EL BICHITO DE TODA AMÉRICA

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En 1985, Argentinos Juniors llegó a lo más alto del continente: conquistó la Copa Libertadores tras derrotar en la final a América de Cali.

¿Vio que yo siempre ando preguntándome qué clase de animal soy? Bueno, hoy no tengo ninguna duda: soy un bicho colorado, que es un típico animal de nuestros potreros… pero capaz hoy se convierte en un bichito de toda América.

Ese texto acompañó a un divertido dibujo de Clemente publicado por Caloi la mañana anterior a la final de la Copa Libertadores de 1985, en la que Argentinos Juniors se enfrentaría a América de Cali. El comediante no se equivocó: el equipo de La Paternal se consagró esa misma noche como un Bichito de todo América y desde allí, cada 24 de octubre, día de la conquista, se celebra el «Día del Hincha de Argentinos».

Tan sólo cuatro años atrás, Argentinos había estado al borde del descenso, pero terminó salvándose en el último partido, sellando así el descenso de San Lorenzo con el recordado penal atajado por Mario Alles. Ya en 1985, se encontraba frente a su primera competición internacional, pero con un equipo que ya se había consagrado en el Metropolitano del año anterior. Por aquel entonces, la primera fase se jugaba en grupos de cuatro equipos, integrados por equipos de dos países diferentes. Al Bicho le tocó enfrentar a Ferro Carril Oeste, y dos brasileños: Fluminense y Vasco da Gama. En su debut, Argentinos cayó 1-0 ante el Verdolaga, en cancha de Vélez, pero sólo tres días después dio una muestra de carácter y grandeza que lo metió en la pelea: tras empezar perdiendo con Vasco en Brasil, lo dio vuelta con goles de Carlos Ereros y Pepe Castro. Aquel día, el público brasileño aplaudió al equipo argentino. Adrián Domenech, capitán del equipo, sostuvo: «Nos tocó ganar jugando muy bien en Brasil, siendo fieles a nuestro estilo. Ese triunfo nos embaló«. Luego vinieron dos triunfos ante Fluminense, uno ante Ferro, y un 2-2 ante Vasco.

En la segunda rueda, Argentinos debió medirse ante Blooming e Independiente, campeón defensor al que debió visitar en el último partido del grupo, cuando ambos equipos se encontraban igualados en puntos. «Definir allá, tener que ganarle en el último partido al último campeón de la Copa no era nada fácil», explicó Domenech. Pero el Bicho se impuso por 2-1, no sin antes sufrir más de la cuenta: a poco del final, Enrique Vidallé le atajó un penal a Claudio Marangoni, que significó el boleto a la final continental.

«Yo esa noche vi jugar a cuatro jugadores en un nivel impresionante. Bochini por un lado, con Marangoni; y por el otro Borghi y Batista… hacía tiempo que no veía algo así. Pocos pudieron darse ese gusto«. Con esas palabras recordó el partido el «Piojo» José Yudica, técnico de Argentinos.

La ida se disputó en Argentina, en una cancha de River repleta, y la victoria fue para el Bicho con un gol de cabeza de Emilio Comisso. La revancha tuvo lugar en Cali, y fue victoria para el América con tanto de Willington Ortiz. De ese modo, debió jugarse un partido desempate en Asunción del Paraguay. «Los dos planteles tomamos un mismo avión desde Cali hasta Asunción… ya empezamos a jugar la final en el avión« bromeó el capitán.

«Había una pantalla en el avión y pasaban una película de naves espaciales que explotaban en el cielo, y nuestro avión no paraba de moverse. Creo que fue la única vez en que los dos equipos coincidimos en algo: había que sacar la película porque nos moríamos de miedo» recordó Borghi, quien tiene fobia a los viajes en avión.

El partido en Paraguay comenzó de manera favorable para el Bicho, ya que Comisso marcó el 1-0. Sin embargo, el argentino Ricardo Gareca empató el encuentro y mandó la definición a los tiros desde el punto del penal. Vidallé, héroe ante Independiente, decidió tirarse en cada ejecución hacia el mismo lado, esperando atajar alguno, y lo hizo. Aún más curioso fue que apenas contenido el penal, el árbitro Silva dio por finalizado el encuentro, cuando aún restaba un penal. «Aprovechamos la situación y festejamos, pero sabíamos que le faltaba patear al Panza (Omar Videla). Una final es una final, y las finales se ganan, así que aprovechamos..«. Aún así, claro está, el árbitro enmendó su error y el penal restante se llevó a cabo: Videla convirtió y entonces sí, Argentinos gritó campeón.

«Lo mejor que hicimos fue jugar siempre bien al fútbol. Este plantel se tuvo mucha fe y creo que no estaban equivocados, sabíamos que no se nos iba a escapar» – Yudica.

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About Author

Estudiante de Historia en la UBA. A veces oficio de periodista. Hincha y socio de Argentinos Juniors.

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