las Eliminatorias, y Alejandro Sabella decidió que Marcos Rojo fuese su lateral izquierdo. Con gran presente en Sporting de Lisboa y un pasado feliz por Estudiantes de La Plata, el zurdo lateral fue el blanco de todas las críticas. Su perfil, callado y desconocido, así lo permitieron. Seamos sensatos, sus actuaciones nunca fueron descollantes, pero tampoco fueron lo extremadamente malas como se debió escuchar durante todo este tiempo. Que lo desbordaban con facilidad, que no aportaba nada en ataque, que solo estaba en la Selección por su pasado pincharrata. Mil cosas absurdas se escucharon sobre Rojo. Nunca nadie cayó en el nulo retroceso de Ángel Di María. Jamás se tuvieron en cuenta ciertas proyecciones criteriosas del lateral. Ni hablar de sentarse a ver sus actuaciones en la Liga Portuguesa, donde hasta se dio el lujo de convertir 4 goles en 24 partidos.

Pero bueno, hagamos de cuenta entonces que las exageradas críticas a Rojo eran en realidad bien sostenidas. ¿Quienes eran los reemplazante que pedía la multitud? La respuesta carece de nombres. Solo Milton Casco demuestra hace tiempo un gran rendimiento en ese sector, pero es cierto que sus características son tan ofensivas que formar una banda izquierda con el lateral de Newell’s y Di María por delante, sería algo suicida. Y hasta innecesario. Porque todos sabemos que Argentina no tiene problemas en la parte ofensiva. Todo lo contrario. Sufre cuando lo atacan. Y en ese sentido, Casco tampoco es sinónimo de garantía a la hora de defender. A comparación de Rojo, no puede jugar de central y tiene nulo juego aéreo. Estas características parecen ser importantes para Sabella, ya que el reemplazante natural del jugador del Sporting, es José Basanta.

Cosas de la vida y del fútbol, Marcos Rojo ha cambiado las opinión general a base de esfuerzo y buenas actuaciones. El lateral cumplió con creces en los cuatro partidos disputados de la Copa del Mundo. Fue el mejor de la cancha en el pobre partido ante Irán, se dio el lujo de marcar un gol ante Nigeria, y hoy ante Suiza, fue salida constante y clara por su sector, principalmente en el segundo tiempo, cuando se asoció con Di María y consiguió mandar numerosos centros de peligro al área rival. Promediando el segundo tiempo, Rojo cortó con foul lo que parecía una peligrosa contra para los suizos, alcanzando así la segunda tarjeta amarilla, que lo deja afuera del encuentro ante Bélgica por los Cuartos de Final. Hace unas semanas, esta noticia quizá hubiese sido tomada como algo positivo por el público en general. Hoy, en plena Copa del Mundo, la ausencia de Rojo es una baja sensible. Porque el lateral que todos resistían, hoy es uno de los mejores jugadores del equipo.