SE AGRANDÓ CHACARITA

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No fue un equipo más. No fue un campeón que obtuvo el título de casualidad. Chacarita campeón 1969 quedará en la historia del fútbol para siempre, principalmente, en el corazón de sus hinchas.

Si había una palabra para describir a aquel grupo del «Funebrero», quizás fuera humildad. Por aquel entonces, ser futbolista no era tan rentable como hoy en día, y quien desempañaba la profesión vivía el día a día como cualquier trabajador común. La diferencia radicaba en el sentimiento, en jugar al fútbol por pasión, y por una camiseta única a la cual se defendía todos los fines de semana. Los jugadores de Chacarita entendieron a la perfección estas premisas, y formaron un grupo que priorizó la unión y fundamentalmente, la humildad.

Argentino Geronazzo fue el mentor de aquel equipo que priorizaba el juego con la pelota por sobre cualquier cosa. 4-2-4, un sistema ultra ofensivo que pensaba en el arco rival más que en defender el propio. Meses después y en medio de la competencia, la salida de Genonazzo era un hecho y arribaba a la institución Federico Pizarro, quien no hizo muchas variantes y sólo cambió algunos conceptos tácticos. Los resultados siguieron acompañando y lo metieron en una pelea directa con Boca Juniors, Vélez e Independiente, donde Chacarita sorprendía por su forma de jugar, en un fútbol que en ese entonces era muy brusco y friccionado.

Una vez disputados los 22 partidos de la zona, Boca y Chacarita llegaron a los 30 puntos y se transformaron en semifinalistas de aquel campeonato. Por diferencia de gol, a los de San Martín les tocó enfrentar al mejor equipo de la Zona 2. Las llaves quedaron designadas y el paso previo a la final tuvo como protagonistas al «Funebrero» y Racing Club, mientras que por el otro lado estaban Boca y River. Justo antes del desarrollo de aquel partido ante la «Academia», Pizarro renunció tras una pelea con los dirigentes, y fue reemplazado por Víctor Rodríguez.

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Una vez disputados aquellos partidos, Chacarita y River avanzaron a la final tras vencer a Racing y Boca, para enfrentarse el 6 de Julio de 1969. El equipo de Rodríguez salió a la cancha con Petrocelli; Gómez, Pérez, Bargas, Frassoldati; Recúpero, Punturero; Poncio, Marcos, Orife y Neumann. Enfrente estaba el conjunto «Millonario», con un once titular que daba miedo: Carballo; Ferreiro, Miguel López, Guzmán, Vieytez; Dreyer, Recio, Gutiérrez; Trebucq, Daniel Onega y Más. El estadio de Racing estaba expectante ante ese partido. Aproximadamente 67.000 personas asistieron a la final. El encuentro enfrentaba al chico y al grande; al débil y al poderoso; a la humildad ante el orgullo de saberse uno de los mejores equipos del país. De arranque, Chacarita fue más, manejando la pelota para comenzar a crear situaciones de gol. El primer tanto lo convirtió Horacio Neumann, cuando iban 12 minutos de la primera parte. 6 minutos más tarde, llegaba el empate de Juan Carlos Trebucq para el equipo de Nuñez, y sobre los 37, «el Tanque» Neumann aparecía nuevamente para poner el 2-1. El árbitro Roberto Barreiro terminó el primer capítulo sin adicionar minutos y los jugadores se marcharon al descanso. En el entretiempo ya se respiraba un aire diferente. El último partido estaba siendo favorable a un equipo que había marcado una tendencia a lo largo de la temporada, demostrando que no se necesitaban jugadores reconocidos para crear un equipo de hombres por sobre los nombres propios. El complemento fue una demostración de fútbol impresionante y desde los 2 minutos, Ángel Marcos puso el 3 a 1 para empezar a liquidar la final. A los 11 de la segunda etapa, Franco Frassoldati marcó el cuarto y último tanto del juego.

Cuando finalizó el tiempo reglamentario, los jugadores de Chacarita se unieron en un abrazo interminable, era el final de una temporada gloriosa para la institución y para cada uno de los protagonistas que llevaron el nombre de la institución a lo más alto del fútbol Argentino. En los números, aquel equipo justificó sin dudas el logro. El final del camino lo encontró con 24 partidos jugados, 15 victorias, 4 empates y sólo 5 derrotas. 38 goles a favor y 27 en contra. Su goleador fue la gran figura del equipo, Ángel Marcos, con 9 gritos. Varios años después, el delantero se refirió al título: «Marcamos una pequeña época, porque en ese momento primaba la destrucción y nosotros jugábamos sueltos, le dimos un aire de libertad a los hábiles, a los que creían en el fútbol como un juego».

Siguiendo con las particularidades de aquel gran campeón, vale destacar que en el torneo, Chacarita anotó en 38 oportunidades tras 24 partidos jugados, lo que marca un promedio de 1,5 goles por encuentro. Recibió 27 tantos, lo que arroja un promedio de 1,1 tantos por partido. Es decir, marcó mucho pero también recibió, debido a los riesgos que asumía para emplear su formación ofensiva. De los 17 jugadores utilizados en el campeonato, Petrocelli, Frassoldatti, Gómez, Bargas y Recúpero jugaron todos los partidos. En aquel entonces, los equipos se mantenían fecha a fecha, se tocaba poco y nada, defendiendo a la reconocida frase «Equipo que gana, no se toca». Chacarita 1969 fue uno de los mejores equipos de la historia del fútbol Argentino. Significó el principio del cambio de la forma de jugar. Desde ese merecidísimo campeón, empezaron a aparecer equipos parecidos que proponían, con la pelota al piso en lugar de apostar por el juego aguerrido y con muchas infracciones.

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Estudiante de Periodismo Deportivo. 20 años. Marplatense. Director de ElRojoEsMiPasión. Hago Radio en Tribunal Deportivo (102.3)

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