Iniesta, el distinto

INIESTA, EL DISTINTO

“Inestearla” podría ser tranquilamente un verbo. Vendría a ser algo así como “anticiparse a todo”, o “tener algo planeado antes de que llegue la oportunidad”. Es que eso hace Andrés Iniesta, crack del Barcelona y la Selección de España. Él piensa antes que todos. Antes de que le llegue la pelota, sabe lo que va a hacer y el 90% de las veces (porque decir el 100% me parece una exageración), ese “algo” que hace, le sale bien. Ya sea un pase gol, un movimiento de cintura para sacarse de encima a uno de esos rivales -los que parecen moscas siguiéndolo a todos lados- o simplemente dormir la pelota con el empeine, para posteriormente, dejar mano a mano contra el arquero a uno de sus compañeros.

¿Y cuando se juntaba con Xavi Hernández, su fiel socio en el Barca y la Selección? Esos tipos parecían de otro planeta. Eran la dupla perfecta, como la siesta con lluvia, el asado y los domingos, los amigos y el fútbol, o el queso y el salame. Juntos se compenetran mejor que nadie. Xavi, gran asistidor, e Iniesta, además de gran asistidor, es “el cerebro” por todo lo anteriormente mencionado.
Andres es distinto. En la mente de los verdaderos futboleros, solo existe un jugador así, con esa capacidad mental, y es Ricardo Enrique Bochini, el ídolo del mejor de todos los tiempos, Diego Armando Maradona. Es verdad, “El Bocha” era un poco mas dotado a la hora de arrancar en velocidad y gambetear a uno, dos, tres, cuatro, o hasta ¡nueve rivales!, como lo hizo frente a Peñarol, en un partido de la Copa Libertadores.
Pero Bochini no es lo que nos importa en este momento. Estamos hablando de Iniesta. Aquel que desde su debut con la camiseta del Barcelona, allá por el 2002, nunca paró de deslumbrarnos con su magia. Uno de los pocos jugadores, junto con Ronaldinho y alguno que otro más, que es respetado por TODO el mundo del fútbol. Porque de verdad es así. Nunca vas a escuchar a alguien diciendo “No, a mi Iniesta no me gusta”. Todo lo contrario. Siempre, antes, durante o después de un partido del Barca o la selección española, se escuchará a alguien diciendo “Che, lo de este tipo es impresionante, cómo juega«, o alguna que otra frase en alusión a su buen juego.

Verlo a Iniesta te genera algo extraño; como una inmensa alegría. Te pueden haber echado del trabajo, te podés haber peleado con tu novia, tu equipo puede haber perdido 4 a 0, pero vos lo ves a este muchacho, y ya te cambia todo. Es algo lindo pero, como ya dije antes, extraño a la vez. Es el fenómeno Iniesta.

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