George Best.

GEORGE BEST, EL QUINTO BEATLE

Durante la década del ’60 apareció en las canchas británicas un joven tan talentoso como polémico, tan veloz como mujeriego, y con tanta clase para jugar con el balón como con tanta falta de profesionalismo. Sin dudas, hablamos de George Best, también conocido como «el quinto Beatle».

Nació en Belfast, Irlanda del Norte, en el seno de una familia rica. Desde chico se inició en los deportes jugando al rugby, disciplina en la que realmente era muy bueno, pero fue por insistencia de su padre que decidió dedicarse al fútbol. Una de las crueles casualidades de la vida marca que su progenitor, quien lo incitó a jugar a su amado deporte, no llegó a ver sus gambetas ni sus pases milimétricos, ya que falleció cuando George tenía 16, solamente un año antes de que el joven debutase profesionalmente.

best

En 1963, con 17 años llega al Manchester United, un club que se estaba reconstruyendo tras la denominada «Tragedia de Munich», en la que 5 años antes habían fallecido 15 jugadores tras un accidente aéreo. Poco y nada le costó devolverle la alegría a los Reds, que se enamoraron de su habilidad para conducir las jugadas, de su velocidad para el desborde, sus gambetas cortas y sus muchos goles. Haciendo grandes combinaciones con Bobby Charlton y Denis Law, logró ganar 2 ligas, en 1965 y 1967, aunque no caben dudas de que el apogeo de su carrera y de ese equipo fue la obtención de la Copa de Campeones de 1968. Londres. Rival: el poderoso Benfica de Eusebio. 1 a 1, prórroga. Exactamente 10 años después del accidente que había amargado a la ciudad, el chico de Belfast robó la pelota cerca del área, ingresó a la misma y con mucha serenidad dejó desparramado al arquero para darle la victoria y el campeonato a su equipo.

Tal como lo marca su apellido, en ese entonces era el mejor, y fue galardonado de esa manera por la revista France Football. A pesar de no volver a conseguir grandes logros con el equipo, siguió desparramando su gran juego. En 1970, logró la increíble marca de convertirle 6 goles en un partido al Northampton. Un año después, volvió a estar en la terna al Balón de Oro, pero perdió nada menos que contra Johan Cryuff. En un amistoso contra Inglaterra, marcó un gol muy recordado, en el que el arquero rival dejó caer la pelota para golpearla desde el suelo, pero Best llegó antes y le marcó un gol «de vivo».

bestttPero no todo era color de rosas. Su adicción al alcohol y su gusto por las mujeres fueron haciendo mermar su rendimiento, marcando un declive en su carrera. No estaba preparado para la fama y el dinero que conllevaba ser el mejor jugador del mundo, al punto que tuvo que alejarse, en 1974, del United, club donde jugó 11 años, para retirarse por un tiempo del fútbol. En 1976 volvió a jugar, aunque nunca logró ser ni la sombra de lo que había sido. Vistió la camiseta del Fulham, donde tuvo un paso recordado por haberle robado en un partido la pelota a su propio compañero. Jugó también en varios equipos de la todavía pobre liga de Estados Unidos, para volver a la Tercera de Inglaterra, y retirarse tras jugar unos partidos en Hong Kong.

Además de ser recordado por sus virtudes futbolísticas, quedaron impregnadas en la memoria varias de sus frases, muchas acerca de sus adicciones, y otras, simplemente polémicas.

«En 1969 dejé el alcohol y las mujeres. Fueron los peores 20 minutos de mi vida».

«He gastado mucho dinero en mujeres, alcohol y coches. El resto lo he desperdiciado».

«He dejado de beber, sólo cuando duermo».

«Nunca salía por la mañana con la intención de emborracharme, simplemente sucedía».

«Yo podía jugar con las dos piernas, marcaba goles, muchos de ellos con la cabeza. Busby decía de mí que era el mejor en la disputa del balón. Trabajaba duro en la cancha, retrocedía a defender si hacía falta. Si perdía una pelota, era un insulto personal y la quería recuperar. Sí señor, me fastidiaba mucho que me la quitaran, porque era MI PELOTA».

 «Si yo hubiera nacido feo, nunca habrían escuchado hablar de Pelé».

«No le pega con la izquierda, no cabecea, no defiende y no marca muchos goles. Aparte de eso, está bien». Sobre David Beckham.

«Hace años dije que si me daban a elegir entre marcarle un golazo al Liverpool o acostarme con Miss Mundo iba a tener una difícil elección. Afortunadamente, he tenido la oportunidad de hacer ambas».