Iniestazo.

EL GOL QUE MARCÓ UNA ERA

 

«Gol de Andres, gol de Andres,  gol de Andres,  gol de Andres,  gol de Andres,  es el puto crack, es el puto crack, el Barca se va a Roma, el Barca se va a Roma…». Esas fueron las únicas palabras que le salían a uno de los tantos relatores catalanes que transmitían el partido del Barcelona vs Chelsea por las semis de la Champions 2009. El Iniestazo faltando 2 minutos para el final del partido marcó el inicio de una era gloriosa para el Barcelona español. Una era llena de trofeos, 6 títulos internacionales (2 Champions, 2 Mundiales de clubes, 2 supercopas de Europa), 4 ligas, 2 copas del Rey y 4 supercopas españolas.

Con el debut de Pep Guaridola en el banco del Barcelona ese mismo año, el equipo azulgrana demostró un gran nivel, con un fútbol vistoso, pelota al pie y que gustaba a mucha gente.

El partido de ida se jugaba en vísperas de un choque crucial por la definición de la liga española. El Barca debería enfrentar nada mas y nada menos que al Real Madrid, de visitante en el Santiago Bernabeu por la jornada 34 de la liga, cuando sólo faltaban 4 fechas para la culminación del torneo.

Llego la hora del partido copero, en el cual el poderío físico y su juego brusco bastó a los ingleses para aguantar un 0 a 0 en España y así poder definir todo en su terreno. El pase de ronda se veía muy complicado para el equipo de Lionel Messi y compañía.

Un abultado 6 a 2 frente al Madrid realzó los ánimos de los culés, y prácticamente definía la liga a favor de los dirigidos por Guardiola. Barca primero, Madrid segundo. Ahora tocaba el partido de vuelta por la ya mencionada Champions League. Era difícil, pero se sabía que el Barcelona podía ganarle al Chelsea en su casa. Calidad sobraba, buen juego también, y ni hablar de goleadores: Messi, Eto’o, Henry. Las esperanzas se mantenían intactas.

Todo se hizo cuesta arriba cuando Michael Essien marcó el golazo que le daba la victoria parcial a los londinenses en tan solo 9 minutos de juego, pero «la generación dorada» del Barca no se rindió, ya que sabia que un solo gol alcanzaba para pasar de ronda y acceder a la final en Roma. Los culés atacaban sin parar, pero no lograban crear situaciones de gol. Para colmo, Eric Abidal fue expulsado a los 66 minutos de juego y la eliminatoria se hacía cuesta arriba.

Chelsea generaba bastante peligro, pero también se erraba goles increíbles, y el Barcelona, fiel a su estilo de juego basado en el «tiki-tiki», tenia a sus 9 jugadores de campo tocando la pelota sin parar en campo contrario. Finalmente, en el minuto 93, los centrales «blues» rechazaron por enésima vez un centro de Dani Alves, y la pelota cayó en los pies de Messi. Sin posibilidad de meterse en el área, el zurdo sacó el balón para Andres Iniesta, quien se encontraba en la medialuna del área. El final de la historia ya lo sabemos todos: Iniesta golpeó la pelota de lleno con el empeine y la clavo cerca del angulo izquierdo de Peter Cech.

«Cuando chuté el balón, lo chuté con toda mi alma, y el balón terminó donde tenía que terminar». Esas fueron las palabras del héroe de la noche tras finalizar el partido que marcaría el comienzo de una era dorada en la historia del Fútbol Club Barcelona.