LA DÉCADA SÚBITA

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Sin dudas, la Copa del Mundo de Italia 1990 fue un antes y un después en la era abierta del fútbol. No solo fue una de las citas más coloridas y recordadas, sino que también generó un quiebre. Al ser el mundial con menos goles convertidos (un promedio de gol de 2,21), desde la FIFA y junto a la International Board se buscó una solución para que los cotejos sean más abiertos y los rivales se brinden más a jugar.  Y así surgió el Gol de Oro. Lo que en otros deportes se conoce como ”Muerte súbita” llegaba al universo del fútbol a mejorar el espectáculo que se había visto deteriorado.

Esta nueva variante hizo su debut en el Mundial Sub-20 de Australia 1993, donde Argentina no participó por la sanción que recibió en el anterior Mundial de 1991. En cuanto a la selección mayor, esta regla se estrenó en la Eurocopa Inglaterra 1996 y, posteriormente, en el mundial de Francia 1998. Si bien fueron pocos los goles ¨dorados¨  que se anotaron, muchos de ellos se recuerdan por el momento y la situación: Oliver Bierhoff anotó el primer gol de oro de la historia y le obsequió su tercera Euro al pueblo alemán; por su parte, Francia cimentó por esta vía su período más exitoso, mientras que selecciones modestas como Senegal, Turquía y Corea del Sur dieron el batacazo en Corea/Japón. A continuación, los recordamos en detalle.

30 de junio de 1996 / Eurocopa Inglaterra 1996 / Final / Alemania 2 – República Checa 1.
Oliver Bierhoff a los 95′.

El primero se produjo en la ya mencionada Eurocopa de Inglaterra, en la finalísima entre Alemania y República Checa. Estos últimos se habían puesto en ventaja por medio de Patrik Berger y parecían tener el título en el bolsillo, cuando el técnico teutón, Berti Vogts, mandó a la cancha a Oliver Bierhoff. El rubio delantero, por ese entonces jugador del Udinese, primero decretó el empate con un cabezazo y luego desató la fiesta germana gracias a un zurdazo no muy potente que se coló en la red debido a una floja respuesta del arquero Petr Kouba. De esta manera, Alemania se coronó campeón de Europa por tercera vez y el Gol de Oro hizo su primera aparición en las grandes competencias.

28 de junio de 1998 / Mundial Francia 1998 / Octavos de Final / Francia 1 – Paraguay 0 
Laurent Blanc a los 114′.

Casi dos años después, en el Mundial de Francia, se produjo el primer gol dorado de la historia de los mundiales. El que festejó fue Francia, y el autor, Laurent Blanc. Quien lo padeció fue Paraguay. En un partido discreto, los locales no podían romper el cerrojo que presentaba el elenco guaraní, y los temidos penales golpeaban la puerta. No obstante, tras un envío al área de Robert Pires y un gran gesto técnico de David Trezeguet, Blanc remató con el arco a su merced y dio rienda suelta a la algarabía de un pueblo que días después gritaría campeón en el atardecer parisino.

28 de junio del 2000 / Eurocopa Bélgica-Holanda / Cuartos de Final / Francia 2 – Portugal 1
Zinedine Zidane a los 117′

Casi como una bendición, exactamente dos años después, esta modesta regla volvió a beneficiar a los franceses. Fue en la Eurocopa de Bélgica y Holanda en el año 2000, en un partido bravo ante el siempre difícil Portugal. Faltaban siete minutos para ir a los penales cuando el árbitro austríaco Gunter Benko señaló una mano del zaguero Abel Xabier sobre el tiro de Sylvain Wiltord, lo que derivó en un tiro desde los doce pasos para los galos, el cual Zinedine Zidane cambió por gol. Quedará en la memoria aquella imagen de los lusos increpando al referí por su decisión (correcta, por cierto) y la posterior conversión de Zizou al ángulo superior izquierdo del arco de Vitor Baía. Sin embargo, para los dirigidos por Roger Lemerre lo mejor estaba por venir…

2 de julio del 2000 / Eurocopa Bélgica-Holanda / Final / Francia 2 – Italia 1
David Trezeguet a los 103′

…y llegó. Cuatro días después, nuevamente el gol dorado apareció para les bleus, en una final. Ante un rival duro por naturaleza: Italia, quien llegaba a la final con actuaciones convincentes y solo dos goles en contra. Para colmo, Marco Delvecchio adelantó a los de Dino Zoff a los 10 del complemento. El equipo francés estaba de racha y en tiempo de descuento, Wiltord igualó el partido, extendiendo así la tensión a la prórroga. Allí, sucedió lo que se esperaba. Los franceses apretaron el acelerador y una volea del franco-argentino David Trezeguét decretó que el certamen quedaba en manos de les gaulois. Tercera prórroga jugada, tercera prórroga ganada a través de la novedosa regla que parecía, solo sabía ser aprovechar este equipo. Una escuadra que supo hacerse imbatible por esta vía volvía a sonreír en el alargue.

16 de junio de 2002 / Mundial de Corea-Japón / Octavos de Final / Suecia 1 – Senegal 2
Henri Camara a los 104′

Corea-Japón 2002 fue un mundial raro. Quienes llegaron como candidatos tuvieron una floja actuación, selecciones que llegaron con dudas fueron los protagonistas y equipos modestos hicieron historia superando las expectativas. Este último ejemplo le calza justo a Senegal, selección africana que dio la sorpresa en tierras asiáticas llegando a cuartos de final, instancia a la cual llegó derrotando a Suecia el verdugo de Argentina- con la regla dorada. Aquella tarde, el héroe fue Henri Camara, moreno delantero que se despachó con un doblete y quien estampó el primer gol de oro de aquel certamen. El por entonces jugador del Sedan francés, recibió una habilitación de taco de Pape Thiaw, definió al primer palo y convirtió a su país en el segundo equipo africano en acceder a Cuartos.

18 de junio de 2002 / Mundial de Corea-Japón / Octavos de Final / Corea del Sur 2 – Italia 1
Ahn Jung-Hwan a los 117′

Recordar el Mundial 2002 es recordar a Ahn Jung-Hwan. Es que el pelilargo delantero coreano, además de tener una gran performance en el torneo, también desató una polémica al marcar el gol del triunfo.  No sólo eliminó a una potencia como Italia, sino que también despertó varias controversias. Byron Moreno, el árbitro de aquel cotejo, fue puesto en el ojo de la tormenta por sus reiterados fallos a favor de los asiáticos, que sin duda condicionaron el partido. Y por si fuera poco escándalo, Ahn, quien por ese entonces jugaba en tierras italianas en el Perugia, fue marginado del plantel por el mismo presidente de dicho club: “No voy a pagar el salario a un hombre que ha sido la ruina del fútbol italiano” tiró el presi. Sin dudas uno de los goles dorados que mas sucumbió.

22 de junio de 2002 / Mundial de Corea-Japón / Cuartos de Final / Senegal 0 – Turquía 1
Ilhan Mansiz a los 94′

Efectivamente Senegal dio la sorpresa, pero si hablamos de ser la cenicienta del mundial, tenemos que hablar de Turquía. El equipo de Senol Gunes llegó hasta la última semana de competencia sin grandes figuras y con un gran funcionamiento colectivo. En cuartos, ambos seleccionados se enfrentaron y no se sacaron ventajas en los noventa reglamentarios. En la pequeña prórroga, poco pudieron hacer los senegaleses, ya que a los tres minutos de iniciado el suplemento, Umit Davala se escapó por el andarivel derecho y al divisar el área, ubicó a Ilhan Mansiz. El mismo definió de derecha y dejó sin chance al arquero Tony Silva.

29 de junio de 2003 /Copa Confederaciones de Francia / Final / Camerún 0 – Francia 1

Thierry Henry a los 98′

Luego de la paupérrima actuación en Corea-Japón, Francia tenía la oportunidad inmejorable de redimirse siendo anfitrión de la Copa Confederaciones. Lamentablemente, fue un torneo sin brillo donde la tragedia se hizo presente. En las semifinales contra Colombia, el camerunés Marc-Vivien Foé se desplomó en el campo y falleció ante la vista de todos. Ese episodio hizo sucumbir a todo el fútbol mundial, puesto que fue la primer muerte súbita en un torneo FIFA. Tres días después, se disputó la final entre africanos y franceses, donde los dirigidos por Jacques Santini encontraron el gol por la misma vía de los últimos años: el gol de oro. Thierry Henry fue en este caso quien remató mordido y decretó el bicampeonato de los franceses en un certamen donde no hubo mucho que festejar.

BONUS TRACK: EL GOL QUE NO FUE

RoboAEspaña

La pelota estaba dentro del campo de juego en su totalidad.

El 22 de junio, España y Corea del Sur se midieron en Gwanju por los Cuartos de Final de Corea-Japón. A los dos minutos de comenzado el alargue, Joaquín Sánchez encaró por la línea, tiró el centro y Fernando Morientes convirtió. Sin embargo, el árbitro Gamal Al Ghandour intercedió y anuló el gol argumentando que al extremo español se le había escapado la pelota por la línea de fondo. La furia roja se quedó con el grito de gol en la garganta y minutos después se despidió del certamen luego de un partido sospechoso con múltiples fallos de la terna a favor de los asiáticos.

Finalmente, la International Board decidió en 2004 abolir el Gol de Oro por una cuestión lógica: no mejoró el juego en absoluto. Por el contrario, los equipos ahora tenían miedo de quedarse afuera por una simple jugada y entonces preferían no arriesgar y definir todo en los penales. El número de goles marcados en diez años era muy escaso y las prórrogas resultaban tediosas de ver. Como última reforma, se implementó el Gol de Plata en la Eurocopa Portugal 2004. Es decir, luego del gol se seguía jugando hasta el final del período. Los resultados no fueron muy diferentes y el griego Traianos Dellas convirtió el único gol plateado de la historia en la semifinal contra República Checa. Una vez culminada la Eurocopa se volvió a la tradicional regla de tiempo suplementario y penales, poniendo fin así a una década donde se buscó mejorar el juego mediante un método que lo empeoró aún más. En pocas palabras, junto a ello quedarán en el recuerdo las hazañas de Francia y las sorpresas de Corea-Japón.

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Redactor en @PasionFulbo. Bielsista y Guardiolista. Soldado de Martino y Messi. Leproso. En el fútbol se juega como se vive.

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