Manuel Brandón

MANUEL BRANDÓN Y CÓMO SER REFERENTE DEL ÚLTIMO EN PRIMERA D

Lejos de las cámaras y los medios más importantes, Manuel Brandón tuvo en 2015 una tarea similar o incluso más complicada que la de Daniel Díaz en Boca o Marcelo Barovero en River: ser un referente para el plantel de Centro Español, equipo que sumó menor puntaje en la D, y por ende estará 6 meses sin jugar. Conocé a una persona que lidera un grupo diezmado por quita de puntos, problemas administrativos y lesiones, pero que nunca bajó los brazos.

Para Manuel Brandón, de 21 años, el día a día es similar al de cualquier chico de su edad, salvo por un pequeño detalle. Además de estudiar Profesorado de Educación Física por la noche, durante el día ocupa su tiempo trabajando como futbolista. Y no solo esto, sino que durante este año le tocó ser líder de un vestuario pequeño pero muy guerrero: el de Centro Español, equipo que sufrió la quita de 20 puntos a lo largo de todo el torneo de Primera D por un problema administrativo (ver recuadro), que tuvo que jugar partidos con menos hombres (incluso, el 16 de octubre contra Puerto Nuevo alineó 10 jugadores y perdió 4-0) y que por eso terminó con apenas 3 puntos, por lo que desafilió y estará 6 meses sin jugar. ¿Cómo se hace para no decaer? «Es duro porque el rol motivacional se va haciendo cada vez más difícil”, dice el defensor central, pero ataca “de todas formas me gustan los desafíos y me sentí cómodo en esta tarea”. Cabe destacar que sus inicios los hizo en las divisiones inferiores de Atlanta, donde era capitán, aunque “en este caso fue distinto porque se manejaba plata, se manejaba la desafiliación y se hablaba con los dirigentes”. Además, dice que “la clave está en llevarse bien con todos para hacer el día a día con los compañeros y los dirigentes lo más ameno posible”.

Brandón, capitán en inferiores de Atlanta

Brandón, capitán en inferiores de Atlanta

Sin embargo, más allá de todo esto, no fue el capitán para el técnico Guillermo Duben, ya que ese privilegio fue de Maximiliano Valdez. El único partido en el que pudo llevar la cinta fue el 16 de septiembre, frente a El Porvenir en una tarde que perdieron 3-1 en casa pero de la que tiene gratos recuerdos. “Fue muy positivo, es algo que asumí con mucha responsabilidad”, dice. Igualmente, no fue la única vez que se hizo cargo de la arenga previa ya que “signifiqué algo para los chicos adentro de la cancha”. ¿Cómo son sus arengas? “Soy muy de decir lo que me pasa en ese momento y trato de transmitir responsabilidad, personalidad y temperamento”. En resumen, “que cada uno tenga el mayor nivel de concentración para que salga con atención de lo que tiene que hacer”. Según Manuel, en el futuro no quiere tener techo. Su objetivo es llegar lo más alto posible y, de hecho, ya tiene ofertas de la B Metropolitana según lo que afirmó Juan Lopetegui, manager del gallego. Igualmente es cauto: “hasta que no haya nada concreto no puedo afirmar nada. Sé que con lo que pasó este año ya deben saber que soy el 2 de Centro Español y que tengo personalidad y buen juego para la categoría”. Además, por ahora descarta que más adelante sea director técnico. “Falta mucho, pero cuando me retire quiero vivir el fútbol desde otro lado. Ser entrenador es muy difícil porque sos el responsable si las cosas salen mal”, avisa. El futuro decidirá por donde sigue la carrera de Manuel Brandón. Pero la realidad marca que aún siendo joven le tocó superar adversidades y que las pudo cumplir con creces. Ejemplo de esto es que llegó como refuerzo en junio, cuando su equipo tenía 5 puntos, y en el último semestre pudo sumar 20 unidades, fruto de 6 triunfos, 2 empates y 7 derrotas, aunque luego, sufrió la quita de puntos.

LA SITUACIÓN DE ESPAÑOL

El descenso de Centro Español fue pura y exclusivamente un error administrativo de una gerenciadora que no se tomó la molestia de anotar bien a sus jugadores. Para quienes se hicieron cargo del club en junio todo parecía normal, e incluso contrataron a Sebastián “Tweety” Carrario para ponerse el buzo de entrenador y traer cuatro refuerzos. Pero cuando empezaron a sumar puntos, empezaron los reveses. Primero le decretaron como perdido un triunfo ante Argentino de Rosario por mala inclusión de jugadores. Luego, sucedió lo mismo ante Victoriano Arenas y Yupanqui. Ahí fue cuando saltó el verdadero problema: en AFA había inscriptos solo 22 de los 34 jugadores, según afirmó el manager Juan Lopetegui, de los cuales 4 estaban repetidos, 4 se habían ido a préstamo y otros tantos estaban lesionados o sancionados. Como conclusión, solo había 10 habilitados para jugar, por lo que la mesa directiva de la categoría les dejó completar la nómina con juveniles. A partir de ahí comenzaron a formar solo con 2 o 3 suplentes y siguieron ganando pero nuevamente saltó un problema: los chicos de inferiores tampoco estaban habilitados por reglamento, contrario a la información que manejaban. Por esta razón también les quitaron otros 10 puntos (producto de victorias frente a Lugano, Liniers y Atlas y un empate ante Central Ballester) y les dejaron poner 10 futbolistas contra Puerto Nuevo, partido que perdieron 4-0. De esta manera, de haber obtenido 23 puntos (lo que los dejaría totalmente salvados de la desafiliación) quedaron únicamente con 3 y perdieron la categoría. Por esto, el club deberá estar fuera de las canchas durante un torneo y recién podrá retornar en la temporada 2016/17.

PASADO PISADO

Como ya fue mencionado, los inicios de Manuel Brandón fueron en Atlanta. Luego de un breve paso por Excursionistas, él estuvo en el bohemio desde la novena hasta la cuarta división de inferiores. Pero a pesar de haber sido capitán en estas categorías y haber integrado el banco de los suplentes de la Primera en tres ocasiones, en diciembre de 2014 lo dejaron libre. La justificación de esto fue “no vamos a gastar en un puesto que ya está cubierto”, lo que para él significa que en ese equipo “ven a los juveniles como un gasto”, que “no la pasan bien porque se los deja de lado”. Además, dice que para él “es más bien una desgracia con suerte porque veo cómo están hoy en día mis compañeros de esa época y casi que los dejaron colgados”. Igualmente afirma que “en casi todos los clubes del ascenso pasa lo mismo, no hay mucho dinero y priorizan a otros antes que los propios”. Distinta fue la situación que tuvo en Sportivo Barracas, hoy campeón de la D y nuevo integrante de la C para 2016, donde entrenó de enero a junio de este año y tampoco quedó. “En ese caso, había solo para un cupo y lo ocupó un volante, que era el puesto que más necesitaban”, cuenta. Brandón luchó y lucha para ser futbolista, al igual que Centro Español, mientras espera por tener otra oportunidad, dará pelea por mantenerse en el fútbol de ascenso.