Boca 2-0 Unión 2019

MEDIOCAMPISTAS, AL PODER

21 formaciones en 21 partidos es el resumen de Boca en el semestre. Entre Copa y Superliga, la rotación, ya sea por obligación o elección, fue una constante que impidió afianzar un once titular. Además, la aparente solidez defensiva del equipo convenció a propios y extraños que el camino era ese: fortalecer la mejor faceta del equipo y aprovechar los chispazos ofensivos de sus ofensivos de calidad. En los últimos partidos, Gustavo Alfaro optó por otra fórmula, y apareció el Boca de los mediocampistas.

Desde la eliminación en la Copa Libertadores, Alfaro eligió otro módulo táctico: desempolvó el 4-3-1-2 con tanta identificación en Boca y eligió construir un equipo alrededor de volantes de buen pie y propicios a la asociación constante. Marcone en el eje, Capaldo y Reynoso como interiores y Alexis Mac Allister suelto, detrás de Eduardo Salvio y Ramón Ábila le dio a Boca la cuota justa de organización y asociación para superar sin sobresaltos a Unión a lo largo de 90 minutos.

Con el 1-0 tempranero gracias a un cabezazo de Ábila, Boca dominó el partido a gusto y con momentos de buen trato de pelota. Con buenos apoyos de los laterales, en especial de Emmanuel Mas, la fluidez de la tenencia y la asociación, tanto por dentro como por fuera, hicieron que Boca tuviera una de las expresiones futbolísticas más importantes desde que Alfaro es entrenador de Boca. La armonía de las piezas del mediocampo estuvo aceitada y con las características justas para no sufrir en defensa.

Toda la buena construcción del tándem Mac Allister-Reynoso fue aprovechada a la perfección por Eduardo Salvio. El ex Benfica fue vital para generar el desequilibrio (ganó el 90% de sus duelos individuales) y generar varias ocasiones de gol que no resolvió con precisión, dando la pauta que, si está apto desde lo físico, es de los jugadores más desequilibrantes del torneo. El otro jugador útil para explotar los espacios es Nicolás Capaldo: importante en la presión tras pérdida, el juvenil aportó la frescura para llegar por sorpresa al área en varias oportunidades y, para redondear su actuación, asistió a Mac Allister para el 2-0. Boca aprovechó todas las falencias de Unión, que nunca estuvo en partido. El triunfo lo deja como único puntero de la Superliga y con un nivel que se condice con la calidad de un plantel más apto para la tenencia y la asociación que el repliegue. El fútbol moderno es de los mediocampistas; Boca va hacia ese lado.