LA MALDICION DE BELA GUTTMANN

0
Béla Guttmann fue un técnico húngaro, de dilatadísima trayectoria en el fútbol europeo y sudamericano. En nuestro continente fue técnico de Quilmes, Peñarol y San Pablo. Su época de apogeo fue a principios de la década del 60, cuando dirigía al Benfica de Portugal. Con el equipo de las Águilas logró su mayor suceso deportivo, el bicampeonato de la Copa de Europa en 1961 y 1962, dejando en el camino al Barcelona y Real Madrid, respectivamente.
 
La historia nos cuenta que cuando el Benfica, ganó la Copa en 1961, Guttmann solicitó un elevadísimo premio si el equipo ganaba nuevamente la competencia continental. En la improbabilidad que eso sucediera, la directiva aceptó las exigencias del húngaro. Consumado el bicampeonato, el club tuvo grandes dificultades para abonarle el premio. Además el entrenador pidió un mayor sueldo y los dirigentes le dijeron que no. Ofendido, Béla decidió dejar el club, pero antes dejó una sentencia: «Ni de aquí a 100 años un equipo portugués será bicampeón de Europa y el Benfica jamás ganará un Campeonato Europeo sin mí”.
 
Al principio no fue tomado en cuenta el tremendo augurio de Guttmann, en definitiva no era más que una frase dicha por alguien despechado. El Benfica contrató al chileno Fernando Riera. El que luego se convertiría en uno de los mejores entrenadores trasandinos, también llevó al equipo lusitano a la final de la Copa Europea. El encuentro se jugó en Wembley, frente al Milan. A pesar de ir en desventaja por 1 – 0, los italianos pudieron dar vuelta el resultado y se impusieron por 2 – 1. Muchos recordaron lo dicho por Béla, pero tomaron la final perdida como un hecho normal, no debido a ninguna cuestión mitológica, pero la realidad nos dice que apenas ése fue solo el primer acontecimiento nefasto.
 
Benfica, de la mano del inigualable Eusebio, siguió dominando el fútbol portugués y siguieron llegando las oportunidades de obtener un nuevo trofeo europeo. En 1965 llegó la cuarta final, está vez en el Giuseppe Meazza, enfrentando al Inter. El resultado, derrota por 1 – 0. Ya eran mayoría los que murmuraban sobre el efecto de la frase maldita. Había nacido la maldición de Guttmann. Haciendo un racconto desde la “mufa” de Béla y sin incluir la última final del miércoles pasado, el Benfica había disputado y perdido un total de siete finales europeas, cinco de Champions League (1963/65/68/88 y 1990) y dos de Europa League (1983 y 2013). En total 52 años sin éxitos y según lo expresado por el húngaro, infalible hasta el presente, faltarían aún 48 años más.
 
La-estatua-de-Bela-Guttmann_54402688484_54115221152_960_640
En febrero de este año y con el equipo disputando una nueva competencia europea, el embajador de Hungría en Portugal, Norbert Konkoly, le sugirió a los directivos de las Águilas colocar una estatua de Béla Guttmann y colocarla en el estadio de La Luz. Sería hecha en bronce, construida por un escultor húngaro y fabricada en Hungría ¿Sentimiento de culpa? A esta altura uno no sabe que creer. Lo cierto que en el mayor de los secretos, Béla ya inmortalizado en el bronce, llegó a Portugal. Aprovechando los festejos por los 110 años del club, el 28  de febrero se colocó el monumento en la puerta 18 del estadio.
 
Cuando el embajador fue abordado por la prensa de Lisboa, explicó el porqué de la estatua de Guttmann: “La solución es colocar este enorme monumento de bronce, de dos metros de altura, con las dos Copas de Europa en sus manos, en el estadio del Benfica. Entonces el regresa. Y regresando la maldición desaparece y desapareciendo veremos los resultados. Este es el motivo explicó el diplomático”, agregando además: “Este acontecimiento es tan importante para el Benfica como para los húngaros”. La maldición se tornaba en cuestión de Estado.
 
A lo largo de los años han desfilado desde sacerdotes hasta brujas, sin que lograran revertir la maldición, que pesa toneladas sobre las esperanzas de los hinchas del Benfica. ¿Don Guttmann, no es hora que los perdone? ¿O en realidad deberán esperar otros 48 años?
Share.

About Author

56 años, escritor. El fútbol y el rugby, mis pasiones. San Lorenzo de Almagro un sentimiento. Escribir sobre fútbol y sus protagonistas, un oficio que intento aprender día a día.

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!