Freddy Adu

¿OTRA TONTA PELÍCULA NORTEAMERICANA?

Probablemente a pocos les resulte familiar que alguien haga referencia a Fredua Korateng Adu, mejor conocido como Freddy Adu, el curioso caso de la truncada promesa de origen ghanes que supo ser el joven-récord y atraer copiosamente las miradas de todo el planeta fútbol.
Adu se convirtió en noticia al romper un récord por ser el jugador más joven en debutar en un campeonato deportivo de carácter profesional estadounidense, hasta entonces, con solo 14 años de edad, superando así la marca lograda por el beisbolista Joe Nuxhall en 1987 quien, a los 15, jugó su primer partido en la MLB. Además, es el jugador de menor edad en convertir un gol en la MLS, haciéndolo en la derrota frente al Metrostars (actual New York Red Bulls) en la derrota por 3-2 del conjunto de Washington.

El joven debutó en D.C United equipo de la capital, participante de la Major League Soccer- en abril de 2004, ingresando en la victoria de su equipo frente a los San José Earthquakers de Landon Donovan, y se convirtió rápidamente en una verdadera sensación para la prensa, quien lo catalogó como «El nuevo Pelé». 
Revolucionó el ambiente futbolístico despertando el interés de ojeadores de muchos de los clubes más importantes del mundo, tales como Chelsea, Manchester United o Barcelona, a pesar de ser algo relegado del equipo titular por la contratación de Cristian «Gomito» Gómez, quien postergaría su vuelta a Nueva Chicago para vivir un sueño americano a cinco cuadras del Pentágono. Ante una consulta de un periodista del diario Clarín en el año 2004 por una posible similitud con Maradona, Gómez contestó: «Es el ídolo de los chicos pero a Diego no le llega ni a los talones. Juega bien, es rápido, tiene futuro. Le falta experiencia… «.

Sus buenas actuaciones derivaron directamente en el esperado y ansiado llamado a la selección mayor con tan solo 16 años para disputar un encuentro amistoso contra Sudáfrica en 2007, tras un muy buen paso por la selección juvenil Sub-17 (Mundial Finlandia 2003). También disputó tres Mundiales Sub-20 (EAU 2003, Países Bajos 2005 y Canadá 2007) y dos JJOO con la selección Sub-23 (Pekín 2008 y Londres 2012) además de sus correspondientes pre-olímpicos. A pesar de la incertidumbre generada sobre su posible citación para integrar el plantel que disputaría la Copa del Mundo Alemania 2006, Bruce Arena (DT norteamericano en ese entonces) decidió dejarlo fuera de la convocatoria, negándole así la posibilidad de ser el más joven de la historia en integrar la selecta nómina para participar de la cita máxima del fútbol mundial. 

También fue partícipe de aquella recordada edición de Copa de Oro de la CONCACAF, donde su seleccionado perdió la final contra México por 4-2, lo cual le costó el puesto de entrenador a Bob Bradley quien sería reemplazado por el alemán Jürgen Klinsmann. En la selección mayor convirtió 2 goles en 17 partidos.
Continuando con el repaso de su carrera profesional, luego de su prometedor paso por el tetracampeón vino la debacle total. Dejó el D.C. United para incorporarse al Real Salt Lake donde jugó escasa cantidad de minutos, en los que logra convertir solo un gol (de penal), pero a pesar de tener una floja temporada 2006/2007, el Benfica compró su ficha por una cifra circundante a los 1,5 millones de euros, y así la joya americano-ghanesa pisa suelo europeo en busca de los laureles.

Podemos hacer un quiebre en el repaso de su carrera justo en este instante. El instante donde comienza su fabulosa gira europea, pero sin penas ni glorias. Adu se conviertió en un verdadero trotamundos a causa de que no logra la explosión esperada, esa explosión que lo depositara en alguno de los colosos que supieron posar su mirada durante sus primeros pasos, y comienzó a derrumbarse progresivamente esa imponente montaña de expectativas derivando en una insípida catarata de cesiones: primero al Mónaco francés (2008/2009), luego volvería a Portugal para jugar en el Belenenses (2009), donde tras jugar un puñado de partidos se cancelaría el préstamo, lo que derivó en una nueva cesión al Aris griego (2010), y como si fuera poco, el conjunto helénico también terminaría el vínculo antes del tiempo pactado. En estas últimas 3 experiencias jugó menos de 30 encuentros (la mayoría sin ser de la partida) y convirtiendo tan solo 2 goles, cifra alarmante para un jugador que se desempeña como «media punta» o delantero.

En enero de 2011, Adu estuvo a prueba en el Inglostad de la segunda división alemana mientras el club germano se encontraba de pretemporada en Turquía, pero el entrenador del club alemán -que peleaba por no descender- fue tajante: «Necesitamos para la segunda vuelta del campeonato a jugadores que nos puedan ayudar desde ya, no a jugadores de gran potencial». Pero por esas cosas del destino (o por mérito de su representante) consiguió club durante su estadía en territorio turco: el Caykur Rizespor, un equipo del ascenso en el que logró levantar su nivel, debutando como figura absoluta.

Luego de un aceptable semestre en Turquía, finalizó la cesión y con ella el vínculo que lo unía al Benfica con lo cual quedó en libertad de acción y volvió a los Estados Unidos en agosto para intentar reflotar su carrera futbolística y terminar de explotar definitivamente quitándose el mote de «eterna promesa». Eso no ocurrió. A pesar de volver a la carga con 23 años (casi 10 de carrera a pesar de su juventud), experiencia y rodaje europeo, tuvo una mediocre temporada y media en Philadelfia Union (con algunos entrenamientos en Galtasaray y Rayo Vallecano mediante), de modo que fue liberado en marzo de 2013, donde el equipo de Philadelfia practicó una suerte de intercambio con el E.C. Bahía brasileño por el veterano ex mundialista Kleberson. En Brasil admitieron al poco tiempo que se decidieron por él (mientras tenían otros delanteros en carpeta como Rogelio Gabriel Funes Mori) debido a su popularidad posiblemente utilizada como herramienta de marketing. Tras disputar solo 4 partidos es despedido en noviembre de 2013 por «deficiencia técnica» lo que derivó en un sinfín de nuevas pruebas para el frustrado jugador: primero Blackpool inglés en febrero de 2014, donde su mánager dejó que entrenase junto al plantel a pesar de no haber sido fichado. En junio, Bob Bradley (ex seleccionador de EEUU, quien lo dirigió en el equipo nacional), lo evaluó en su nuevo club, el Stabaek noruego, en un enésimo intento por continuar con su irregular carrera. Finalmente prueba suerte en los el AZ Alkmaar de holanda, sin conseguir firmar contrato, nuevamente.
¿Qué ocurrió con la más grande promesa de la historia del fútbol norteamericano? ¿fue sobrepasado por la presión? ¿ineficientes manejos de sus representantes? ¿fue quizás un producto de marketing bien vendido por los medios? Húgo Pérez, integrante de la selección local en Estados Unidos 1994 y DT de las selecciones menores expresó: «Lo que pasó con Freddy es que lo ensalzaron demasiado rápido y a pesar de que tenía talento, creo que no supieron llevarlo bien». Aunque las malas lenguas digan que fue causa del apadrinamiento de O Rey. Sin embargo Danny Szetela, mediocampista del New York Cosmos, equipo militante de la NASL (North American Soccer League, considerada una especie de segunda divisón pero sin descensos ni ascensos, solo franquicias), sostiene que el «Caso Adu» es cuestión de confianza e intenta fervientemente convencer a Freddy -ahora exhiliado en Europa- de que se aliste en su equipo para volver a estar, a sus 25 años, con más de 10 años de carrera y casi 10 clubes en su historial, en las primeras planas mundiales y pegar el tan deseado salto de calidad.

El universo del fútbol (o quizás solamente la parte de él que recuerde a Freddy Adu) está esperando de manera expectante el desenlace de la cinematográfica carrera futbolística del niño prodigio en busca este sueño cada vez más lejano. Por ahora no es más que otra tonta película americana.

Juani Terrarosa