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CAMPEONES DE AMÉRICA II

La Copa Libertadores 2015 está por culminar. A la espera de la Final Continental que disputarán Tigres y River, recordamos 5 grandes campeones de América, desde 1990 hasta el presente año.

Copa Libertadores 1993 – Sao Paulo 5-3 Universidad Católica

Los equipos brasileros han dado espectáculo siempre. De la mano de jugadores estupendos y de una calidad técnica exquisita, Brasil ha sabido a lo largo de su historia enriquecer y animar las Copas en las que dejó su impronta. El Sao Paulo que salió campeón con Telé Santana en 1993 es uno de los mejores ejemplos. Llegaron los ’90. El Mundo cambió, y la Copa también. El sistema utilizado fue el mismo que el actual: los mejores de cada grupo pasaban a Octavos de Final y se eliminaban entre sí a partir de allí. El equipo de la ciudad homónima arrancó en la Segunda Fase debido a la consagración en la Libertadores anterior. Y comenzó con el pie equivocado: perdió 0-2 en Rosario contra el Newell’s de Marcelo Bielsa. Pero en una de esas demostraciones de campeón, ganó 4-0 en el mítico Morumbí con goles de Cafú, Dinho y Rai por duplicado: Sao Paulo era candidato al bicampeonato.

De visitante, le costaba. Era normal. Pero en el Maracaná, sacó un empate ante el Flamengo con gol de Palhinha. En su templo, 2-0 con tantos de Muller y Cafú. Después llegaría el choque más dificil que le tocó enfrentar al equipo de Santana: Cerro Porteño de Paraguay. El gol hecho por Rai sentenció la dura serie y colocó nuevamente al equipo brasilero en la final. A Sao Paulo le tocó empezar en casa, elemento que los motivó mucho; en un verdadero show de fútbol, López en contra, Vitor, Gilmar, Rai y Muller anotaron y aplastaron por 5-1 a la pobre Universidad Católica. En Chile, el equipo local salió a hacer lo que pudo completamente resignado y ganó 2-0. Pero poco servía ya. Sao Paulo era campeón continental por segunda vez. ¿Otra más? A fin de año, viajaron a Tokio y vencieron por 3-2 al Milan de Baresi, Costacurta, Maldini y compañía. Tan importante era el poderío del equipo brasilero que se daba el lujo de dejar a un veterano Toninho Cerezo en el banco. Equipazo que no admitió ni admitirá discusión.

Copa Libertadores 1996 – River 2-1 América de Cali

La más reciente Copa Libertadores que levantó el Millonario. Han pasado nada menos que 19 años desde aquel mítico doblete de Hernán Crespo, y del «mejor recibimiento de la historia de la Copa». River quedó encuadrado en el Grupo 5 junto a Minervén, Caracas y San Lorenzo. Con el Cuervo, empató 1-1 y 0-0. A domicilio, venció 1-2 y 1-4 al Minervén y al Caracas. En casa, les pasó el trapo a ambos equipos: 2-0 al Caracas y 5-0 al Minervén. De ésta forma, el Millonario completó una estupenda Fase de Grupos de la que salió invicto. En Octavos, chocó contra el Sporting Cristal. Aunque en Perú perdió 2-1, en el Monumental se hizo un verdadero festín y ganó 5-2. En la siguiente instancia, chocó contra un viejo conocido: San Lorenzo de Almagro. El partido de ida fue muy parejo en muchos sentidos pero el Millonario pudo ganar 2-1 con los tantos de Ariel Ortega y Hernán Crespo. En la vuelta, el Ciclón no dio tanta pelea como se esperaba y solo rasguñó un empate, quedando eliminado de la Libertadores. Solo quedaba un equipo argentino en la Copa. En las Semifinales, el equipo de Ramón Díaz debió enfrentar a la Universidad de Chile, que tenía entre sus filas a un futuro jugador Millonario: Marcelo Salas. Enzo Francescoli y Juan Pablo Sorín marcaron para el equipo argentino, que se llevó un 2-2 muy importante de Chile. En el Monumental alcanzaba con un empate pero Matías Almeyda marcó un golazo y sentenció completamente la eliminatoria. En la Final, esperaba el mismo rival que habían vencido 10 años atrás: América de Cali. Ésta vez contaban con un ingrediente extra llamado Anthony de Ávila, máximo goleador de aquella Copa. En Colombia, las ilusiones de los Millonarios parecían esfumarse con el tanto del mencionado artillero cafetero. Pero una semana después en el Templo de Núñez, Crespo anotó un doblete y le permitió al conjunto riverplatense ganar su segunda Copa Libertadores hasta el momento.

Copa Libertadores 2007 – Boca 5-0 Gremio

Para los expertos, la Final de la Libertadores 2007 es una de las mejores de la historia. Algunos dudaron de las Copas obtenidas por el Xeneize, otros aplaudieron la valentía, el coraje y la suerte tras los penales. Pero ésta final no admitió discusión. Era la frutilla del postre, la culminación perfecta para una Copa extraordinaria. Y de paso, la consagración absoluta del mayor ídolo de la historia de Boca: Juan Román Riquelme. La Fase de Grupos lo encuadró con Toluca, Cienciano y Bolívar, con quien debutó en la Copa con un aburrido 0-0. Con el equipo peruano tuvo su primera victoria: en La Bombonera, le ganó 1-0 con el tanto de Hugo Ibarra. Y contra el Toluca, llegó la decepción: 2-0 en México. En ese momento, el Gigante se despertó y arrasó: 3-0 al equipo mexicano con goles de Jonathan Maidana, actual defensor millonario, Riquelme y Mauro Boselli. Pero el 4 de Abril, el club con el que perdió la Recopa Sudamericana 2004 lo golpearía nuevamente en la nuca, dejándolo al borde del Knock-Out: 3-0 contra el Cienciano. Cerró la Fase de Grupos con una goleada para el recuerdo: 7-0 al débil Bolívar. Casi por la ventana, Boca Juniors ingresó a la Fase Final que lo vería coronarse por última vez. En Octavos de Final, dio un espectáculo en casa al ganarle 3-0 a Velez Sarfield. Los tantos fueron marcados por Riquelme, Martín Palermo y Clemente Rodríguez. El 1-3 en Liniers no fue suficiente para derribar al club de la Ribera. Pocos equipos hicieron sufrir tanto el conjunto de Miguel Ángel Russo como Libertad de Paraguay, rival de Cuartos de Final. En la Bombonera, Martín Palermo marcó un gol en la agonía del partido sólo para poner el 1-1 en el marcador. En el país tricolor, Riquelme y Palacio anotaron y sellaron el pase a las Semifinales. Allí, enfrentaron al sorprendente Cúcuta de Colombia. El gol de Pablo Ledesma en el 1-3 final en Colombia salvó al equipo Xeneize, que dio vuelta la situación en una recordada noche de niebla, con tantos de Riquelme, Palermo y Sebastián Battaglia. La Final lo cruzó con un equipo muy copero, el Gremio de Porto Alegre, dirigido por Mano Menezes y que contaba entre sus filas con Sebastián Saja. El partido de ida en la Bombonera fue un verdadero espectáculo del 10 Xeneize, que metió un golazo. Rodrigo Palacio y Pablo Ledesma metieron los tantos restantes. Por si faltaba algo, en la revancha Boca maravilló a todo Sudamérica con la exhibición del mejor jugador de su historia, que marcó dos tantos, sentenció la final y se metió para siempre en los corazones de todos los hinchas boquenses. Una final para el recuerdo, una exhibición de fútbol para la historia.

Copa Libertadores 2009 – Cruzeiro 1-2 Estudiantes LP

Estilo favorito o no, Estudiantes con Alejandro Sabella fue uno de los más sorprendentes equipos sudamericanos del Siglo XXI. Sorprendió a propios y extraños por su increíble forma de achicar espacios y su enorme cantidad de recursos para sacar adelante los partidos. La quincuagésima edición de la Copa Libertadores encuadró a Estudiantes, dirigido en un principio por Leonardo Astrada, en el Grupo 5 con Universitario de Sucre, Deportivo Quito y Cruzeiro, rival con el que se vería las caras en la final. Justamente, le tocó debutar contra el equipo brasilero en Belo Horizonte y recibió una paliza: 3-0 en el Mineirao con goles de Fernandinho y Kleber por duplicado. Se recuperaría la semana siguiente en una trabajada victoria contra Universitario: 1-0 con el tanto de Juan Manuel Salgueiro. Pero la derrota a domicilio contra el Deportivo Quito marcó el fin de la etapa de Leonardo Astrada, que fue echado en una situación similar a la que ocurrió en la última Libertadores con Mauricio Pellegrino. De esa forma, llegó el orden. Llegó el pragmatismo y la idea de juego. Llegó un técnico sólido. Llegó Alejandro Sabella. Y con él, las victorias. El Pincha se fortaleció en casa y ganó sus duelos restantes ante Deportivo Quito y Cruzeiro por 4-0. Terminó una correcta fase de grupos empatando sin goles contra Universitario. En Octavos de Final, chocó contra Libertad de Paraguay, un rival que ha maltratado equipos argentinos a lo largo de toda su historia. Pero Estudiantes no se amedrentó: ganó 3-0 en La Plata con tantos de Gastón Fernandez y Mauro Boselli por duplicado y sacó un 0-0 en Asunción. A velocidad galopante, el Pincharrata continuaba avanzando de ronda. En los Cuartos de Final, venció primero a domicilio por 1-0 al Defensor Sporting con gol de Leandro Desábato y lo sentenció en casa con el gol de Leandro Benítez. En la siguiente instancia, no le costó vencer a Nacional de Uruguay: ganó en casa con gol de Diego Galván y en el país oriental con dos tantos de Mauro Boselli, uno de los grandes pilares de la Copa. La final lo cruzó con un rival que conocía perfectamente: el Cruzeiro. Creerlo o no, a Estudiantes le costó mucho en su casa abrir el cerrojo y terminó sin poder hacerlo. El 0-0 lo condicionaba, lo obligaba a ganar en Belo Horizonte. Y el milagro ocurrió. En una de las grandes gestas de la historia, el equipo de Sabella lo dio vuelta en Brasil tras empezar perdiendo con el gol de Henrique. La dupla ofensiva compuesta por Mauro Boselli y Gastón Fernandez le dio la victoria y su cuarta Copa Libertadores al Pincharrata. En el Mundial de Clubes, el ‘León’ estuvieron a menos de 10 minutos de ganarle al mejor Barcelona de la historia. Pero en una ráfaga de Lionel Messi, el fantástico planteo táctico de Alejandro Sabella se cayó a pedazos. Sin embargo, era suficiente: aquel gran equipo había pasado a la historia grande del fútbol.

Copa Libertadores 2012 – Corinthians 3-1 Boca Juniors

La última gran definición de la Copa Libertadores. El equipo brasilero llegaba a aquella edición de 2012 con el objetivo de conseguir su Primera Copa. Corinthians quedó encuadrado en el Grupo 6 junto al duro Cruz Azul, Nacional de Paraguay y Deportivo Táchira. Fue un trámite: disputó 6 partidos de los cuales ganó 4 y empató 2. Nunca se despeinó. El equipo de Tite empezaba a ser un candidato firme. Curiosamente, aun habiendo tenido goleadas tan apabullantes como un 6-0 al Deportivo Táchira, no fue el mejor primero: ese puesto lo ocupó su par brasilero, Fluminense. En los Octavos de Final, quedó encuadrado con Emelec. No pudo en Ecuador pero sí en casa: en el Pacaembú, 3-0 con tantos de Fabio Santos, Paulinho y Alex. El cruce más difícil fue el que tuvo en Cuartos de Final. Vasco Da Gama le ocasionó múltiples problemas en su casa. Pero toda la jerarquía del Corinthians quedó demostrada en aquel agónico gol de Paulinho en la vuelta. En Semifinales, debió enfrentar al último Campeón de América: Santos, que contaba entre sus filas con Neymar. Las diferencias se observaron en la ida disputada en el Vella Belmiro. Emerson Sheik, mejor jugador de la Copa, puso el único tanto en el marcador y dio tranquilidad al Corinthians, que pudo ir a su casa arriba en el global. El empate 1-1 con el gol de Danilo para el futuro campeón y de Neymar para el Santos definió su pase a la Final. Allí, esperaba el equipo más copero de los últimos 20 años: Boca Juniors. Dirigido por Julio César Falcioni, el Xeneize consiguió el mayor récord invicto de la historia de su club: 40 partidos seguidos sin perder. En La Bombonera, había olor a campeón brasilero: Facundo Roncaglia marcó para Boca a los 73 minutos pero Romarinho empató el encuentro a los 84 minutos de partido. Con un veterano Juan Román Riquelme, Boca fue a Brasil a buscar la victoria que había logrado en 2003 contra Santos y en 2007 contra Gremio. Pero ésta vez, no lo consiguió: un aplastante rendimiento de Emerson Sheik fue suficiente para marcar por duplicado y darle al Corinthians su primera Copa Libertadores. El premio sería doble: en el Mundial de Clubes, venció 1-0 al Chelsea con el gol de Paolo Guerrero y logró poner a Sudamérica en lo más alto del Mundo luego de 6 años.