Winston Coe.

LA OTRA MANO DE DIOS

Por quién fue el protagonista y el marco, la ya mítica jugada de Diego Maradona en el Mundial de 1986, fue la que patentó la famosa frase “la mano de Dios” que inspiró el título de esta nota. Pero 80 años antes, un ignoto jugador argentino llamado Winston Coe, hijo de inmigrantes irlandeses -su padre, el Almirante Coe había luchado junto a Guillermo Brown en las guerras por la independencia de nuestro país- produjo uno de esos extraordinarios hechos que merecen ser recordados.
En 1906 y faltando poco para el comienzo del campeonato argentino, Barracas Athletic se quedó sin arquero ya que José Buruca pasó al club Alumni. Eran épocas de amateurismo en Argentina, dos escuadras dominaban la escena nacional, Alumni y Belgrano Athletic. Barracas luchaba por crecer y debía completar su plantel, especialmente el puesto de arquero, si deseaba hacer un buen campeonato. Pocas horas antes de realizar un encuentro amistoso, el equipo continuaba sin arquero y ninguno de los jugadores de campo quería jugar bajo los tres palos. Pero el menos pensado por todos dio un paso al frente y se ofreció. Así fue como Winston Coe cubrió el puesto. Jugaba de back derecho, y seguramente se transformó en el primer arquero “manco” del mundo.
 
Barracas-Athletic-ClubSolo atajó en tres partidos, todas derrotas para Barracas, pero según toda la prensa de la época ,Winston fue el mejor jugador del equipo y que sus actuaciones evitaron resultados catastróficos. Por ejemplo el Diario La Prensa, al día siguiente del partido frente al poderos Alumni, comentó: 
«Muchísimos shots atajó el manco Coe, por lo cual se hizo célebre, pues no es poca virtud desempeñar este puesto en que precisamente se hace uso de las manos, cuando no se posee una. Su modo de parar la pelota, la seguridad y la confianza con la que procede son dignas de elogio”.
Son muchas las historias recordadas en el fútbol, protagonizadas por jugadores famosos y que ocupan los puestos de privilegio. Pero esta otra “mano de Dios” es una de esas páginas notables, escritas en este deporte maravilloso, que todo el mundo debería de conocer. Pero sobre todo para saber que no tenemos limitaciones si nos lo proponemos y también para saber cómo el equipo es más importante que la persona.