CINCO ÍDOLOS DE RIVER PLATE

0

A pesar de haber descendido en el año 2011 a la B Nacional, su temporada allí no puede ni logra empañar su más que rica historia en cuanto a títulos nacionales e internacionales. A continuación, aprovechando que este 25 de Mayo cumple 113 años de vida, nombraremos a cinco grandes ídolos de River Plate.

Norberto Alonso

A pesar de haber pasado por Velez y Olympique de Marsella, la mayor parte de la carrera del »Beto» transcurrió en el club de Núñez. Tuvo tres etapas allí; la primera duró seis años, prolongándose desde el año 1971 al 1976. En ese transcurso de tiempo, ganó dos torneos nacionales en el mismo año, tras una sequía de 18 años sin títulos para River y, además, logró encajar nada menos que 68 goles. Estuvo una temporada en Francia y volvió para quedarse otros cinco años en La Banda. Ese lustro fue muy productivo para él ya que consiguió ganar 4 torneos nacionales y formó parte del plantel argentino que saldría campeón del Mundial 1978. Jugó 2 partidos y tras sufrir una lesión, no pudo disputar el resto del torneo. En 1981, tras haber conseguido cifras aún mejores que en su anterior etapa en River, decide marcharse al Fortín, donde se queda por dos años. Y luego, volvió al Millonario para quedarse definitivamente y terminar lo que restaba de su carrera. Su última etapa demostró que un jugador no tiene que tener 20 años para jugar haciendo fútbol, con garra, siendo deportista, sintiendo y viviendo el fútbol. 1986 fue el año donde se consagró completamente como ídolo; salió campeón de la Primera División y dio la vuelta olímpica nada menos que en La Bombonera, tras vencer por 2-0 a Boca con dos goles suyos. La Pelota Naranja que Beto encajó dos veces en la red se encuentra hoy en las vitrinas del Museo River, como gran recuerdo de su último superclásico con La Banda. Y no solo eso; salió campeón de la Copa Libertadores tras vencer en la final al América de Cali por 1-0 en El Monumental, ante 80.000 almas y voló hasta Japón para ganarle al Steaua Bucarest con gol de Alzamendi, tras asistencia suya, coronándose Campeón del Mundo. Sin duda alguna, uno de los mejores »10» de la historia de River que, sin lugar a vacilaciones, supo defender magistralmente el número que llevaba en su espalda y entendió a la perfección lo que significa el club.

Enzo Francescoli

Ídolo. Definido en una sola palabra. Y no solo admirado por todo hincha de River, sino por numerosos futboleros que amaban su manera de jugar al fútbol, con una calidad, plasticidad, elegancia y magia impecables. El »Príncipe» llegó al Más Grande en el año 1983 tras haber estado cerca de cuatro años en el Montevideo Wanderers, club donde debutó tras haber tenido la posibilidad de iniciar su carrera en el Peñarol o en el River Plate uruguayo. El equipo de Núñez se hizo con sus servicios por un pago de $310.000, tras haber brillado el mediapunta del país oriental con su selección en la Copa América del mismo año. Al principio, alternó buenas y malas actuaciones, logrando un desempeño irregular. Fue en los años 1984 y 1986 cuando logró mejores resultados en esa etapa, en especial en el último. Más que recordado es el partidazo que disputó River contra Polonia en el que La Banda venció por 5-4 con un gol espectacular de chilena del mago uruguayo. Posteriormente, se marchó al Racing de Matra, donde estuvo tres años antes de pasar a un grande francés, Olympique de Marsella. Fue allí donde Zinedine Zidane admitió empezar a seguirlo y cuando se convirtió en su máxima inspiración y jugador más influyente, a tal punto que su hijo tiene el nombre del jugador uruguayo. Luego de una temporada, se marchó a Italia para estar 3 temporadas en el Cagliari y una en el Torino, antes de volver al Millo en el año 1994 para quedarse y formar parte del equipo más ganador de la historia del club, el River de Ramón Díaz; colaboró en la consagración de 4 torneos nacionales y 2 copas internacionales, entre las que se encuentra la Copa Libertadores de 1996, donde River desplegó un gran juego, con jugadores de la talla de Crespo, Sorín, Almeyda y Ortega. Se retiró en el año 1997, con la única pena de no haber tenido nunca una actuación destacada en los Mundiales. Eso no evitó que fuera el único jugador uruguayo que apareciera en el FIFA 100 de Pelé y que fuera Jugador Sudamericano y Jugador Argentino del Año en 2 ocasiones, además de ser nombrado por la revista World Soccer como uno de los 100 mejores jugadores de la historia. Inmenso.

Amadeo Carrizo

No podía faltar este fantástico cancerbero sudamericano. Si no fue el mejor, es seguro que, al menos, ha sido uno de los arqueros que más le aportó al fútbol de Sudamérica en la historia. Revolucionó completamente la posición de guardameta, saliendo del área para participar de la defensa e iniciando rápidos contraataques con el saque de arco. No por nada es considerado por la IFFHS el mejor arquero sudamericano del Siglo XX, aún por delante de algunos como René Higuita, Hugo Gatti, Mazurkiewicz, Gilmar, Taffarel y otros tantos posibles. Disputó practicamente toda su carrera en el conjunto de Núñez, jugando nada menos que 546 partidos entre Primera División, Copa Libertadores y otras copas de menor importancia, como la Ibarguren. Debutó en 1945, con 19 años, y ganó ese mismo año su primer título, el Torneo AFA. Salieron primeros con una diferencia de 4 puntos con el segundo, que era nada menos que Boca Juniors, terminando el torneo con 42. Este campeonato fue el primero de Amadeo, que ganaría otros 6 títulos a nivel nacional y otros 2 a nivel internacional, las llamadas Copas Aldao, que eran torneos disputados entre el campeón argentino y el campeón uruguayo. Lo curioso de Carrizo es que a pesar de estar en el conjunto Millonario hasta el año 1968, su último título lo ganó 11 años antes, en el año 1957. Este dato tiene numerosas razones. Probablemente, una de ellas sea la preocupación de Amadeo por destacar con la Selección Argentina, con la que fue duramente criticado en el Mundial disputado en Suecia 1958 y con la que supo reinvindicarse ganando la Copa de Naciones en el año 1964, manteniendo el arco invicto ante rivales de potencial tales como la Portugal de Eusebio, el Brasil de Pelé y la Inglaterra de Bobby Charlton, que a la postre sería Campeón de Mundo. Unos años después, antes de marcharse de River, logró a los 42 años de edad, el récord de 769 minutos sin recibir goles, en 1968. Luego, se fue al Millonarios de Colombia donde jugó en 1969 y 1970, antes de retirarse definitivamente. Actualmente, es el merecido Presidente Honorario del club cuyo arco defendió tantas veces, logrando elogios del gran Lev Yashin, apodado »La Araña Negra», que en el único partido que disputaron, le regaló sus guantes en reconocimiento.

Ariel Ortega

A una persona como el »Burrito» Ortega es difícil decirle ídolo y nada más. Habría que buscar otra palabra porque es imposible quedarse con esa sola. Nacido en Jujuy un 4 de Marzo de 1974, el máximo ídolo Millonario de los últimos 20 años no solo le ha dado todo al club de Núñez, sino que ha colaborado de manera impecable en el resto de los clubes donde jugó y ha tenido grandes partidos con la Selección Argentina. Debutó un 14 de Diciembre de 1991 contra Platense, teniendo en ese momento a Daniel Passarella como DT. Ese mismo año, consiguió su primer título y en el próximo torneo disputó partidos magníficos, convirtiéndose en una de las grandes promesas argentinas para años venideros. Se quedó hasta 1996 en River, cuando ya era titular indiscutido con la albiceleste, mientras que Francescoli, su pareja en la ofensiva del equipo millonario, era la máxima estrella en Uruguay. Cerró su brillante etapa habiendo ganado 5 títulos: 4 Torneos Apertura y 1 Libertadores. Tras un corto paso por clubes como el Valencia, Sampdoria y Parma, volvió a River, no sin antes dejar sus destellos individuales de magia, con su gambeta, vaselina y su enganche. Al volver al país, formó parte de los llamados »Cuatro Fantásticos»: él, Aimar, Saviola y Juan Pablo Ángel. Un cuarteto temible. Y no solo eso; también jugaría arriba con dos futuras estrellas, en ese momento juveniles: Andres D’Alessandro y Fernando Cavenaghi. El partido más destacado de esa etapa fue un 3-0 a Boca. Ganó dos títulos, el Clausura 2000 y 2002. Despues, se fue al Fenerbahce de Turquía y se fue antes de tiempo, siendo suspendido por la FIFA, previo a su traspaso a Newell’s. Allí, ganó el Torneo Apertura 2004 y formó una impecable dupla con Fernando Belluschi. En el 2006, volvió a River por tercera vez. Las cosas no iban muy bien y luego, llegó un ex compañero suyo de selección a dirigir: Diego Pablo Simeone. De esa manera, con un equipo plagado de nombres que ahora erizan la piel como Falcao, Carrizo, Alexis Sanchez o Buonanotte, River logró su anteúltimo torneo, el Clausura 2008, para luego dar paso a la etapa más negra de su historia. Tras estar cedido en Independiente Rivadavia, volvió a River para estar dos años más, donde se notó una baja notable en su rendimiento hasta que se fue definitivamente, no como merecía, no por la puerta grande, en el 2011, cuando fue desafectado por J.J López y cedido a All Boys. Ortega siempre quedará en la mente de todos los hinchas de River su calidad y su magia. Muchos diran que no hay jugadores como él. Y no están equivocados. El Millonario más grande de los últimos 20 años, sin duda alguna.

Ángel Labruna

Hay una frase muy popular que dice que lo mejor llega al final. Y es por eso que decidimos dejar a »Angelito», apodado comunmente »El feo» para lo último. Dificilmente no conozcas su nombre. Si sos hincha del Más Grande, es imposible que no hayas escuchado al menos diez veces algo sobre su magia, su carrera. Si no sos hincha de River, deberías conocerlo igual. Delantero por izquierda, es el máximo goleador de la historia del Millonario, mayor artillero del Superclásico y segundo director técnico más ganador de la historia del club. Razones para considerarlo máximo ídolo no faltan. Debutó en el club de Núñez en el año 1939 contra Estudiantes de La Plata y desde ahí, no dejó de deslumbrar a medio mundo con su talento, ganando todo tipo de campeonatos junto a la famosa »Maquina» integrada por él, Pedernera, Muñoz, Moreno y Loustau. Los números hablan por si solos: conquistó nueve campeonatos argentinos, tres Copas Aldao y tres Copas Ibarguren. Tras su último partido en River, en 1959, ya llevaba una carrera impresionante en su espalda; 533 partidos y 315 goles en La Banda. Impecable. Estuvo luego en clubes como Rangers, Platense y  Talleres de Cordoba, pero en ninguno dejaría ni un gramo de lo que hizo en River. Un ángel que desde el cielo observa al Millonario en todo momento y lo ayuda y apoya en las buenas, en las malas. El mejor delantero de la historia del club y uno de los mejores jugadores sudamericanos del Siglo XX, sin duda alguna. Una de esas personas que debes admirar, seas del club que seas, como buen seguidor de fútbol. Eso fue Ángel Labruna.

Bonus Track: Ramón Díaz

Tal vez no esté en la lista de los cinco máximos ídolos del club. Pero sigue siendo un genio. Debutó un 13 de Agosto de 1978 en River Plate, quedándose por tres años, jugando 123 partidos, convirtiendo 57 goles y ganando 2 campeonatos nacionales. Volvería diez años después para disputar otros dos años, convirtiendo 27 goles en 52 partidos y ganando un torneo más. Tras irse al Yokohama Marinos ese mismo año, pondria fin a su exitosa carrera como jugador para ponerse el saco de entrenador. Y si que ha ganado; 6 títulos nacionales y 2 internacionales con River, entre las que se encuentra la recordada Libertadores de 1996, cuando el plantel lo integraban jugadores de una gran calidad como Francescoli, Ortega, Sorín, Gallardo, Burgos y Ayala. Se fue en el año 2002 para volver diez años después, tras la salida de Almeyda, que recordemos, logró sacar a River del infierno de la B Nacional. Le dedicamos al menos dos líneas, ya que decidimos dejarlo afuera de la lista de los 5 máximos ídolos. Y ahora, el caudillo de actitud canchera ya ha ganado el Torneo Final 2014 y la Superfinal para ser aún más ganador. No deja dudas. Puede no haber aportado lo suficiente como jugador para ser el mejor de la historia de River. Puede no haber sido Maradona. Pero es Ramón, el riojano que dejó, deja y seguirá dejando huellas en el Millonario.

Share.

About Author

El fútbol de otra manera.

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!