Duelo de potencias: Real Madrid - Paris Saint-Germain.

REAL MADRID – PSG: DUELO DE POTENCIAS

El duelo entre Real Madrid y Paris Saint-Germain aparece como uno de los más apasionantes que se recuerden en Octavos de Final de Champions League.

De un lado, el más ganador del certamen y actual bicampeón. Del otro, el equipo que rompió el mercado de pases con las contrataciones de Neymar, Dani Alves y Kylian Mbappé, con el objetivo de por fin levantar la orejona. En dos semanas se verán las caras por primera vez, y ya en marzo, uno de los dos poderosos europeos estará eliminado del certamen. Ambos tienen mucho que perder. ¿Cómo llegan y cuáles pueden ser las claves de ambos choques?

ZIDANE DEBE HALLAR RESPUESTAS

La "BBC" tiene muchas chances de ser la elegida por Zidane.

La «BBC» tiene muchas chances de ser la elegida por Zidane.

La serie se abrirá en Bernabéu, donde Real Madrid ha entrado en una dinámica negativa como hace años no ocurría. Zinedine Zidane atraviesa su momento más complicado al frente de la institución merengue, pero la teoría de que el gigante despertará llegado el 14 de febrero tiene mucho sustento. Se trata del club más ganador del mundo, con uno de los mejores planteles existentes en la actualidad. A pesar de las críticas, el entrenador francés ha optado por afrontar lo que queda de semestre sin la llegada de refuerzos.

El viejo Real Madrid que deslumbraba con la BBC había quedado en el olvido con las recurrentes lesiones de Gareth Bale. Además, Isco, quien siempre ingresaba y cambiaba el curso de los partidos, se volvió una pieza fundamental en el nuevo esquema: 4-3-1-2, con Cristiano Ronaldo cada vez más decididamente en el área junto a Karim Benzema. A principio de temporada, los blancos apabullaron al Barcelona de Ernesto Valverde, con un once que salía de memoria y el joven Marco Asensio maravillando en cada ingreso. Pero rápido algo se quebró: los resultados desaparecieron y el juego, también. Isco ya no pudo marcar las diferencias de antes; Cristiano y Benzema comenzaron a fallar. El Madrid ya no dañaba como antes con los laterales, en parte porque estos extrañaban la presencia de los habituales extremos (Bale y Cristiano) para lograr superioridad numérica, y en parte debido a un mal momento individual de los mismos. Tampoco desde el banco aparecieron las soluciones. Ni el propio Asensio daba a Zidane las respuestas de antaño. Zidane no tuvo respuestas y el equipo, menos. Real Madrid quedó demasiado lejos del Barcelona y para peor, sufrió un golpe inolvidable al caer eliminado de la Copa del Rey ante el Leganés, y en su propia casa. La respuesta del entrenador francés en tiempos de crisis ha sido devolver el 4-3-3 que tan buenos resultados ha dado; que desde la naturalidad en el esquema las piezas recuperen sus mejores versiones. Isco vuelve a esperar un lugar en el banco. Bale ilusiona con volver a ser el de su llegada. La Champions es lo único que queda. El bicampeonato ya fue un logro inédito para cualquier equipo europeo, pero nadie mejor que el Madrid para intentar el triplete.

EN BUEN NIVEL, PERO CON UNA BAJA SENSIBLE

El PSG se reforzó para ganar la Champions.

El PSG se reforzó para ganar la Champions.

Por su parte, Unai Emery vio como en su segunda temporada con el Paris Saint-Germain, el proyecto aceleraba sus pasos. Con Neymar y Mbappé como nuevas incorporaciones, el ataque parisino debía reinventarse para hacer lugar a las nueves estrellas. El entrenador español siguió optando por un 4-3-3 a pesar de contar con jugadores de gran jerarquía como Ángel Di Maria, Julian Draxler, Lucas Moura, Giovanni Lo Celso y Javier Pastore. Optó por no resentir la estructura. El triángulo en la mitad de la cancha conformado por Marco Verratti, Thiago Motta y Adrien Rabiot es el ideal para Emery. A principio de temporada el equipo ganaba más por calidad individual que por juego colectivo; con el correr de la temporada y los triunfos, la fluidez de 3/4 hacia adelante se fue hallando con mayor facilidad. No obstante, las repetidas lesiones de Motta lo convierten en una duda para enfrentar al Madrid en el partido de Ida. El brasileño de 35 años es el único pivote que tiene Emery en el plantel. Allí puede jugar Rabiot, de gran físico, pero no habituado a defender cuando el equipo ataca; fue probado Lo Celso, pero el argentino no tiene la contextura ni las características que la posición demanda. Ante esta situación, y limitado por el Fair Play financiero, la institución contrató a Lass Diarra, de mayor experiencia pero alejado de la elite hace dos temporadas. Para jugar en Ligue 1, la ausencia de Motta puede pasar desapercibida. Pero en Champions y ante rivales como el Real Madrid, parece algo para preocuparse.

PSG puede ilusionarse por la calidad ofensiva que posee y el buen rendimiento que ha conseguido en las últimas semanas; además, la zaga central del Real Madrid, compuesta por Sergio Ramos y Varane, no atraviesa sus mejores días. Incluso será difícil que el capitán llegue en su mejor forma física. Pero ante los problemas en la zona central del campo del PSG, Zidane podría volver a incluir a Isco en el once inicial, ya que el ex Málaga es un experto del juego entre líneas y puede dañar como pocos esa zona improvisada del PSG. El resto serán emparejamientos de nivel similar, aunque puede suponerse que en Bernabéu el Madrid hará todo para ser el protagonista desde el primer minuto, desde los pies de Toni Kroos; además, teniendo a Neymar-Mbappé-Cavani, Emery no renegará de sus opciones al contragolpe teniendo que definir como local. En caso de optar Zidane por la BBC, el partido ganará en juego por bandas, donde ambos tienen debilidades defensivas: Dani Alves y Marcelo no son los mejores en esa faceta, mientras que Nacho sí llega en buen momento y se caracteriza por la marca y PSG tiene a Yuri con mejor defensa y peor ataque que Kurzawa.

Pase lo que pase, en marzo uno de los dos equipos ya estará con el grueso de la temporada finalizado. Y el que gane, se quedará también con un envión anímico gigante por eliminar a otra potencia. La serie será para alquilar balcones.