Reemplazo de Exequiel Palacios

CINCO OPCIONES PARA UN LUGAR VACANTE

A lo largo de 2019 River mostró un gran funcionamiento colectivo, probablemente el más aceitado del fútbol argentino. Y si bien tuvo un nivel muy alto en todas sus líneas, la identidad del equipo estuvo determinada en gran parte por el trabajo de sus mediocampistas. La fluida circulación de pelota, el constante intercambio de posiciones y también la asfixiante presión en campo rival fueron algunos de los rasgos distintivos de una mitad de cancha conformada por Enzo Pérez, Ignacio Fernández, Exequiel Palacios y Nicolás De La Cruz. El equipo se acomodó en el campo a través de un 4-1-3-2, el esquema predilecto de Marcelo Gallado, y las cuatro piezas mencionadas se complementaron a la perfección repartiéndose roles y funciones en la sala de máquinas del Millonario. Claro que de cara a 2020 el escenario cambia: Palacios se marchó al Bayer Leverkusen, y al entrenador le toca reconfigurar algo que funcionaba a la perfección. El tucumano era el socio de todos, un todoterreno capaz de participar de todas las fases del juego con total naturalidad. Poseía la técnica y el panorama para aportar un toque de distinción a la hora de encontrar espacios en ataque, y también el sacrificio para acercarse a la posición del volante más retrasado y dar batalla si era necesario.

Palacios era el socio de todos, un todoterreno capaz de participar de todas las fases del juego con total naturalidad.

Si bien no existen dos jugadores iguales, la realidad es que Gallardo no cuenta dentro de su plantel con un hombre que reúna características similares a las de Palacios. Este año deberá reinventarse una vez más haciendo uso de las herramientas que tiene a mano, ya que salvo una sorpresa de último momento, River no buscará reforzarse en el actual mercado de pases. Sea quien sea el que tome el lugar vacante, no hay dudas de que el juego del equipo cambiará, porque también cambiarán las relaciones futbolísticas entre sus integrantes. La filosofía seguirá siendo la misma, pero con otros matices e intérpretes. De esta manera, la duda queda planteada. ¿Quién será el reemplazante de Palacios en el once de gala? ¿Se mantendrá el esquema habitual o el director técnico buscará otras alternativas? A continuación se detallan cinco opciones diferentes, a las que el Muñeco podrá ir echando mano a lo largo de la temporada si así lo considera necesario.

  1. Juan Fernando Quintero

La alternativa más lógica, o al menos el nombre que sale más rápidamente a la hora de pensar qué jugador no puede quedarse afuera del equipo titular. Dueño de una calidad diferencial para el fútbol sudamericano, nunca terminó de ganarse un lugar entre los once de forma sostenida, mayormente por sus dificultades desde el punto de vista físico. Es un futbolista capaz de ganar partidos con una pincelada de talento, como ya lo ha demostrado. Pero también es justo remarcar que los equipos de Gallardo se caracterizan por la dinámica y el ritmo frenético tanto para atacar como para defender, y es una incógnita saber si Juanfer es capaz de realizar esa clase de esfuerzos. Con su ingreso, Nacho Fernández pasaría a jugar “de Palacios”, ocupando zonas más cercanas a Enzo Pérez.

  1. Cristian Ferreira

El que en un principio parece partir con más chances, por tener cualidades acordes a lo que suele buscar Gallardo en sus volantes. Dueño de una pegada estupenda, sufrió una lesión en su rodilla que lo marginó de las canchas cuando parecía que empezaba a asentarse en el primer equipo. Para ganarse un lugar deberá mejorar en la toma de decisiones, algo natural en un jugador de tan solo 20 años. Su versatilidad le permite adaptarse a la fluidez posicional que pretende el entrenador.

  1. Un quinto defensor

Formulada de esta manera es una opción un poco engañosa, porque si bien River ha jugado con tres centrales y dos carrileros ante situaciones puntuales en el último tiempo, el verdadero objetivo de añadir un hombre más a la última línea (posiblemente Fabrizio Angileri) sería sumar a la mitad de cancha a Milton Casco. Mucho se habló en 2019 de la innovación de Gallardo haciendo que su lateral izquierdo ocupe carriles centrales, participando del circuito creativo como un interior de toda la vida. Claro que una cosa es llegar a un sector como consecuencia de la dinámica del juego y otra es partir desde allí, y habría que ver cómo se adapta Casco a una posición nueva para él en la que, por ejemplo, debería pasar bastante tiempo jugando de espaldas.

  1. Un tercer delantero

Una posibilidad más remota, pero a la que el entrenador también ha apostado en determinados escenarios, sobre todo a la hora de remontar resultados adversos. Por lo general no juega con extremos, ya que la amplitud en ataque suelen darla los laterales o algún volante que caiga ocasionalmente a la banda, pero sumar a otro hombre de área podría darle un punto más de contundencia con respecto al último semestre. De ser así, seguramente Matías Suárez retrasaría un poco su posición para que Ignacio Scocco o Lucas Pratto acompañen a Rafael Santos Borré en la delantera.

  1. Un segundo volante central

La opción menos probable de todas, fundamentalmente por lo espesa que fue la circulación de la pelota cada vez que Enzo Pérez tuvo que compartir la mitad de la cancha con Leonardo Ponzio o con Bruno Zuculini. Lo mejor del mendocino en River se vio cuando jugó como único “5”, posición en la que se convirtió en uno de los puntos más altos del equipo, haciéndose cargo del primer pase y barriendo los contraataques rivales por detrás de la segunda línea de presión. Ya no tiene la movilidad de años atrás y mostró dificultades para escalonarse por delante de otro mediocampista, por lo que jugar acompañado lo complica más de lo que lo ayuda.