Independiente dio nuevos pasos hacia adelante tras vencer a Chacarita.

PEQUEÑOS PASOS

Independiente venció como visitante por 2-1 a Chacarita y escala en la tabla de posiciones. A pesar de no tener una gran actuación colectiva, el equipo dio pasos hacia adelante al jugar de forma aceptable y no corrió peligro en ningún momento.

No es tarea sencilla sobreponerse a un gol antes del minuto, pero Independiente lo hizo. Fabricio Bustos se juntó con Ezequiel Barco para demostrar que es un lateral con características que no abundan: rompió por dentro, tocó, fue a buscar y definió con tranquilidad. Con ese empate rápido, el equipo pudo tranquilizarse y trabajar en pos de doblegar al rival. A diferencia del Rojo, Chacarita no asimiló bien el gol recibido y cometió muchos errores, sobre todo en su noble intento por sacar la pelota limpia desde el fondo. Sin hacer grandes cosas, Independiente recuperaba rápido y en los metros finales de la cancha decidía bien pero ejecutaba mal. Allí apareció lo de siempre: la falta de eficacia.

El planteo de Ariel Holan volvió a basarse en un 4-2-3-1, con la novedad de Jonas Gutiérrez por banda izquierda -otra muestra de su polifuncionalidad- y Ezequiel Barco por detrás de Leandro Fernández. Lo del juvenil por el centro del campo fue interesante: encontró espacios a espaldas de los volantes rivales y supo jugar la pared con Bustos en el gol del empate. Sin la confianza de los primeros días, Barco no estaba cómodo pegado a la raya y obligado a definir las jugadas. Su impacto en el resultado de hoy puede devolverlo a un estado anímico óptimo para volver a la anterior función. Por su parte, el doble cinco Nicolás Domingo – Diego Rodríguez no estuvo acertado para detectar los movimientos de Matías Rodríguez, la llave del fútbol en los locales.

Chacarita salió al segundo tiempo con mayor firmeza y ya no perdía la pelota cerca de su propia área. Así, a Independiente los papeles se le complicaron. Un intento de Holan fue darle más responsabilidades a Maximiliano Meza, quien intercambió posiciones con Barco; una buena conexión entre estos dos futbolistas le permitió al Rojo ponerse en ventaja, y a partir de allí las cosas se simplificaron. Cabe destacar que Meza volvió a responder bien: supo cuándo conducir, qué zonas pisar y cómo conectar con sus compañeros. Así mismo, Nicolás Domingo mejoró el nivel mostrado en el segundo tiempo y Chacarita nunca pudo enfrentar a Martin Campaña.

Independiente lo pudo liquidar de contraataque, pero una vez más falló muchísimas ocasiones claras: los ingresados Lucas Albertengo y Emanuel Gigliotti no estuvieron finos en la definición. Lo de replegar líneas pudo ser un riesgo -puesto que se invitaba a Chacarita a hacer lo que mejor sabe- pero no lo fue. Con excepción de los minutos finales, la ventaja siempre estuvo más cerca de aumentarse que de extinguirse. Esto significa que el equipo volvió a dar pequeños pasos hacia adelante: desde la rápida reacción a la desventaja, las variantes que buscó y encontró, lo bien que ejecutó el plan tras ponerse en ventaja y la firmeza en la última línea. Sin brillar, Independiente ganó y fue protagonista de principio a fin. De cara a lo que se viene, resulta alentador.

FOTO: Olé