Lucas Pusineri - DT de Independiente

SIMPLIFICAR LA PROPUESTA

Lucas Pusineri llega a Independiente en un contexto difícil. Con el equipo por debajo en mitad de tabla, los ánimos hundidos y una relación ya desgastada entre el plantel y su público. Como si esto fuera poco, del mercado de pases se esperaron y concretaron más idas que llegadas, y el calendario acotó los tiempos de trabajo por el tempranero duelo ante River, el primero de los tres clásicos que el Rojo deberá afrontar en sus primeras cuatro presentaciones en 2020.

El primer desafío para el campeón en 2002 estará en volver a insertar el gen competitivo en un plantel que tiene nombres para ocupar puestos más altos en la Superliga. De su corta carrera como entrenador, pocas referencias hay sobre estilo y método de juego, pero por el contexto y los cortos tiempos, puede adivinarse un Independiente más reactivo y menos propositivo. Con el campeonato a mitad de camino, el Rojo ocupa en el 5° puesto en la tabla de posesión, pero cae al 18° lugar cuando se habla de remates por partido. Datos estadísticos que resumen lo que fue el ciclo de Sebastián Beccacece: un equipo con la intención de protagonizar, que lograba superar la mitad de cancha pero tenía enormes problemas para crear ocasiones de gol.

El Rojo ocupa en el 5° puesto en la tabla de posesión, pero cae al 18° lugar cuando se habla de remates por partido.

Para Pusineri, el segundo desafío pasará por crear oportunidades donde a priori existen problemas. Sumar puntos, confianza y sensaciones positivas en los primeros partidos será determinante a la hora de perfilar lo que será el 2020 para Independiente. De la austeridad del mercado puede recogerse la oportunidad de dar nuevas oportunidades a futbolistas que no lograron fortalecer los cimientos colectivos, y también de mirar hacia abajo para dar minutos a jugadores de inferiores. De la dificultad para marcar diferencias desde un estilo propositivo, puede tomar las bases para construir un Independiente más lineal; capacitado para pasar tiempo sin pelota, incomodar a los rivales desde nuevos conceptos y buscar nuevos caminos para llegar al gol.

Campaña; Bustos, Franco, Barboza, Sánchez Miño; Blanco, Pérez, L. Romero, Domínguez; Fernandez y S. Romero, serían los once de Pusineri para su debut en Independiente.

Por lo que se sabe de la pretemporada y del once estimativo que enfrentará a River, Pusineri buscará competir en principio desde dos líneas de cuatro que garanticen una buena ocupación de espacios sin pelota. El regreso de Leandro Fernández promete ser una opción recurrente para acompañar a Silvio Romero y sumar peligro sin necesidad de tener que apostar por tenencias largas. El ritmo monótono y previsible de 2019 puede dar paso a una mayor intensidad y verticalidad. La altura del bloque también determinará en qué zonas pretende Pusineri recuperar la pelota y cuánto terreno tendrán para recorrer volantes externos y delanteros. El interrogante, en caso de ver finalmente un Independiente de más pasajes sin pelota, pasará por ver cómo se adapta Pablo Pérez a esta propuesta, ya que el experimentado volante es un valor importante a la hora de crear ventajas en ataque organizado, pero puede ser un déficit si el ritmo es alto y el Rojo corre mucho sin balón.