LOS 5 GRANDES ÍDOLOS DE NEWELL’S

0

Siguiendo con el especial de ”Grandes ídolos”, hoy el recorrido nos trae a los ídolos de Newell’s Old Boys. Nos centraremos en las personas que hicieron, a base de calidad, títulos y amor propio, el sentido de pertenencia que hoy forja la escuadra rosarina. Vale aclarar que, cinco de las seis personalidades que les mostraremos a continuación, fueron jugadores salidos de la cantera del club y formados íntegramente en las entrañas de la institución, cosa que no es un dato menor. Esta tendencia es un marcador de como se vive el fútbol en la ciudad y como se trabaja en las divisiones inferiores rojinegras.

EL ÍDOLO MAYOR, EL IDEALISTA. GERARDO DANIEL MARTINO
El hijo pródigo de la casa. Apenas escuchamos la palabra ”Newell’s” la asociamos con él. Jugador con más partidos jugados (505) en la institución, fue un volante creativo con buen manejo, el preferido del paladar del hincha leproso. Debutó con 17 años un 15 de Junio de 1980 en un partido con Platense y desde ese día comenzó a escribir la historia grande del club. Logró 4 títulos con la institución: Temporada 1987/1988, Torneo Apertura 1990, Temporada 1990/1991 y el Torneo Clausura 1992. También formó parte de los planteles subcampeones de la Copa Libertadores en 1988 y 1992.

Ya en 2011, la lepra había terminado el torneo con una sola victoria y el descenso estaba cerca. El ‘Tata’ resignó una oferta millonaria de la selección colombiana y decidió volver a la institución revolucionando el fútbol argentino. Impuso un 4-3-3 con estilo ofensivo y despreocupado en el que los jugadores respondieron. El primer torneo trajo el doble de puntos que el anterior y el equipo quedó sexto. Con las vueltas de Maxi Rodríguez, Ignacio Scocco y Gabriel Heinze, logró un subcampeonato en el Inicial 2012 y clasificó a la Copa Libertadores 2013. El año siguiente estuvo cargado de emociones, con la doble competencia encima y un plantel corto, Newell’s Old Boys se coronó campeón del Torneo Final 2013 y llegó a las semifinales del torneo continental, donde perdería por penales frente al luego campeón Atlético Mineiro. Martino había anunciado su alejamiento del equipo una vez terminada la Copa y cumplió. Agarró a un equipo desalmado y colista en la tabla y lo dejó en la cima del fútbol argentino y en el Top 5 de América. Semejante aventura tuvo su recompensa: El FC Barcelona lo fichó como sucesor de Tito Vilanova para la temporada 2013/2014. Para que la tribuna leprosa coree: ”Muchas Gracias Tata Martino, por todo lo que nos das, esta hinchada te agradece, no te va a olvidar jamás”.

EL QUE MARCÓ EL CAMINO, MARCELO ALBERTO BIELSA

Quizá el más significativo de la filosofía leprosa. Su carrera como futbolísta duró tan sólo cuatro años, en donde no encontró su lugar y divagó por Newell’s, Instituto y Argentino. Sin embargo, como entrenador lo fue todo. Debutó con el buzo en el banco rojinegro y en su primer torneo se coronó campeón del Apertura 1990. Con la misma base, fue a La Bombonera a disputar el título de la Temporada 1990/91 y se coronó campeón por penales, con Norberto Scoponi envuelto en banderas. En 1992, el equipo rojinegro debería afrontar doble competencia. Con un plantel conformado el 90% por jugadores de la casa, Newell’s se coronó campeón del Torneo Clausura 1992 y llegó a la final de la Copa Libertadores, donde tras ganar en Rosario por 1 a 0, cayó en San Pablo por la mínima y gracias a un penal inventado por el árbitro. En los penales, el conjunto dirigido por Telé Santana se impuso y dejó a Newell’s otra vez en las puertas de la gloria. El ”Loco” sorprendió en su primer experiencia como DT y con Scoponi; Saldaña, Gamboa, Pocchetino, Berizzo; Rossi, Martino, Lunari; Zamora, Domizi y Mendoza, el equipo fue una maravilla. Relevos, presión y movimientos ofensivos lo caracterizaban. Luego de su primer experiencia, Marcelo dejó el cargo.

En 2009, con la vuelta de la democracia a Newell’s, fue agasajado junto a Gerardo Martino. El estadio pasó a llamarse ”Coloso Marcelo Alberto Bielsa” y una de sus plateas ”Gerardo Tata Martino”.

Al margen de sus títulos, el legado que dejó Marcelo es increíble: Con sus conquistas renovó los principios de la entidad del parque, los cuales se basan en sus divisiones inferiores y en el juego limpio y ofensivo. Más que un técnico, un formador, made in Newell’s.

EL PADRE DEL CLÁSICO ROSARINO. SANTIAGO SANTAMARÍA

Apodado ”Cucurucho” por su delgadez y su boca ancha, desde pequeño asombraba por la velocidad de sus piernas. Los dirigentes de Newell’s lo vieron, lo contrataron, y Santamaría no defraudó. Debutó el 22 de Agosto de 1971 contra Racing, y allí arrancaron sus proezas. Unos años después, el por entonces presidente de Boca,  Alberto J. Armando, ofreció una importante suma de dinero más la cesión de cinco de sus futbolistas, pero ”Cucurucho” declinó la oferta, argumentando que sólo se iría de Rosario si aparecía una oferta internacional. En 1974, Newell’s se coronó campeón por primera vez en su historia con Santamaría, Zanabria y Obberti a la cabeza. Tras el título, el ”Cucurucho” se iría al fútbol francés y luego recalaría en Boca, para volver a Newell’s en 1980. A lo largo de su carrera totalizó 291 encuentros con la casaca rojinegra, siendo el octavo futbolista leproso que más veces lo hizo en forma oficial. Convirtió también 90 goles, ubicándose en segundo lugar dentro de los máximos artilleros rojinegros, sólo detrás de Víctor Ramos, con 104. Además, es el máximo goleador leproso en los clásicos por torneos nacionales de AFA, con 9 tantos. Entre 1980 y 1982 tuvo una racha destacada al convertir siete goles en 14 encuentros (los dos restantes los había convertido en 1974). Finalmente, el sábado 27 de julio de 2013 falleció a los 60 años en Laborde, Córdoba, producto de un paro cardíaco. Así es que entonces Santiago Santamaria es un grande del fútbol y uno de los máximos ídolos de Newell’s.

MARIO ZANABRIA Y LA ZURDA BENDITA

Marito, un 10 por excelencia. Aunque surgió de Unión de Santa Fe, al poco tiempo emigró a Rosario para fichar con la entidad del parque, más precisamente, en 1970. Su figura fue de menor a mayor, comenzó jugando poco pero lo poco que jugaba lo hacía de maravillas. En 1974, Newell’s Old Boys se coronó campeón del Torneo Metropolitano y obtuvo su primer título profesional en la historia. Marito, quien portaba la  mítica ’10’ y llevaba el brazalete de capitán, hizo el gol del empate en la cancha de Central, ante el rival de toda la vida. Aquel zurdazo furibundo, que entró violentamente en el arco canalla, no fue sólo un pelotazo: Fue descargar el grito contenido de miles de leprosos, fue sentirse por primera vez el mejor de todos, y hacerlo en la casa del rival de toda tu vida fue toda una hazaña. Hazaña de la cual Mario Zanabria el hacedor, la cara, el estandarte.

Mario también fue entrenador rojinegro entre 1996 y 1997. Se destaca su campaña en el torneo Clausura 1997, donde Newell’s quedó 3°, pero igualado con el 2°, Colon de Santa Fe con 35 puntos.

EL MÁXIMO GOLEADOR. VÍCTOR ROGELIO RAMOS.

Condorito, para los amigos. Recaló en Newell’s a los 16 años, cuando por ese entonces se desempeñaba como volante central. Al llegar, Jorge Griffa, coordinador de las inferiores, lo observó y le dijo: “Usted tiene panorama y debe llegar al área…”, y así fue como, en 1978 debutó frente a Huracán como centrodelantero.

Al año siguiente, frente al mismo rival, convirtió su primer gol en primera y desde allí no paró. En 1983 fue el máximo artillero del Torneo Metropolitano con 30 goles. Tras su paso por Francia, volvió en 1987 a Newell’s y forjó junto con Roque Alfaro y Sergio Almirón la delantera más goleadora de la historia del club, coronándose campeón de la Temporada 1987/88 de la mano de José Yudica.  Aquel plantel es recordado por haber estado conformado sólo con futbolistas provenientes exclusivamente del club, hecho único en el fútbol argentino, y pocas veces acontecido en el fútbol mundial. En 1989 Ramos convirtió su gol N° 100 en un 5-3 a Rosario Central. El 5 de julio, ”condorito” se despidió del rojinegro marcando su gol N° 104 frente a Deportivo Español para luego marcharse a Nueva Chicago. Goles, amor por la camiseta y perfil bajo caracterizaron a Víctor, que registra una marca muy difícil de superar hasta ahora. Los 104 tantos rojinegros.

BONUS TRACK. EL ARQUERO MÁS GANADOR: NORBERTO SCOPONI.

Gringo para los amigos, una verdadera bestia del arco. Debutó en 1982 y defendió el arco rojinegro hasta el año 1994. Obtuvo los campeonatos de 1988, 1990, 1991 y 1992, siendo así segundo jugador con más títulos y se convirtió en el segundo jugador que más veces vistió la camiseta de Newell’s, con 407.

Toda una vida junto a la lepra. Cabe destacar que formó parte del plantel que disputó la Copa del Mundo Estados Unidos 1994 de la mano de Alfio Basile.

Share.

About Author

Redactor en @PasionFulbo. Bielsista y Guardiolista. Soldado de Martino y Messi. Leproso. En el fútbol se juega como se vive.

Leave A Reply