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LA FUERZA DE LOS «NUEVOS LEONES»

La nueva generación de futbolistas ingleses ya es una realidad. Consolidados y emergentes, dominantes o por serlo, esta camada de Inglaterra resulta ser de las más promisorias en años. ¿Alineación azarosa del destino o trabajo de base que empieza a cosechar lo sembrado?

Hablar en estos momentos de jóvenes jugadores talentosos impuestos en la escena del fútbol mundial actual, es ineludiblemente dedicarles un capítulo a los futbolistas ingleses. Pese a surgir de clubes de una de las ligas más cosmopolitas, la FA (Football Association, entidad madre del fútbol inglés) cultiva como una de sus principales premisas la consolidación del jugador local. Lo hace a través de un serio proyecto deportivo iniciado ya hace algunos años con la construcción de St. George Park, el asombroso complejo de entrenamiento que cuenta con campos de juego réplica de varios de los mejores escenarios del mundo y probablemente, la infraestructura y los equipamientos más sofisticados y modernos del panorama mundial. Los resultados fueron casi inmediatos: campeones mundiales Sub-20 en 2017 y Sub-17 en ese mismo año son prueba irrefutable del proceso iniciado. Destacan en aquel Sub-20 las figuras actuales de Fikayo Tomori (zaguero de Chelsea ya debutante con el seleccionado absoluto), Dean Henderson (arquero revelación de la Premier League de Sheffield United) o Dominic Calvert-Lewin (goleador del Everton). Por su parte, de ese Sub-17 surgieron los nombres por los que hoy los ingleses suspiran pensando en futuro mayor lleno de laureles: Jadon Sancho y Phil Foden sobresalen, pero los acompañan Callum Hudson-Odoi (Chelsea), Rhian Brewster (Liverpool, a préstamo en Swansea) o los menos populares Angel Gomes o George McEachran, pero con expectativas de cosas grandes.

A todos ellos hay que sumarles las estrellas ya instaladas: Raheem Sterling, Dele Alli, Trent Alexander-Arnold o el mismo Harry Kane. Y con ellos, los talentos que emergieron durante la última temporada de la Premier. Jack Grealish, James Maddison, Mason Mount, Aaron Wan-Bissaka o Tammy Abraham completan la generación inglesa más dorada en calidad y cantidad de las últimas épocas. Todos en su conjunto invitan a soñar llegar a Qatar 2022 con un único y claro objetivo, el campeonato mundial como corolario perfecto del ciclo. A continuación, algunos exponentes de está generación dorada que quieren quedar en la historia grande del fútbol inglés.

Harry Kane

El capitán del barco y crédito goleador. El ‘centroforward’ típico de los británicos: instinto, porte, técnica y eficiencia. Kane engloba todas cualidades frecuentes del arquetipo de ariete de los puntas ingleses. A sus 26 años, tiene experiencia y goles de un jugador de más de 30. Controla todos los registros que necesita un delantero en estas épocas: tiene precisión en sus remates, un cabezazo imponente y manejo de ambos perfiles. Es referencia de área y a la vez parte de la creación de su equipo. No driblea, pero tampoco lo necesita demasiado para que su juego sea eficaz: tiene una lectura del área reservada para unos pocos y un uso de su físico majestuoso ya que en velocidad arrastra marcas y genera espacios, y en estática soporta el contacto y se impone en duelos corporales.

Raheem Sterling

Si Kane es referencia, Sterling es vértigo. Adueñado de la titularidad tanto en Manchester City como en el Seleccionado dirigido por Southgate, Raheem goza de días plenos de confianza y seguridad en sí mismo. De aquel joven velocista que prometía mucho más de lo que concretaba en Liverpool, solo le queda la velocidad. Y es que Sterling ha progresado cada año un poco más desde su irrupción. Combina esa velocidad letal con concepto, se toma un segundo más y levanta la cabeza. Convierte, pero también asiste mucho más. Sus días con Guardiola son altamente productivos, probablemente sea el jugador que más haya crecido desde su llegada y uno de los que el catalán más ha mejorado a lo largo de su laureada carrera como entrenador.

Raz es un wing intrépido, basa su juego en la superioridad en velocidad. Se mueve perfecto por ambas bandas, y su característica manera de conducir la pelota lo hacen especial. Puede pecar de individualista, pero mejoró tanto su capacidad goleadora que termina siendo más virtud que defecto. El verdadero 7 bravo.

Trent Alexander-Arnold

El futbolista que ha reivindicado el puesto de lateral derecho en los últimos años. Un defensor con pase-gol de armador y vocación ofensiva de wing. Tiene pegada, recorrido, asociación y velocidad. Lo tiene todo en pocas palabras. Es tan alto su nivel que pone a Southgate en apuros: adueñarlo de un puesto que venía siendo ocupado por Kyle Walker y optimizar su rendimiento para que se vea la versión más similar a la que tiene con Klopp, son sus máximos desafíos. Con 21 años cada centro es un pase con forma de puñal que lastima y desarma. Defensivamente es donde deberá dar su próximo paso, es correcto y ordenado, pero no sobresale en duelos ante delanteros y la faceta donde demuestra que tiene algunos puntos huecos que pulir. Pensando en el seleccionado de los Tres Leones, su aporte se erige imprescindible: Inglaterra es un equipo mucho más peligroso con su presencia y un capital de jerarquía durante toda la década. Trent tiene mucho por decir todavía.

Jack Grealish


A diferencia de los tres mencionados anteriormente, fue descubierto por muchos recién esta temporada. La llegada del Aston Villa a la Premier League amplió sus niveles de popularidad y el mundo entero dio cuenta del talento que tiene en su pie derecho. Grealish engloba un conjunto de condiciones que lo colocan como favorito de muchos de esta nueva camada. Su fisonomía y su andar ya son llamativos: corte de pelo al estilo Peaky Blinder (es oriundo de Birmingham, la ciudad de los Shelby), canilleras de niño y las medias tan bajas como se pueden usar, son signos de que es alguien distinto. Con la pelota en los pies, también lo es: Grealish totaliza siete goles y seis asistencias en un Aston Villa que lucha por no ser relegado nuevamente. En ese contexto, este número 10 se las ingenia para sobresalir y ser valorado por propios y extraños, incluso exigiendo una nómina al Seleccionado, algo que Grealish espera hace tiempo, cuando decidió dejar de representar a Irlanda en niveles juveniles para hacerlo por Inglaterra. Tiene chispa explosiva, dinámica y se puede sacar un rival de encima en cualquier momento. Cuenta con una de las mejores pegadas con cara interna de la liga y lo que es mejor, un espíritu competitivo inclaudicable. Más temprano que tarde conseguirá conquistar a Gareth Southgate.

Marcus Rashford

Es el delantero más versátil de los ingleses. Capaz de dañar por igual iniciando desde las bandas o como centrodelantero, Rashford es una mezcla genial de registros. Es rápido, es fuerte, remata bárbaro, asiste y anota. 14 goles y 4 asistencias en la presente Premier. Solo fue detenido por una fractura en la espalda de la que se recupera actualmente. No por nada, Louis van Gaal lo eligió con menos de 18 años como su referencia de ataque, terminando aquella temporada por encima de Memphis Depay, Chicharito Hernández o el mismísmo Wayne Rooney. En resumen, se puede decir que Rashford probablemente no sea el mejor en ningún registro, pero es buenísimo en cualquiera de ellos. Top.

James Maddison

Otro de los excelentes creativos que Inglaterra produjo en los últimos tiempos. Un enganche moderno de más intensidad que pausa, pero capaz de ser el temporizador del equipo donde juegue. Las buenas sensaciones que había dejado en Norwich las confirmó en Leicester, donde terminó de explotar. Se compromete en todas las facetas del juego y probablemente sea el de mejor pegada entre los mencionados. Ha conducido al mejor Leicester que se ha visto desde que consiguió aquel título de Premier League de la mano de Claudio Ranieri. Juega (y hace jugar) en el equipo que supo armar Brendan Rodgers colocado siempre en tres cuartos de cancha. Tiene sensibilidad en el pie e imaginación en la mente. Ya llegó al Seleccionado absoluto y será difícil no seguir viéndolo allí.

Mason Mount

La rompió en el Championship (segunda división inglesa) pasado en el Derby County de Lampard, y tras retornar a Chelsea de su préstamo, volvió a demostrar de qué está hecho. Le favoreció la sanción impuesta al club londinense de no poder incorporar, y la contratación de Lampard, quien ya lo conocía. Dotado de confianza en un proyecto cuyas bases son los jugadores autóctonos, Mount tuvo un inicio de temporada alucinante, mezclando talento con madurez táctica. Eso le valió ponerse en boca de todos, siendo un jugador que recién iniciaba en la Premier League lo hacía como todo un veterano. El correr de la temporada le trajo algunos bajones físicos y futbolísticos que lo llevaron a perder el protagonismo del comienzo. Aún así, los últimos juegos tienen que ver más con el Mount desfachatado que juega con desparpajo y frescura que con aquel que atravesó una laguna. Tiene un amplio margen de mejora que lo puede llevar a conducir al Chelsea con la continuidad que los Blues requieren.

Phil Foden

Solo él sabe hasta donde llegará. Un zurdo finísimo, moldeado al estilo Guardiola, rodeado de los mejores talentos del mundo y con cualidades técnicas innatas. El combo es explosivo, Foden es un Trequartista diferente a los otros ingleses. Juega estupendo a un toque y tiene facilidades en el uno vs uno. Esta temporada comenzó a pisar con más fuerza en el primer equipo del City, donde compite por un lugar con estrellas ya consagradas. Sus pases entre líneas lo distinguen y, justamente entre líneas, se mueve con naturalidad. Tan bien lo hace que llega a posiciones de gol con frecuencia pese a no ser su principal cualidad.

Jadon Sancho

La frutilla del postre. Probablemente sea el mejor prospecto de toda su generación por presente y futuro. Un wing con una gambeta que desmonta cualquier bloque defensivo, una velocidad abrumadora que le permite electrizar cada acción que comanda, una imaginación propia de los elegidos y cada vez más familiarizado con el gol. Por Bundesliga esta temporada, registra 14 goles y 15 asistencias en 21 partidos. Por Champions League, 2 goles y 2 asistencias más en 7 juegos. Bestial.

Sancho juega siempre igual: propone y dispone. Sabe engañar, sus recortes son impredecibles, su habilidad le abre caminos a los que juegan con él y, si quiere, convierte también. Es hoy, a punto de cumplir 20 años, uno de los jugadores más divertidos para ver en todo el mundo. El futuro está en sus manos (y en sus pies).


A esta reseña, se deben hacer menciones especiales de jóvenes jugadores próximos a irrumpir en la escena y dominar en los próximos años: aparecen rápidamente los nombres de Bukayo Saka (Arsenal), Reece James (Chelsea), Brandon Williams y Mason Greenwood (Manchester United) y el precoz talento de Liverpool, Harvey Elliott.

Por todo esto, el presente y el futuro invitan a soñar despiertos: Los nuevos leones están con hambre de gloria.