CINCO ÍDOLOS DE RACING

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Ponerse de acuerdo en cuáles son los cinco máximos ídolos en la historia de un club tan importante en la leyenda del fútbol argentino, sin dudas generará polémicas; más aún tratándose de La Academia, Racing Club de Avellaneda que este 25 de Marzo cumple 116 años de vida.

¿Cómo se erige un ídolo? ¿Por títulos conseguidos, por trayectoria en un club, carisma entre otras cosas? Sin dudas un poco de todo eso y algo más.

Alberto Bernardino Ohaco

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El fútbol recién comenzaba a escribir su historia, su origen, el génesis del deporte más hermoso del mundo. Alberto Bernardino Ohaco logró forjar un camino fantástico, no sólo como delantero sino como ícono del Racing que se llenó de gloria en el amateurismo. Nació en 1893, y con apenas 18 de edad debutó en la primera de “La Academia” en donde jugó hasta 1923. A lo largo de los siete campeonatos durante los cuales el equipo logró el título de manera consecutiva, de 1913 a 1919, Ohaco fue el encargado de llevar la cinta de capitán y fue el faro, el ejemplo a seguir, el jugador insignia.

Durante sus doce años en el club se erigió como goleador en cuatro certámenes consecutivos (1912 al 1915) y además de obtener ocho títulos de AFA, logró tres copas de honor Municipalidad de Buenos Aires (1913, 15 y 17), cinco campeonatos argentinos Copa Dr. Carlos Ibarguren (1913,14, 16, 17 y 18), una Copa de Honor Cousenier (1913) y dos campeonatos rioplatenses Copa Dr. Ricardo C. Aldao (1917 y 18).

Ohaco falleció el 8 de marzo de 1950, pero quedará por siempre en la historia grande no sólo de Racing sino del fútbol argentino. Fue el primer gran ídolo de La Academia.

Evaristo Vicente Barrera

Resultado de imagen para Evaristo Vicente BarreraOtro de los máximos ídolos que se forjo a puro gol, fue Evaristo Vicente Barrera. “El Ómnibus”, como lo había apodado la parcialidad Racinguista, por su capacidad para pasar por arriba a los rivales y definir, aún está en la memoria, sobre todo por ser el máximo goleador de la historia del club. Falleció en octubre de 1982 en Novara, Italia.

Llegó en 1933 proveniente de Instituto Central Córdoba, en veintidós mil pesos, una cifra demasiado abultada para la época. Recién convirtió goles en la cuarta fecha frente a Lanús, con dos tantos, y a partir de ese momento se transformaría en el gran goleador que fue. Debutó en Racing el 12 de marzo de 1933 y jugó hasta el 6 de noviembre de 1938, convirtiendo 136 goles en 142 partidos. Además de ser el máximo goleador en los torneos de 1934, con 34 goles y de 1936, con 32.

Juan José Pizzuti

Nació el 30 de noviembre de 1911, oriundo de Cruz del Eje, Córdoba, y no solo brilló en el fútbol argentino, sino que también se consagró en el fútbol italiano, donde jugó en Lazio (1939-40), Napoli (1940-42), Ascoli (1942-43), Cremonese (1945-47) y Mortara (1947-48). Para muchos es el máximo ídolo del club. Lo que sí queda claro que es una leyenda viviente y es amado de este lado de Avellaneda. Juan José Pizzuti, simplemente José, nació en el barrio de Barracas, el 27 de mayo de 1927. Se inició en Banfield, donde debutó en 1946 y se consagró goleador con 27 goles en 1949. Luego de pasar por River (también jugaría en Boca en dos oportunidades), llegó a Racing en 1952, dónde debutó en abril enfrentando a Platense.

En Racing jugó 215 partidos hasta abril de 1962 y con sus 118 goles es el segundo máximo goleador en la historia del club. En su segundo torneo, en 1953, se convirtió nuevamente en máximo artillero del campeonato. Se consagró campeón en con la gloriosa academia en 1958 y en 1961, resultando, goleador del equipo en la segunda conquista.

Ya como técnico regresó a Racing en 1965 para quedar para siempre en la historia del club. Tito fue el genio inventor del equipo revolucionario que ganó todo: El eterno “equipo de José”. Vivió 39 partidos invictos, fue campeón local en 1966, de América en 1966 y del Mundo en 1967, tras vencer al Celtic en la Copa Intercontinental que significó el mayor logro del club; Pizzuti fue quien llevó a Racing a ser el primer equipo argentino en consagrarse campeón del Mundo.

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Humberto Maschio

Decir Humberto Maschio es sinónimo de futbol, exquisitez, talento, “El Bocha” fue un estratega inteligente que llegó a Racing en 1954 para ser campeón, luego de destacarse en Quilmes. Debutó oficialmente ante Chacarita en mayo de ese año. En su primera etapa en el club, se desempeñó como delantero, donde los rivales lo sufrieron y mucho. En 1955 fue el goleador del equipo con 18 gritos. Su extraordinaria performance lo llevó a Selección Nacional que disputó los Panamericanos de México 1955, donde Argentina alcanzó el campeonato. Dos años después, integró junto con Orestes Corbatta, Angelillo y Sivori una de las mejores delanteras de la historia de la Selección: “Los Carasucias”, con quienes obtuvo la Copa América de 1957 aplastando en la final a Brasil con un contundente 3 a 0. Además, con seis goles, “El Bocha” fue el goleador de aquel torneo. En total, jugó 12 encuentros con la Selección, y convirtió 12 de goles. Crack.

Resultado de imagen para MASCHIO RACINGLuego, emigró a Italia donde se destacó como jugador más estratégico. Anduvo en  clubes como Bologna, Atalanta, Inter (fue campeón) y Fiorentina (campeón de una Copa Italia). A tal punto llegó su distinción en aquellas tierras que capitaneó a la Selección de Italia en el Mundial de Chile en 1962.

En 1966, José Pizzuti lo llamó para que regresara, y lo hizo. Volvió a La Academia para convertirse en el gran armador de aquel “Equipo de José”, donde aportó su experiencia, pausa y conducción para las consagraciones ya mencionadas. Finalmente, se retiró en el club en 1968 completando, entre sus dos etapas, 139 partidos disputados en los que convirtió 44 goles.

Cuando Racing más lo necesito, también dio una mano en dos oportunidades como técnico de La Academia; la última en 1999-2000, en dupla con Gustavo Costas. Actualmente se lo ve seguido por el Cilindro de Avellaneda, donde es reconocido y aplaudido por los más grandes como los más jóvenes que al verlo recuerdan todas las anécdotas que fueron contadas por sus padres y/o abuelos.

Alfio Basile

El “Coco” Alfio Basile escribió paginas doradas en la rica historia de Racing: ganó todo como jugador y como técnico.  Nació en Bahía Blanca el 1 de noviembre de 1943 y llegó a Racing para jugar en la séptima división como volante central; fue ascendiendo divisiones hasta que debutó en primera en 1964 de la mano de José Dellatorre, quien lo ubicó como zaguero.

Resultado de imagen para BASILE RACINGSiempre fue determinante en el juego aéreo tanto en la propia como en la rival. Integró el equipo de Pizzutti que ganó todo y luego siguió en la institución hasta que en 1971 pidió ser transferido a Huracán, club en que también se consagró campeón en 1973 y más tarde finalizó su carrera como jugador. En la Academia jugó 186 partidos y convirtió 20 de sus 24 goles en primera división.

Racing siempre fue su casa, su hogar, su gran amor y por eso, luego de debutar como técnico de Chacarita en 1975, llegó al club en el 1977, en la primera de sus cinco etapas como entrenador del equipo. La más recordada fue la segunda, que comenzó en 1985 y se cerró en 1989 luego de un ciclo que arrancó complicado y terminó con gloria. El equipo estaba en segunda división y bajo su dirección técnica no sólo logró regresar a primera ese mismo año sino que tres años más tarde se quedó con la Supercopa frente al Cruzeiro en Brasil. Volvió a ponerse el buzo de técnico Racinguista (1996-97) pero esta vuelta no fue comparable con la anterior, aunque logró llegar a las Semifinales de la Copa Libertadores de América.

La lista de ídolos del Glorioso Racing Club, es muy larga, por eso la denominaron La Academia del fútbol, el primer grande entre los grandes. Sin dudas en otra ocasión habrá lugar para los Corbattas, Cárdenas, Boye, Perfumo, los perinetti, los Tucho Méndez, los Federico Sacchi, los Rubén Paz, los Fillol, Cejas y la lista continua, pero por ahora a disfrutar de estos cinco ídolos indiscutidos.

Por: @TanoCoccimiglio

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El fútbol de otra manera.

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