New York Cosmos.

EL MÍTICO NEW YORK COSMOS

La historia del fútbol está signada por la supremacía de los grandes equipos, que salvo contadas excepciones, acaparan a los grandes jugadores y la mayoría de los trofeos. Algunos equipos españoles, italianos, ingleses y alemanes son los que, fruto de sus grandes cuentas bancarias, gastan millones en los mejores jugadores. Pero hace varios años hubo un equipo que dominó Estados Unidos con fichajes de gran precio y calidad, el New York Cosmos.

El club fue fundado en 1970 por los hermanos Nesuhi y Ahmet Ertegun, con el apoyo económico de Steve Ross, presidente de Warner Communications, quien fue el encargado de tomar las decisiones más importantes a lo largo de los años de gloria. El país no contaba con una liga federal de fútbol, pero el magnate impulsó la creación de la North American Soccer League (NASL), y el torneo oficial comenzó a disputarse en 1971. La casa del equipo era el famoso Yankee Stadium, pero la gente no los acompañó, ya que había una asistencia media de 4 mil espectadores, y para peor, no lograron terminar en las primeras ubicaciones. El año siguiente se coronaron campeones de la Liga, pero la asistencia no aumentó. El fútbol norteamericano no era un negocio rentable.

En 1975, Ross tomó una serie de decisiones que cambiarían drásticamente el rumbo del equipo y de la liga. Primero, firmó un contrato por 7 millones de dólares en concepto de explotación de marketing y transmisiones televisivas de la liga. Luego, comenzó a fichar grandes glorias del fútbol mundial que estaban en sus últimos años de carrera y buscaban hacer la última diferencia económica. El máximo objetivo del dirigente era contar con el astro Pelé, a quien ya había querido contratar en 1971. Tras una negociación muy complicada, una frase le hizo cambiar de opinion a O’Rei: «En Italia y España ganarás otra Liga, aquí te ganarás a todo un país». 7 millones de dólares después, el mejor jugador del mundo por ese entonces tenía puesta la camiseta blanca del Cosmos. 

La presencia del campeón del mundo revolucionó al país, y ya en el Giants Stadium, la asistencia media pasó de 4 mil a 48 mil espectadores, con algunos picos de más de 70 mil. Durante los años siguientes se fueron sumando otras estrellas de la talla de Franz Beckenbauer, Carlos Alberto, Giorgio Chinaglia o Johan Neeskens, y se proclamaron como campeones en los años 1977, 1978, 1980 y 1982.

En 1983 Warner le quitó el apoyo monetario al equipo, y para no quedar en bancarrota debió prescindir de los jugadores con altos contratos, sumado a que el plantel tenía una pésima relación con el DT. Al mismo tiempo, la NASL sufría grandes problemas y fue disuelta. Ante esta situación, el club siguió participando de torneos de fútbol indoor, pero el casi nulo apoyo del público terminó suspendiéndolo. Era el fin de una era de lujos y gran fútbol en el país de las películas y la bomba nuclear.

Para el Mundial de USA 1994 la liga apareció nuevamente bajo el nombre de MLS, y desde ese momento se quiso volver a instalar al Cosmos. Un grupo de inversores liderados por Pelé quiso abrir una franquicia en 2002, pero se lo negaron, al igual que el intento por renombrar al equipo de la ciudad de New York, que terminó llamándose New York Red Bulls, con el sponsoreo de la empresa. En 2009, el ex presidente del Tottenham, Paul Kemsley, compró los derechos del club y con Eric Cantona como director deportivo, logró meter al equipo en las categorías menores, y 2 años después, jugó en la segunda división. ¿Volverá a primera el mítico Cosmos?

Por David Kreimer