La jerarquía le alcanzó a Boca para derrotar a Patronato.

LA JERARQUÍA GANA PARTIDOS

A Boca le costó mucho el primer tiempo ante Patronato, pero otra vez apareció la jerarquía de Cristian Pavón y Darío Benedetto para solucionar algunos problemas colectivos, darle el triunfo al equipo de Guillermo Barros Schelotto por 2-0 y mantener al equipo con puntaje ideal en la Superliga.

Sin Fernando Gago y Edwin Cardona en cancha y con Nahitan Nández y Cristian Espinoza como titulares, desde la previa se podía intuir que Boca buscaría un juego más directo y vertical. Y eso fue lo que sucedió, ya que Patronato le planteó un partido muy incómodo, dejándoles la pelota a los centrales Santiago Vergini (reemplazó al lesionado Paolo Goltz) y Lisandro Magallán, pero marcando muy bien a los tres volantes para que el rival no pueda progresar en el campo. Wilmar Barrios estaba totalmente tapado por lo que Boca no podía hacer su salida habitual. Cuando el local tenía la pelota, salteaba líneas y les enviaba pelotazos a los delanteros uruguayos Adrián Balboa y Sebastián Ribas, y en otras ocasiones buscaba las espaldas de los laterales xeneizes para culminar la jugada con un centro.

Nández intentaba llegar más al área como lo venía haciendo Pablo Pérez en los últimos partidos, pero pocas veces podía ser claro. Para colmo, debió irse expulsado luego de una patada en la que el árbitro Facundo Tello lo perdonó. Por su parte, el ex Newell’s intentó cumplir la función que tenía antes Gago, retrasándose más para ser el nexo entre la defensa y los delanteros. Sin embargo, estuvo muy impreciso y pocas veces pudo lograr su objetivo. En una de las tantas pelotas que perdió, Boca quedó mal parado y casi Marcelo Guzmán pone el primero, pero definió mal. Solo un minuto después, Agustín Rossi tapó muy bien un remate de Balboa. Boca estaba inconexo y dubitativo atrás. Con el paso del tiempo fue avanzando en el terreno, pero muchas veces era demasiado vertical y chocaba con la defensa del equipo de Juan Pablo Pumpido, que era muy aplicado tácticamente. Pavón y Espinoza, que iban cambiando de banda, intentaban jugadas individuales pero estaban muy aislados, Leonardo Jara y Frank Fabra se sumaban al ataque para darle más variantes, y Benedetto, que leyó bien el partido, se tiró atrás dos veces para probar de afuera, sin éxito.

Al principio del segundo tiempo, cuando Boca perdía rápido la pelota y quedaba mal parado, se dio la jugada que cambió el partido: Benedetto volvió a demostrar su inteligencia y su calidad retrasándose y dándole una gran asistencia a Pavón, quien le ganó a Rodrigo Arciero y puso el 0-1 con gran calidad mientras se caía. El 9 compensó bastante bien la ausencia de Gago, que era el que le solía tirar esos pases largos al 7. Otra vez el Xeneize logró ponerse en ventaja cuando la situación estaba difícil y como de costumbre, a partir de allí cambió el partido.

Patronato intentó seguir con la misma fórmula, pero el golpe fue muy duro. Se fue quedando sin energías para poblar el medio y empezó a dejar cada vez más espacios atrás. Pavón recibió dos asistencias cruzadas más a las espaldas de Arciero, pero no controló bien. Boca logró manejar más la pelota y ahí si cobró importancia la tarea de Pérez. El local solo intentaba con pelotazos, y para eso Pumpido metió al gigante Matías Quiroga. Sin embargo, la dupla central xeneize, que había dejado algunas dudas en el primer tiempo, se fue afianzando y no sufrió.

En el último tramo del partido, el visitante le dejaba la pelota a Patronato pero mantenía los tres hombres de ataque para salir rápido de contraataque. Así, Pavón y Nández pudieron haber liquidado la historia. Y al final lo terminó haciendo Benedetto, tras una gran jugada individual y un centro preciso de Fabra. Al igual que ante Chacarita y Vélez, a Boca se le complicó el partido pero lo resolvió la jerarquía de sus hombres de ataque, que responden siempre que el equipo los necesita. Benedetto está en un gran momento, no solo en el área sino interpretando con perfección los momentos del partido en los que debe tirarse atrás para hacer jugar al equipo, y Pavón sigue haciendo destrozos con su velocidad y sus goles decisivos. Rossi, que cada vez está más seguro, y Fabra fueron los otros puntos altos del equipo de Guillermo.

El punto flojo volvió a ser que en el primer tiempo al equipo costó mucho cuando le taparon el medio, y el que más lo sufrió fue Pablo Pérez. El Xeneize debe encontrar variantes colectivas para sortear esos obstáculos y no depender siempre de individualidades. Quizás con la ausencia de Gago, Cardona deba jugar más de enganche clásico, para retroceder y ayudar más en la distribución. Sin embargo, hay que resaltar que Boca tiene puntaje ideal, que ya sacó una buena diferencia en la Superliga y que suele ganar todos los partidos que se le presentan complicados.