River finalista 2019

OTRA FINAL PARA EL EXPERTO EN FINALES

River Plate será finalista de la Copa Libertadores de América por segundo año consecutivo, un hecho sin precedentes en sus 118 años de historia. El equipo de Marcelo Gallardo, que logró quedarse con las ediciones de 2015 y 2018, ha sido el claro dominador del fútbol de este continente en el último lustro. Más allá de que por lo general ha buscado tener un estilo ofensivo y protagonizar los partidos desde la pelota, sus características principales a lo largo de este exitoso ciclo fueron el carácter para imponerse ante situaciones adversas y la flexibilidad táctica para adaptarse a diversos escenarios y rivales. Desde que Gallardo tomó las riendas del club a mediados de 2014, River fue renovando año a año su plantel y supo hacer uso de diferentes estrategias, pero nunca perdió su rasgo distintivo: la personalidad. Puede parecer una frase hecha, pero lo cierto es que no es un detalle menor pensando en la final que el Millonario disputará ante Flamengo. Porque el equipo de Jorge Jesús parece llegar en un momento de forma inmejorable, pero no tiene la experiencia de haber disputado (y ganado) partidos de este calibre, algo con lo que sí cuenta el conjunto argentino. El Muñeco lleva disputadas 13 finales, de las cuales solamente perdió tres, quedándose con el título en cuestión en las 10 oportunidades restantes. Ya sin algunos jugadores que supieron ser pilares, la mentalidad ganadora se mantiene y puede ser un factor fundamental en el Estadio Monumental de Lima.

Yendo a lo estrictamente futbolístico, queda claro que el River versión 2019 es uno de los más vistosos de todo el ciclo. Es un equipo muy armónico, dueño de un funcionamiento aceitadísimo, en el que todos los integrantes del equipo parecen saber cómo resolver las diversas situaciones que puedan presentarse. Si bien el esquema madre es algo así como un 4-1-3-2, puede adaptarse a varias disposiciones sin mayores dificultades. La complementariedad entre las distintas piezas resulta fundamental, ya que ayuda a que todo fluya más naturalmente, con cada una de ellas cumpliendo un rol diferente. En el arco tiene a un coloso como Franco Armani, que ya cuenta con dos Copas Libertadores en su currículum. Ha respondido de buena manera en prácticamente todas las instancias importantes que tuvo que afrontar desde su arribo al club, siendo la gran figura, por ejemplo, en la serie ante Cruzeiro en octavos de final. Los dos marcadores centrales, Lucas Martínez Quarta y Javier Pinola, tienen características bastante similares. Ambos son veloces y tiempistas, lo que les permite jugar con grandes espacios a sus espaldas. Cuentan con una muy buena técnica, y al ser uno diestro y otro zurdo le permiten al equipo tener salida limpia desde el fondo por ambos perfiles, ya sea a través de conducciones o de pases filtrados. Entre ellos dos se mete seguido Enzo Pérez, reconvertido a volante central en el tramo final de su carrera. Exhibe precisión en el pase, inteligencia táctica y vehemencia en cada cruce, un combo que lo llevó a ser el jugador más regular de River a lo largo del año.

Unos metros por delante suele ubicarse Exequiel Palacios, aunque con el desarrollo de las jugadas se mueve constantemente y siempre busca estar cerca de la pelota, tanto en defensa como en ataque. Clave para presionar por su rendimiento físico y con mucho panorama para romper líneas con pases tensos y precisos. El mediocampo lo completan Ignacio Fernández y Nicolás De La Cruz, que generalmente juegan a perfil cambiado pero no tienen problemas para intercambiar sus posiciones a lo largo de un partido. Suelen ubicarse en tres cuartos, dándole una altura intermedia a la circulación de la pelota. El uruguayo se destaca por la gambeta, Nacho es más cerebral, y tienen en común el hecho de ser los máximos goleadores del equipo en lo que va de la Copa, con tres tantos cada uno. Los laterales Gonzalo Montiel y Milton Casco son los encargados de brindar amplitud, aunque el segundo también se mueve seguido por carriles centrales liberando la banda para que otro compañero se recueste sobre ese sector. Además de hacer el ida y vuelta durante los 90 minutos son dos futbolistas con buena capacidad asociativa, por lo que participan sin problemas del circuito ofensivo. Por último están los delanteros, Rafael Santos Borré y Matías Suárez, quienes resignan bastante su lucimiento personal en pos del rendimiento colectivo. Encabezan la primera línea de presión a puro sacrificio, y se mueven constantemente a favor del pasador para encontrar los huecos y estirar a la defensa rival. Por si esto fuera poco, en el banco de suplentes esperan su oportunidad nombres del calibre de Paulo Díaz, Leonardo Ponzio, Juan Fernando Quintero, Ignacio Scocco o Lucas Pratto. Jerarquía por doquier.

Si bien River es un equipo con algunas características que difícilmente se modifiquen, como la intensidad para presionar, la intención de lograr precisión en velocidad o las dificultades para defender la pelota parada, resulta toda una incógnita saber cómo planteará el partido Gallardo ante un rival que se siente cómodo cuando tiene el protagonismo pero que también puede lastimar mucho cuando le dejan espacios. ¿En qué sector elegirá comenzar la presión? ¿Bien arriba, o en la mitad de la cancha para estar un poco más resguardado? ¿Buscará el juego directo a la espalda de los laterales rivales o posesiones más largas y pausadas? ¿Jugará el once de gala o habrá lugar para alguna sorpresa? Por los antecedentes recientes (tres delanteros contra Independiente, línea de cinco en la Bombonera, Ponzio titular contra Athlético Parananse), intentar anticipar cualquiera de estas cuestiones sería poco prudente. El Muñeco siempre se guarda un as bajo la manga, y paradójicamente no sería sorpresivo que haya una sorpresa. Lo único seguro es que el equipo estará una vez más a la altura de las circunstancias, y que sea cual sea el resultado los hinchas del Millonario volverán a sentirse bien representados en la que será la final número 14 del ciclo más exitoso de la historia del club.

FLAMENGO CRECE A PARTIR DE LA PELOTA