CAMPEONES DE AMÉRICA I

1

Recordamos a algunos equipos campeones de la Copa Libertadores de América, el certamen que todos ansían y pocos consiguen. Finales que pasaron a la historia; equipos, jugadores y entrenadores que dejaron su sello.

Copa Libertadores 1966 – Peñarol 4-2 River Plate

El conjunto riverplatense disputó aquel año por primera vez la instancia decisiva de la Libertadores. El equipo uruguayo vivía una situación muy diferente: ya había salido campeón de la Copa en dos ocasiones, al igual que Independiente y Santos. El objetivo era volverse el máximo campeón, algo así como “el Real Madrid Sudamericano”. ´Peñarol tenía un verdadero equipazo que daba cátedra a donde fuese: el histórico arquero Ladislao Mazurkiewicz, el ”Verdugo” Pedro Rocha y el histórico Júlio César Cortés eran algunas figuras de aquella mítica escuadra uruguaya. En el Centenario de Montevideo, Peñarol ganó 2-0 con tantos de Júlio César Abbadie y el peruano Juan Joya. En Buenos Aires, River hizo lo propio y ganó 3-2 tras empezar perdiendo. Los tantos fueron hechos por Juan Carlos Sarnari y Ermindo Onega por duplicado. Pero en la gran definición -por aquellos años, no valía la diferencia de gol- disputada en Santiago de Chile, el equipo riverplatense comenzó ganando con los tantos de Onega y Jorge Solari. Sin embargo, apareció la garra charrúa: Alberto Spencer y Abbadie pusieron el 2-2, y ya en el suplementario Spencer y Rocha decretaron el 4-2 final que significó la tercera Copa Libertadores para el equipo uruguayo, convirtiéndolo en el máximo ganador hasta ese momento. Una anécdota curiosa del partido relata que, debido a la increíble forma de perder aquella final, el Millonario se ganó el apodo de ”Gallina”. El mismo Ermindo Onega dijo: “Fue increíble que pudiéramos perder ese partido. Pensar que si le ganábamos a Peñarol éramos el primer equipo argentino campeón del mundo, porque al Real Madrid lo superamos”. Al realizar el tercer gol, Júlio César Abbadie le dijo: ”Solamente ustedes pierden una final así”. Efectivamente, River Plate no tendría suerte en la Copa Libertadores hasta 1986.

Copa Libertadores 1973 – Independiente 2-1 Colo-Colo

El verso popular indica que “Independiente arrancaba en las Semifinales y por eso ganaba siempre”. No obstante, ningún equipo tiene una Copa asegurada por jugar 4 partidos. El mejor equipo debe ganar al rival que le toque. En segundo lugar, arrancar en Semifinales no era en esa época lo que ahora conocemos. Los Campeones de la edición anterior clasificaban a la “Segunda Fase”, en la cual se conformaban dos grupos de tres equipos cada uno. Los ganadores de cada zona disputaban la final. Esto deja en claro que Independiente no tuvo nada regalado. Haciéndose fuerte en La Doble Visera, el equipo de Avellaneda venció a San Lorenzo y Millonarios y llegó por segunda vez consecutiva -en 1972 fue campeón ante Universidad de Chile- a la llave final, donde cruzó con el Colo-Colo de Chile. En la ida disputada en Avellaneda, el equipo dirigido por Humberto Maschio -ídolo de Racing- empató 1-1 con el conjunto de Luis Álamos. El gol argentino lo hizo Mario Mendoza. La vuelta, disputada en Santiago terminó con un empate sin goles. El desempate vio un 11 titular de Independiente lleno de brillo, con jugadores como Mario Mendoza, Miguel Ángel Santoro y el heroico Ricardo Bochini. El delantero Mendoza adelantó a su equipo en el marcador y otro histórico, Carlos Caszely selló el empate en tiempo reglamentario. El gol de la victoria estaba en el banco: Miguel Ángel Gianello entró en el complemento y puso el 2-1 definitivo; Independiente era campeón de la Copa Libertadores por cuarta vez. Y ésta vez, la Copa Intercontinental también se vestiría de rojo.

Copa Libertadores 1978 – Boca 4-0 Deportivo Cali

Como campeón de la edición anterior, Boca Juniors inició la Copa Libertadores en la polémica Segunda Fase. Allí, el equipo xeneize debió enfrentar al Atlético Mineiro y a River Plate, su rival de toda la vida. Partidos difíciles si los hubo para el equipo de Juan Carlos Lorenzo, que terminó invicto aquella espectacular ronda. El debut fue contra el Millonario, con un 0-0 en La Bombonera. Contra el equipo brasilero, el ‘Xeneize’ se impuso por 2-1 en Belo Horizonte y 3-1 en casa. La clasificación a la final fue sellada el 17 de Octubre con un histórico 0-2 ante River Plate, en El Monumental. Ese sería el primero de una larga lista de clásicos coperos ganados.

La ida de la Final ante Deportivo Cali, se disputó el 23 de Noviembre, en Colombia, y el resultado terminó sin goles. Con la Bombonera a sus pies, el equipo del Toto Lorenzo tenía la oportunidad de definirlo en casa y lo hizo con autoridad: 4-0 con tantos de Ernesto Mastrángelo, Salinas y Hugo Perotti por duplicado. De ésta forma, Boca Juniors estableció el récord de diferencia de goles en una final. Así, el club de la Ribera obtuvo el boleto para la Copa Intercontinental de aquel año. Sin embargo, la negativa del Liverpool a disputar aquella final terminó por suspender el partido, reclamado hasta el día de hoy por los hinchas del equipo azul y oro.

Copa Libertadores 1984 – Gremio 0-1 Independiente

El sistema utilizado en ésta Copa era mucho más parecido al actual; los campeones y los subcampeones de cada país eran agrupados en cinco grupos de cuatro equipos cada uno con duelos “todos contra todos” a ida y vuelta. Independiente, que ya tenía un enorme respeto a nivel Mundial y era el equipo más ganador del continente americano, buscaba nada menos que su séptima Copa Libertadores. El equipo de Avellaneda quedó encuadrado en el Grupo 1 con Estudiantes, Olimpia y Sportivo Luqueño. El saldo de aquella Fase de Grupos fue muy positivo: 4 victorias, 1 empate y 1 derrota le dieron al Rojo su merecido pase a la siguiente ronda. Allí, fue emparejado con el duro Nacional de Uruguay y con la Universidad Católica de Chile. El equipo de mayor “mística copera” siguió arrasando y pasó a la final sin dificultades: empató en sus visitas a los rivales y ganó 2-1 y 1-0 contra chilenos y uruguayos. Flamengo y Gremio se disputaron la plaza restante. En el duelo entre ambos, se disiparon todas las dudas: el equipo de Porto Alegre ganó 5-1.

La Ida se disputó en Porto Alegre y, tras un partido relatado como “absolutamente brillante”, Independiente salió vencedor gracias al gol de un inmenso Jorge Burruchaga. Según las crónicas de los diarios locales, ningún jugador bajó de los 8 puntos, dejando en claro la supremacía impuesta por el equipo argentino. En otro partido brillante disputado en casa, el Rojo no logró doblegar a su rival pero el empate en cero le alcanzó para triunfar y completar la “Pirámide de Libertadores”. El boleto a Tokio no fue menospreciado: en la última gran gesta de un equipo irrepetible dirigido por Jose Omar Pastoriza, el Rojo dio la vuelta por segunda vez tras ganarle 1-0 al Liverpool con el tanto de José Percudani.

Copa Libertadores 1986 – River 3-1 América de Cali

El Más Grande, lejos. Así suele llamarse el club riverplatense. Eso está escrito al borde del césped del mítico Antonio Vespucio Liberti. Sin embargo, tuvo que esperar mucho para consagrarse campeón de la Copa Libertadores. La Fase de Grupos dejó una gran curiosidad: quedó encuadrado con su rival de toda la vida. Era como si el fútbol quisiera darle revancha al Millonario por aquella fallida ronda de 1978. Ésta vez, River fue quien rió mejor. Inició su andar un Día de la Independencia de 1986, contra Boca en La Bombonera, partido que empató 1-1. En Montevideo, venció 0-2 a Wanderers y Peñarol. En el Monumental, dio cátedra de fútbol: 3-1 a Peñarol, 4-2 al Wanderers y 1-0 a su histórico rival, dejándolo fuera de la Libertadores. La Segunda Fase lo dejó con Barcelona de Ecuador y con quien era el último campeón: Argentinos Juniors. Los partidos fueron tan disputados que el Millonario pasó a la final por diferencia de goles. Al Barcelona le ganó 0-3 y 4-1 respectivamente. El problema principal se lo proporcionó su par argentino: no le pudo ganar. El saldo fue de 2 empates y 1 derrota. Pero, sin embargo, fue suficiente para liderar su grupo y disputar una dura final contra América de Cali. En Colombia, Juan Gilberto Funes y Norberto Alonso marcaron los tantos para River. Roberto Cabañas descontó para el local. Pero en el Templo Millonario, el “Búfalo” Funes marcó el único tanto, inundando las calles de Buenos Aires de mucha euforia; River, que a tantas finales había llegado y tanto había sufrido, por fin era campeón de América de la mano del “Bambino” Veira. Para hacer el paquete completo, “la Banda” venció 1-0 con gol de Antonio Alzamendi al Steaua Bucarest en Tokio y fue Campeón Mundial por única vez en su historia.

Share.

About Author

Un romántico del futbol. Messista. Argentino por sobre todo. Junto letras en @PasionFulbo y @Uni_Futbolero. Muy ocasionalmente en @KaiserFootball.

1 comentario

  1. Pingback: Teófilo Cubillas, el máximo crack peruano

Leave A Reply