Fabricio Bustos

EL RESURGIR DE FABRICIO BUSTOS

La era de Ariel Holan en Independiente fue fructífera en cuanto a resultados y mejoras notorias en los niveles de los jugadores. Uno de los beneficiados en esa época fue Fabricio Bustos, cuyo ingreso llenó de vitalidad un equipo acostumbrado a atacar constantemente. El lapidario 6-1 de España frente a Argentina lo tuvo como principal damnificado en la opinión popular: fue uno de los apuntados de la debacle del seleccionado y su progreso se frenó de forma considerable.

Con la llegada de Lucas Pusineri, el lateral volvió a ser una de las principales vías de ataque de Independiente. El 4-4-2 con delanteros generando amplitud en banda abre muchos caminos internos para los laterales rojos. La técnica de Bustos es un diferencial de la media del fútbol argentino y permite generar ventajas de forma constante, acentuado en las características de un equipo que busca el ataque directo como modelo de juego.

En el 2020, ya sin un posible competidor como Nicolás Figal, Bustos parece encontrar una regularidad que le fue esquiva en el 2019. A su vez, Independiente contribuye y requiere una participación de los laterales vital para generar espacios. Con extremos fijos en banda, Bustos puede explotar sus cualidades por dentro: lleva 75% de pases completos y siempre en busca de toques que generan ventajas para un compañero, cosa que ante Central sucedió en un varias ocasiones. 

Así como la faceta ofensiva va en alza, en defensa Bustos siempre tuvo grises. Criticado en varias oportunidades por la falta de concentración, ganó el 70% de sus duelos y se consolida como un defensor confiable para la marca. La recuperación del nivel de Bustos es una grata noticia para Independiente y por qué no, para una Selección que, aunque más estable, no parece tener definido el lateral derecho. El oriundo de Ucacha, Córdoba, dice presente y pide pista.