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RACING: MEDIOCAMPISTAS, AL PODER

El clásico entre San Lorenzo y Racing trajo un duelo de entrenadores con actualidades diametralmente opuestas: Diego Monarriz, lejos de su inicio prometedor como entrenador, con varios frentes abiertos en el vestuario y una crisis de confianza en sus decisiones; por otro lado, Sebastián Beccacece, afianzado y con el apoyo de los jugadores tras la considerable mejora ante Independiente y Colón.

Racing, con el nuevo módulo táctico donde los volantes son los protagonistas del juego, dominó a gusto el trámite del partido. Como ante Independiente, Leonel Miranda tomó el carril izquierdo para conducir hacia adentro buscando asociaciones y permitiéndole a Eugenio Mena ser profundo y sorprender al atacar. Ese movimiento nunca pudo ser contrarrestado por San Lorenzo: en varias oportunidades, los de Beccacece hilvanaron series largas de toques en corto para progresar y maniatar a San Lorenzo. Inclusive, la soledad de Nicolás Reniero en el frente de ataque quitó sentido al plan de Monarriz con tres centrales. 

Todo el engranaje de Racing lo sostuvo Marcelo Díaz. El chileno tuvo un partido perfecto: 97% de precisión en los pases -tres claves-, 5/5 en duelos aéreos y 2 intercepciones. La buena ubicación del chileno nunca permitió que San Lorenzo pueda romper líneas de forma directa ni encontrar con espacios a Ángel Romero que, aún así, fue el más destacable en el conjunto azulgrana. Para terminar de redondear un planteo perfecto y que la superpoblación de volantes de buen pie sea útil, era necesaria la actuación de Walter Montoya. El ex Central fue vital para generar cambios de ritmo y asistir a Mauricio Martínez con un centro fabuloso. 

El complemento agudizó la superioridad de Racing. Monarriz, sin opción, decidió incluir delanteros para intentar una reacción que nunca llegó y tuvo, tan solo, un remate al arco que no complicó a Gabriel Arias. Como todo equipo superpoblado de delanteros, sufrió en demasía poder recuperar la pelota en campo rival y Racing lo llevó a su terreno, tanto que el 1-0 le quedó corto al partido. Otro aliciente del gran partido de Racing fue la neutralización de Adolfo Gaich, que tan solo pudo ganar 2/8 duelos aéreos y nunca hizo pie. En este contexto, el regreso al fútbol argentino de Ignacio Piatti puede ser una bocanada de aire fresco para un equipo carente de creatividad en ofensiva. Por su parte, a Racing el triunfo le da tranquilidad. El equipo, desde sus volantes, toma forma y se prepara para dar pelea.