GOL DE INDEPENDIENTE: LO HIZO ARSENIO ERICO, OTRA VEZ

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 El mejor jugador paraguayo de todos los tiempos. Al menos, así lo define la FIFA. Sino, hay otros apodos para describirlo: “El hombre de Goma”, porque era capaz de estirarse como nadie para llegar a pelotas imposible. “El Saltarín Rojo”, porque más de una vez se lo vio elevarse ante todos de manera magistral para conectar de cabeza. “Mistergol”, porque con 293 goles es el máximo goleador en la historia del fútbol argentino, junto a Ángel Labruna.

Si un futbolista debuta a los 15 años es porque tiene pinta de crack. Así lo hizo Arsenio Erico, vistiendo la camiseta de Nacional de Asunción. Pero la Guerra del Chaco lo trajo hasta Argentina, y allí dos grandes se fijaron en él: River e Independiente. La historia es conocida. El delantero paraguayo recaló en Avellaneda para llenar de gol las redes del hoy llamado Libertadores de América. La importancia de Erico no tardaría para plasmarse en los hechos. En 1937 convirtió nada menos que 48 goles, lo que aún hoy le vale ser el máximo goleador en un torneo largo.

Al año siguiente, Independiente obtuvo su primer título en el profesionalismo. El atacante volvió a deslumbrar a todos con 43 goles. No sorprendió a nadie entonces que en 1939, marcara otros 41 goles e Independiente logre el bicampeonato. Inconvenientes con los dirigentes llevaron a que Erico volviera a Nacional de Paraguay. Allí jugó poco y logró un título, pero los clubes argentinos querían repatriarlo. River y San Lorenzo ofrecieron mucho dinero para tenerlo, pero Avellaneda pudo más

Un año después de haberse ido, retornó al club y se volvió a sentir cómodo: 36 goles en tres temporadas antecedieron a su último año como jugador del “Rojo”. Tenía 31 años y sólo cuatro goles en 19 partidos. Independiente decidió la salida de su ídolo a Huracán, donde el paraguayo, raramente, no pudo convertir ni siquiera un gol, y por ende, recaló nuevamente en su club de origen: Nacional. 5 goles en 9 partidos sirvieron para poner fin a la carrera de un futbolista que aún hoy es leyenda.

ERICO, REFERENTE DE UN GRANDE

Alfredo Di Stéfano sobre el delantero paraguayo“Erico es diferente a todos, a todo lo que vi. Un jugador notable. Todo lo que engloban, sin exagerar, las cinco letras de la palabra crack. Para mí, un malabarista de circo, un artista. Perdón, un gran artista”.

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1994. Si no rueda una pelota me siento incompleto. Cuando sea grande diré que vi jugar a Messi. Disfruto de leer y escribir.