Sub 23: Argentina 2-1 Colombia

PREOLÍMPICO: TRIUNFO CON MARGEN DE MEJORA

Los debuts nunca son simples. Argentina escondió ese precepto en Colombia. El debut del Preolímpico no pudo haber sido mejor: victoria y buenos rendimientos que invitan a soñar con Tokio 2020. El equipo de Fernando Batista mostró su carácter para soportar las embestidas colombianas, más por inercia que por cualidad, y explotar al máximo a Alexis Mac Allister a la espalda de los volantes cafeteros. 

El enganche de Boca fue la llave para dominar el partido: jugó, hizo jugar, hizo gala de su gran pegada y asistió a Adolfo Gaich para sentenciar el cotejo. Aunque el rendimiento fue de mayor a menor, Argentina mostró sus credenciales y un claro umbral de mejora conforme avance la competición. Un escalón debajo del enganche, aunque no menos importante, se ubicó Fausto Vera. El ‘5’ brindó una exhibición y jugó con el manual del volante central bajo el brazo: corto y distribuyó casi sin sobresaltos con el complemento de Nicolás Capaldo en el eje.

Con esta base fuerte, Argentina logró hacer daño por el centro. El molde 4-2-3-1 fue eficaz y por características, especialmente Julián Álvarez, sorpresivo a la hora de romper líneas hacia adentro y buscar abrir el camino para convertir o liberar de la doble marca a Gaich. Sin embargo, el hombre de River evidenció su poca aprehensión a estar pegado a la banda y que su hábitat es el centro, aunque partir de ahí hacia adentro es una sorpresa que Argentina intentó explotar a cuentagotas. 

Por su parte, Colombia chocó con sus propias limitaciones. De entrada, incluso con la ventana temprana, estuvo incómodo y maniatado por Argentina. Eduard Atuesta fue el más claro de los cafeteros; el volante del Los Angeles FC, uno de los mejores extranjeros de la MLS, distribuyó el juego a su gusto pero no contó con la complicidad de sus compañeros, bien tomados por los argentinos. La vía de ataque predilecta de Colombia fue el juego aéreo, rubro en el cual Argentina deberá mejorar bastante para no sufrir en el torneo.