Feyenoord

EL PRECURSOR HOLANDÉS

La copa de Europa ganada por el Feyenoord en el 70, fue el comienzo de la exitosa época para los equipos holandeses, pues tras su título, llegarían los triunfos del Ajax.

Forma junto con el Ajax y el PSV la tripleta mágica de clubes holandeses que se han proclamado campeones de Europa. Históricamente se ha desmarcado de la imagen de exquisitez y virtuosismo que se tiene del fútbol de su país. Para entender su filosofía es necesario recordar su himno: “Unidos codo con codo por el Feyenoord. Palabras no, ¡hechos!.» Estas rotundas palabras cobran en el equipo holandés especial relevancia, ya que casi la totalidad de sus seguidores son gente sencilla que en su mayoría trabajan en el puerto de Rotterdam.

El triunfo de 1970, cuando ganaron la Copa de Europa derrotando al Celtic de Glasgow, hacía justicia con un equipo que inauguró su palmarés internacional con este título. El equipo continuó en una excelente linea de juego ganando ese año la Copa Intercontinental y la Copa de la UEFA en el 74.

Muchas figuras han pasado por su estadio, el De Kuip. Los Gullit, John de Wolf y el gran Johan Cruyff. Ahora, vuelven a soñar con las más altas cotas. Su juego, basado en el ataque, permanece invariable al paso de los años: hay que marcar un gol más que el contrario. Claro si que está.

Fuerza y agresividad. Su rivalidad con el Ajax va más allá de lo futbolístico:

Popularmente conocido como el equipo de la reina, se fundó en 1908. A lo largo de la historia ha sido bautizado con tres nombres diferentes: uno de ellos fue el de Wilhelmina, nombre de la reina de Holanda. Su definitiva denominación la adquirió del barrió donde está asentado, en la orilla izquierda del rio Meuse.

Logró su primer ascenso en el año 1921, ganando el título de liga dos temporadas después. Durante la Segunda guerra Mundial, la ciudad fue destruida por los bombarderos alemanes, pero su estadio no sufrió desperfectos.

La época dorada le llegó a principios de los años setenta, cuando se proclamaron campeones de Europa y de la copa de la UEFA, además de dominar el campeonato holandés.

Durante los años ochenta estuvieron a la sombra del PSV y el Ajax, recuperando en los últimos tiempos el lugar que antaño ocupó.

Kindvall abrió la veda holandesa:
El partido fue de talante conservador y primó en todo momento el centrocampismo. Aunque los holandeses llevaron la iniciativa, fue el Celtic quien consiguió adelantarse en el marcador. El empate tardó poco en llegar y el Feyenoord controló todavía más el partido. El individualismo escocés no pudo con el orden de los holandeses, los cuales lograron el triunfo en la prórroga con un gol del sueco Kindvall, aunque debieron lograrlo mucho antes.

Marco Casinos
@marcocasinos

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