Matías Suárez - Rafael Santos Borré

LA DELANTERA INTEGRAL

Transcurrían 14 minutos del primer tiempo. River no podía adaptarse al estado del campo de juego y le costaba perforar a la defensa de Central Córdoba. Pero el panorama se complicó aún más cuando Paulo Díaz se fue expulsado, y el Millonario, que necesitaba la victoria para afianzarse en la punta del campeonato, se vio obligado a realizar un esfuerzo extra. Ante la imposibilidad de crear ventajas desde el fondo con el tercer central que Gallardo decidió agregar en estos últimos partidos, el equipo opta por recurrir más de lo normal al juego directo hacia sus delanteros. Y ellos, una vez más, respondieron en sobremanera.

La dupla que conforman Matías Suárez y Rafael Santos Borré tuvo una importancia sideral en la victoria de River ante Central Córdoba.

Los desmarques de Matías Suárez y Rafael Santos Borré fueron una pesadilla para la última línea de Central Córdoba. Cuando River buscó a alguno de sus delanteros por vía aérea o por medio de pases entre líneas, Oscar Salomón y Matías Nani fueron arrastrados a los costados por las diagonales desde adentro hacia afuera de los atacantes. De esta manera, se generaron espacios interiores para los volantes llegadores (Ignacio Fernández y Nicolás De La Cruz), Milton Casco, o para el delantero que permanecía fijando al central del lado opuesto.

Estos movimientos son fundamentales a la hora de generar ocasiones de gol, y con el correr de los partidos se muestran cada vez más efectivos. Cuando De La Cruz y Fernández reciben la pelota en la mitad de la cancha, los atacantes de River -alternándose- se muestran como opción de pase. Cuando uno realiza un desmarque de apoyo, el otro busca atacar algún espacio libre. Las cifras confirman que la delantera de Gallardo está siendo eficaz y determinante para liderar la Superliga: entre ambos marcaron 16 de los 34 goles de River en el presente certamen.

Suárez: 5 goles y 6 asistencias.
Borré: 11 goles y 2 asistencias.

Por otro lado, el trabajo que realizan los delanteros de River no sólo se trata de generar chances a partir de sus movimientos sin pelota. También son incansables para la presión alta post-pérdida a la que acostumbra el equipo de Gallardo, aunque el jugador menos ante el conjunto de Santiago del Estero obligó a adaptarse y en más de una ocasión reagruparse más cerca del arco custodiado por Franco Armani. No obstante, esto no impidió que River sea protagonista incluso en inferioridad numérica. Y mucho tuvo que ver el talento y la determinación de su dupla ofensiva, que en todo momento fue capaz de intimidar a la última línea; de acercar al equipo a un nuevo triunfo que lo acerca al campeonato.