River campeón Copa Argentina 2019

DEMASIADO RIVER

River volvió a consagrarse campeón de la Copa Argentina tras vencer por 3-0 a Central Córdoba de Santiago del Estero. Los dirigidos por Marcelo Gallardo volvieron a plasmar toda su calidad en el campo de juego, haciendo cuesta arriba el intento por competir que realizó el conjunto de Gustavo Coleoni. Y es que, si bien en la primera parte los santiagueños obligaron a dos buenas reacciones de Franco Armani, el trámite favoreció al Millonario, que primero se encargó del dominio territorial y poco a poco martilló la estructura de su rival.

Para esto, Gallardo diseñó un plan de partido en el que tenía como primera misión desactivar la presión de Coleoni a través de envíos a los espacios entre laterales y centrales. Si el 5-4-1 de Central Córdoba buscaba esperar en mitad de cancha e imponerse a través de gran enjundia en duelos individuales, el entrenador Millonario decidió que Gonzalo Montiel y Milton Casco, pegados sobre la raya, buscaran saltar líneas y girar al bloque defensivo con envíos largos hacia Ignacio Scocco y Rafael Santos Borré, que se impusieron a sus marcadores primero en ese movimiento dentro-fuera y luego en las ya típicas devoluciones a un toque, conforme River se instaló en campo rival. De esta manera, Central Córdoba se vio imposibilitado de poder recuperar en campo rival, y se entregó a lo que su centrodelantero -Jonathan Herrera- pudiera inventarse en inferioridad numérica y a la espera de que Lisandro Alzugaray y Gervasio Núñez llegaran a acompañar.

Si la conexión sin intermediarios entre laterales y delanteros fue la primera vía de River, la segunda fue otra ya característica: el agregado de un pase extra en carril interior que facilitara la profundidad. Tanto Nicolás De La Cruz como -principalmente- Ignacio Fernández, estuvieron móviles y pendientes de actuar como vértices en ese triángulo que hacían junto a lateral y delantero. Si bien Coleoni buscó igualar numéricamente la cantidad de jugadores en carril central, fue la determinación de las fichas riverplatenses la que inclinó la balanza. A Central Córdoba se le dificultó llegar siempre a tiempo y la supremacía de Scocco-Borré fue vital para sacar a centrales de su zona y liberar zona de remate a los volantes que llegaban vacíos desde atrás. Una vez cruzada la mitad de cancha, River, esta vez, buscó llegar al arco rival en pocos toques; se encomendó a su pegada y a sus tan trabajadas transiciones defensa-ataque y ataque-defensa. El sacrificio de todas sus piezas volvió a ser fundamental para recuperar la pelota y encontrarse juntos una vez lo conseguía.

Para peor, la tendencia de Fernández, De La Cruz y Palacios a alternar carriles y alturas, hizo que los espacios entre las líneas santiagueñas comiencen a ser cada vez más difícil de disimular. Scocco, el delantero técnicamente más capacitado que tiene River, se encargó de abrir la cuenta con un primer control magistral, y ya en el complemento, la necesidad llevó a los de Coleoni a adelantarse en el campo y entregar espacios a un equipo repleto de confianza, calidad y conectado. El «Millonario» falló mucho en el último pase antes de que segundo y tercer grito llegaran tras rápidas combinaciones llenas de precisión. A fin de cuentas, la jerarquía individual, colectiva y táctica pudo más: Gallardo dio más importancia a las fases de transición que a su ataque posicional, y el alto ritmo fue demasiado para un Central Córdoba que compitió hasta donde pudo.