SURINAM Y HOLANDA, CULTURAS FUTBOLÍSTICAS UNIDAS

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El país europeo fue el colonizador de Surinam, independizado en 1975. A causa de esto, grandes futbolistas nacidos en las Guayanas Holandesas triunfaron en tierras neerlandesas. Se puede formar un once ideal que destila clase y calidad.

Situado en América del Sur, limitando con Brasil, Guayana Francesa y Guyana, Surinam es uno de los países independientes del continente más chicos. Antiguamente era conocida como Guayanas Holandesas o Neerlandesas, respondiendo a sus colonizadores. Cuenta apenas con 163.270 km², 549.000 habitantes y tiene una gran división religiosa entre católicos, hindúes, musulmanes y protestantes.  Se independizó el 25 de noviembre de 1975, es decir, tiene poco más de 35 años de vida, aunque tiene una gran tradición futbolística.

Se afilió a la FIFA, todavía respondiendo a Holanda, en 1929, nueve años después de la fundación de la asociación del deporte en la región. Pese a que pasaron los años, y logró desvincularse de la nación europea, nunca clasificó a un Mundial y sus principales figuras acabaron jugando para la Naranja, al punto tal de que se puede formar un once ideal con excepcionales jugadores que abandonaron el territorio donde nacieron para jugar en la selección que aún no fue campeona del mundo aunque llegó a tres finales: en 1974 ante Alemania Occidental, frente a Argentina en 1978 y en 2010 ante España.

Mientras conservan la esperanza de llegar  a una Copa del Mundo (participó de 13 Eliminatorias), las leyes nacionalistas de Surinam responden a Holanda y así se han desprendido de sus cracks. A manos de sus colonizadores, jugadores como Frank Rijkaard, Clarence Seedorf, Ruud Gullit o Patrick Kluivert dejaron sus raíces de lado para brillar en el Viejo Continente.La realidad marca que Surinam ha logrado hacerse un lugar en las competencias FIFA en los últimos años, pese a estar afiliado al máximo ente que regula el fútbol en el planeta desde hace mucho tiempo. Las familias de los mejores jugadores apostaron por cambiar el rumbo en busca de mejor calidad de vida y otras oportunidades de trabajo, cuando los futuros futbolistas todavía eran adolescentes. Luego, en Europa comenzarían a forjar su carrera en el fútbol, algunos jugando en los mejores clubes.
Si bien el país se ubica en Sudamérica, es miembro de la CONCACAF, cuyos equipos son del centro del continente, y no de la CONMEBOL. El ex líder del equipo, Orlando Grootfaam, hace un tiempo confesaba que no tenían la infraestructura en Surinam para aprovechar los talentos que nacen en aquellas tierras.  “La mayoría de los talentos de este país simplemente no tiene la oportunidad de desarrollarse” describió en su momento el capitán. En esa colonia holandesa todavía no existe un torneo profesional de fútbol. Y Grootfaam también hizo referencia a eso: “Los cambios bruscos son la constante, pues no disponemos de un programa que le dé continuidad a la selección nacional. El hecho de que no exista una liga profesional complica la situación. El presidente de la SVB (federación), Louis Giskus, es consciente de que será muy difícil clasificarse a un Mundial en las circunstancias actuales”.

Foto: Thebootroomweb.

Igualmente, en los años más recientes pudieron dar un salto importante en la formación de jugadores. Con el Programa Goal fundaron un centro en Paramaribo, la capital. Esa escuela es tomada por toda la afición futbolística como la base para sustentar el imperio del fútbol surinamés. El primer objetivo, según las palabras de los propios responsables, es profesionalizar el fútbol. Conjunto a esto, Clarence Seedorf mandó a edificar otro centro en señal de agradecimiento y restitución a todo lo que la Nación le dio.

Además, la cultura futbolística de Surinam se ha ampliado tanto en el último tiempo que han impuesto la condición de que los chicos viajen a Holanda a mejorar sus aptitudes en el deporte, pero con la lógica obligación de tener que regresar a jugar para la Selección. Al no tener un campeonato nacional, encuentran en la Eredivisie y categorías menores el lugar para que sus jugadores tomen competencia. El gran problema es que el gobierno del país sudamericano aún no acepta la doble nacionalidad.
Por otro lado, dentro de las grandes figuras que se han ido desde muy chicos a Holanda y han fraguado en Europa su carrera futbolística, hay muchos de renombre y se podría armar un once ideal. La mayoría tuvo pasos muy buenos por el Viejo Continente, consiguiendo títulos, haciendo su carrera muy admirable. Todos son reconocidos y algunos llegaron a ser glorias en el deporte.
Uno de los principales jugadores nacidos en Surinam es Clarence Seedorf, quien jugó en la elite durante muchos años. En un equipo imaginario, de seguro el ex AC Milan tendría buenas combinaciones con Edgar Davids en la mitad de la cancha. La fantasía podría ser aportada por Ruud Gullit, de brillante carrera. Con Jimmy Floyd Hasselbaink y Patrick Kluivert, los goles no serían ningún problema. Todos surinameses que actuaron y dejaron una gran huella en el combinado de Holanda. Ninguno pudo ser campeón del mundo, pero supieron ser reconocidos por el ambiente. De hecho, eso ni siquiera llega a ser necesario para que los mejores sean considerados como cracks.
Surinam fue el suelo que vio nacer a estas grandes estrellas. Fue el territorio donde estos jugadores adquirieron ese talento innato que es propio de los mejores. Porque ese talento se lo tiene, pero también debe ser entrenado. Trece jugadores cuyas familias viajaron a Holanda para poder tener mejores oportunidades de vida acabaron desarrollando una gran carrera. La selección sudamericana apunta al crecimiento, pero mientras sus leyes nacionales siguen respondiendo a los ideales de Holanda. Y los mejores continúan partiendo hacia territorio neerlandés.
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Periodismo y fútbol. 24 años, de Roldán.

1 comentario

  1. Suriname llegó a jugar una Copa América, y debutó contra Argentina. No me acuerdo si le hicimos 11 o 9 goles. En esa edición perdió todos sus partidos por goleada y creo quenunca más fue invitado.

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