EMBLEMA DE UNA NACIÓN

0

La Seleción de Fútbol de la Unión Soviética como tal, antes de la disolución total de su federación en 1992 (a causa de la desintegración de la URSS), participó de 7 Copas del Mundo presentando aceptables actuaciones. Luego de dicho acontecimiento, la división trajo consigo 15 nuevas repúblicas que debían arrancar de cero a forjar su historia futbolística. Rápidamente, la Selección Rusa se perfiló como la sucesora de la anterior selección al clasificar a 4 Eurocopas y 3 Mundiales. Del resto, sólo una tuvo el honor de participar de la cita máxima de mundo futbolístico: la Selección de Ucrania, y eso se lo debe en gran parte al hombre más influyente de su historia: Andriy Shevchenko.

Una fatídica madrugada el pequeño Andriy, de 9 años de edad, y su famila, se vieron obligados a evacuar la pequeña aldea de Dvirkivshchyna a causa de una de las más grandes catástrofes nucleares de la historia: Chernobyl. El poblado se encontraba a sólo 50 km de Chernobyl y 96 de Kiev, la capital ucraniana, donde 8 años después “Sheva” cumpliría su sueño. La familia se radicó en las costas del Mar Negro, donde el pequeño comenzó a jugar sus primeros torneos de fútbol hasta los 13 años, edad en la que sorprendió a los ojeadores del Dinamo de Kiev.

El crack debutó en Dinamo (el equipo más poderoso de Ucrania) un 28 de octubre de 1994, casi un mes después de cumplir sus 18 años de edad. Venía de realizar muy buenas actuaciones en el equipo B (siendo goleador de la temporada) y rápidamente, a pesar de no haber mostrado aún todo su potencial en el primer equipo, fue convocado por primera vez a la selección mayor el 25 de marzo de 1995, tras anotar 2 goles para su equipo por Champions League.

Resultado de imagen para shevchenko jovenA pesar de haberse puesto la casaca de la Selección, todavía no había mostrado sus mayores virtudes como artillero. Aquello sucedió en la temporada 95/96, en la cual convirtió 16 goles en 31 partidos, aportando una gran cuota anotadora para coronarse campeón por segunda vez consecutiva. En la temporada 96/97 volvió a ganar la liga con Dinamo, consiguiendo el tricampeonato. En la 97/98 el tetracampeonato y en la 98/99 el pentacampeonato.

La capacidad del rompe-redes ucraniano ya era de temer, pero el año que le otorgó el reconocimiento a nivel europeo fue 1997. El 5 de noviembre de ese año, el niño que huyó de la explosión de la planta nuclear pisó el mítico Camp Nou para hacer historia. Dinamo se enfrentaba al temible Barcelona de Figo, Rivaldo y compañía, por la fase de grupos de la Champions League, en un partido que necesitaba ganar imperiosamente tras haber sumado sólo un punto de nueve posibles. El equipo ucraniano, que empezaba a pisar fuerte en Europa, le propinó una goleada histórica al culé, vapuleándolo en su casa con un abultado 4-0 y provocándole una de las mayores humillaciones de su historia. El mayor artífice de dicha goleada fue “Sheva”, a quien le bastaron 45 minutos para meter un recordado hat-trick. En cuartos de final, el equipo blanquiazul tendría la mala suerte de cruzarse con la poderosa Vecchia Signora de Zidane, Del Piero e Inzaghi, entre otros. Al siguiente año, Dinamo confirmó su gran momento llegando a semifinales del torneo continental quedando afuera a manos del Bayern Münich, en un resultado global de 4-3 (2 goles de Shevchenko).

Con europa rendida a sus pies, en 1999 ficha por el A.C Milan italiano, transferenca realizada por 26 millones de euros. ¿Quién no recuerda su paso por Milan? ¿Quién de los adeptos a la Playstation en su juventud no utilizó el Milan para poder jugar con Shevchenko?. Salvo la Copa Intercontinental, el ucraniano ganó absolutamente todo con el rossonero. Debutó en las redes en el empate 2-2 contra Lecce, y en ese mismo torneo se consagró como capocannoniere marcando 24 goles en 32 partidos.
Resultado de imagen para shevchenko 2003

Tuvo que esperar hasta 2003 para levantar su primer trofeo, que fue nada más ni nada menos que la ansiada Champions League, edición en la cual Milan derrotó a uno de sus rivales históricos por penales, la Juve. El definitorio fue convertido por Shevchenko, quien tomó revancha de aquel partido de cuartos de final, cuando aún defendía los colores del Dinamo de Kiev.

Resultado de imagen para shevchenko balon de oroEn 2004 llegó la distinción individual. Tras la conquista del Scudetto en la temporada 2003/2004 y ser por segunda vez capocannoniere, fue galardonado con el Balón de Oro a mejor jugador inscripto en alguna competición europea, además de quedar en tercer puesto en el premio FIFA World Player (nota: la fusión de estos dos reconocimientos dio lugar -a partir de 2009- al FIFA Balón de Oro). Además, el presidente ucraniano de turno lo nombró “Héroe de Ucrania”, la mayor condecoración para un ciudadano de esa nación. Sólo 290 personalidades tienen el honor de llevar ese título.

Las próximas temporadas no serían malas para “Sheva” en Milan. Aunque no pudo levantar títulos, se mantuvo en la pelea en todo lo que disputó. En 2004/2005 marcó 19 goles en la Serie A, torneo en el cual terminó en el segundo puesto, mientras que en la Champions llegaría a la recordada final contra el Liverpool inglés en la cual llevaba ventaja de 3 goles y concluyo con un empate en 3. Posteriormente Dudek sería figura en la tanda de penales y Liverpool se proclamaría campeón. Luego de dicha competición hubo sondeos de Roman Abramovich, propietario del Chelsea, para contar con sus servicios, pero finalmente se quedaría con Hernán Crespo, autor de dos goles en dicha final.

En el año 2005, la selección ucraniana logró el mayor hito futbolístico de su historia hasta el momento: clasificar a un Mundial de fútbol. Lo haría con “Sheva” como capitán y emblema, anotando 6 tantos en 9 partidos. Ucrania realizó un más que aceptable papel en su primer Mundial. Tras clasificar segundo en el grupo compartido con España, Túnez y Arabia Saudita, venció a Suiza por penales en 8vos de final y en 4tos cedió por 3-0 ante el que sería campeón del mundo, Italia.

En 2006 Andriy se despidió de Milan con cantos y pancartas de su público, además de haberse convertido nada más y nada menos que en el segundo máximo anotador de la historia del club (175 festejos, 46 menos que los del sueco Gunnar Nordahl). Tras hacer historia en el norte italiano y en la selección de su país, finalmente emigró a Chelsea a cambio de unos 45 millones de euros, cifra record en la Premier League hasta el año 2011.

Resultado de imagen para shevchenko chelseaShevchenko no pudo demostrar sus cualidades en Londres como sí lo hizo en Kiev y Milán. Luego de dos años de apariciones goleadoras esporádicas y altibajos en su nivel, regresó al rossonero a préstamo. Pero el daño era irreparable. Aquel ucraniano que supo estár en la cúspide del fútbol europeo no pudo lograr encontrarse con su mejor versión. Ya vistiendo en su espalda la número 76 en lugar de su amada 7, Milan (que de a poco dejaba de ser el poderoso Milan del cual supo defender su camiseta) no logró títulos esa temporada, y no compró su ficha, obligándolo a retornar a Chelsea.

Intuyendo cómo resultaría la temporada en Chelsea, Shevchenko decidió volver a sus raíces y ponerse nuevamente la azul y blanca del Dinamo de Kiev. Cerca de cumplir 33 años de edad, firmó por dos temporadas con el equipo ucraniano para volver a disfrutar dentro de un campo de juego. En esta última etapa, Dinamo se encontraría en una época de poderío de Shaktar Donetsk, terminando en el 2do puesto de la Liga Premier por 3 años consecutivos, perdiendo en la final de la Copa Ucraniana y ganándole una edición de la Supercopa. En certámenes continentales el equipo tampoco anduvo bien, y en 2012, a pesar de sufrir reiteradas lesiones, finalmente Shevchenko fue citado para disputar la Eurocopa de aquel año, tras no poder darle la clasificación a su amada selección para Sudáfrica 2010.

Ucrania organizó la competición junto a Polonia, lo cual clasificaba a ambos países directamente. El debut fue frente a la selección sueca, encuentro en el cual Andriy marcaría un doblete frente a su gente y decretaría el primer triunfo ucraniano en toda la historia de la competición. Luego, quedaría eliminado en fase de grupos y el astro diría basta. Tras 321 goles gritados en 648 partidos, finalmente se retiró de las canchas, siendo el máximo goleador en la historia de la Selección ucraniana, y el segundo en cantidad de presencias.

Terminaría el sueño cumplido por aquel niño que huyó del desastre. El destino cumplió su cometido: logró el reconocimiento de todo el mundo, la gratitud de todo un país y se convirtio en el emblema de una nación.
Juani Terrarosa
Compartir
Share.

About Author

Fundamentalista del Gladiador de Madryn. El resto es secundario.

Leave A Reply