Montiel y Casco

FACTORES DIFERENCIALES

Los marcadores laterales, muchas veces menospreciados a la hora de hablar de los jugadores más determinantes en el mundo del fútbol, han comenzado a ser más valorados en los últimos años. Incluso, muchos han llegado a ser componente clave a la hora de definir la identidad de sus equipos. En este sentido y repasando los más destacados de la década, puede mencionarse a Dani Alves y Jordi Alba en el Barcelona, Philipp Lahm en el Bayern Munich o Marcelo en el Real Madrid. En la actualidad el mejor conjunto de Europa es el Liverpool, y cuenta con dos laterales con muchísima incidencia en su estilo de juego como Trent Alexander-Arnold y Andrew Robertson. Y mirando hacia el fútbol argentino, no caben dudas de que lo mismo sucede en River con Gonzalo Montiel y Milton Casco.

El de Marcelo Gallardo es un equipo que, salvo casos puntuales, no suele jugar con extremos. Tanto mediocampistas como delanteros pueden caer ocasionalmente a banda, pero por lo general los encargados de brindar amplitud son sus laterales. Se suman de manera constante a los ataques, y lo hacen de forma simultánea. Este aporte resulta fundamental para un equipo con tanto juego interior, ya que le permite a River ensanchar a la defensa rival para que sus futbolistas más determinantes puedan recibir con ventaja en posiciones cercanas al arco rival. Montiel y Casco son los grandes beneficiados por el cambio de esquema por el que apostó el entrenador en este 2020, ya que al haber un jugador menos en la mitad de la cancha, ellos dos pasaron a tener un mayor protagonismo también en la gestación del juego. Pueden partir de posiciones más adelantadas para sumarse al circuito de pases, y finalizan las jugadas sabiendo que por detrás tienen a tres centrales que les cubren las espaldas ante un posible contraataque.

Montiel y Casco son los grandes beneficiados por el cambio de esquema por el que apostó el entrenador en este 2020.

A la hora de analizarlos de manera individual, se puede observar que son dos futbolistas con varias similitudes, pero también con algunas diferencias. Montiel siempre jugó como defensor central a lo largo de su trayectoria en las divisiones inferiores del club, y fue Gallardo quien lo cambió de posición al notar sus virtudes. Su gran capacidad física le permite hacer el ida y vuelta sin problemas, aunque inicialmente presentaba algunos problemas a la hora de la terminación. Sin embargo, este defecto parece haber quedado atrás: en este comienzo de año ya suma dos asistencias, a Rafael Borré contra Independiente y a Matías Suárez ante Banfield. Es uno de los mimados del entrenador, y todavía tiene mucho margen de progreso.

Casco, por su parte, llegó a River a mediados de 2015 pensado como el reemplazante de Leonel Vangioni, que dejaría el club recién un año después. En un principio le costó asentarse, fue muy resistido por los hinchas e incluso llegó a perder el puesto con un joven Marcelo Saracchi. Cuando el uruguayo fue vendido, a mediados de 2018, Milton volvió a meterse en el equipo y esta vez fue de manera definitiva. Dueño de una técnica digna de un mediocampista, prácticamente ambidiestro (aunque naturalmente su pierna hábil es la derecha) y con mucha inteligencia táctica, el ex Newell’s es fundamental para la fluidez posicional del equipo. Es capaz de pisar zonas centrales con total naturalidad, haciendo circular la pelota con criterio y precisión, y también de romper por fuera para llegar hasta el fondo y centrar. Tanto él como Montiel son factores diferenciales en el funcionamiento del mejor equipo de la Superliga.