Boca mostró madurez y contundencia para golear a Vélez

MADUREZ Y CONTUNDENCIA

Foto: Clarin.

Boca mostró madurez y contundencia para golear 4-0 a Vélez en un partido que comenzó complicado. El equipo no desesperó y lo ganó con mucha autoridad.Boca goleó por 4-0 a Vélez en Liniers en un partido que había empezado complicado. 

Motivado por sus últimos resultados positivos y por la chance de cambiar la imagen que había dejado en el anterior compromiso contra el Xeneize, Vélez salió a pararse de igual a igual ante el puntero y a no dejarlo jugar. Al igual que ante Lanús, a Boca se le hizo muy complicado el partido en la mitad de la cancha. Fernando Gago siempre tenía a Leandro Desábato o Santiago Cáseres encima y había muy pocos espacios. A esa marca férrea, el local le agregó mucha pierna fuerte y cometió un gran número de infracciones.

En Boca, Edwin Cardona jugó por todo el frente de ataque en el primer tiempo para poder combinar con el mediocampo y no quedar aislado, pero no dio mucho resultado porque al equipo la posesión le duraba poco. Para sumarle más dificultad al partido, el Fortín manejaba con criterio la pelota cuando recuperaba, buscando en la mayoría de los casos el mano a mano de Matías Vargas contra Leonardo Jara o el centro a Federico Andrada o Maximiliano Romero. La línea de los interiores era superada fácilmente y Wilmar Barrios quedaba desprotegido.

Luego de una buena jugada de Vargas pero con una floja resolución, Fabra interceptó, pasó y corrió toda la cancha para recibir la devolución de Cristian Pavón. Lautaro Gianetti no adivinó la intención, ningún mediocampista lo ayudó y Benedetto se desmarcó muy bien de Emiliano Amor para recibir el centro del lateral colombiano y poner el 1-0 a los 14 minutos. El Xeneize aprovechó la única vez en los primeros 45 minutos en las que el Fortín quedó mal parado. Todo siguió igual aunque con un Vélez un poco más apurado que intentaba llegar con pelotas paradas, pero no tenía la profundidad necesaria y la defensa rival estaba firme. Sorprendentemente, Boca no volvió a llegar en todo el primer tiempo. El partido estaba muy trabado y abundaban las imprecisiones pero no los espacios.

Foto: La Nación

Foto: La Nación

El segundo tiempo siguió en la misma tónica, con Vélez jugando en el campo de Boca y un Guillermo enojado ante la pasividad del mediocampo. Pero justo en ese momento, Boca volvió a pegar. Cardona, que ya había pasado a jugar de extremo, metió un pase delicioso para que Pavón pique al espacio, su especialidad. Gianetti se llevó puesta la pelota y Benedetto improvisó un taco con el arco libre para el 0-2. Ante la imposibilidad de generar juego con ataques posicionales, el visitante resolvió el partido mediante el juego directo.

Vélez seguía buscando pero estaba nervioso y ya daba la sensación de partido terminado. Y además, empezó a cometer más errores en el fondo. Por si todavía tenía esperanzas de empatarlo, Grillo se resbaló, Benedetto quiso ser generoso con Cardona y servirle el gol pero Domínguez se anticipó y se metió el gol en contra. El 9 está en un momento tan bueno que mete goles hasta cuando no quiere. El resultado parecía abultado pero reflejaba bien la efectividad del visitante y los errores del local. Hay que tener en cuenta que el equipo de De Felippe es muy joven, por lo que es lógico que se equivoque por inexperiencia.

El local siguió chocando con la defensa rival y dejando espacios. Boca estaba muy cómodo y sabía que solo tenía que tener la pelota y esperar que pasara el tiempo. Barrios se hizo fuerte en el medio Gago y Pérez ya podían dominar el partido a su merced. En ese tramo recién vinieron las primeras chances erradas del Xeneize. Agustín Bouzat, Nahitán Nández y Walter Bou entraron para darle más dinámica al equipo y para cuidar jugadores de cara al compromiso con Central por Copa Argentina el miércoles. Fue el ex Defensa y Justicia el que mejor pudo cumplir su labor, generando desequilibrio por el sector izquierdo. Una corrida individual de Fabra con una buena definición puso el 0-4 y fue el broche de oro para el equipo de Guillermo.

Si tuviéramos que dividir por líneas, tranquilamente podríamos decir que el mediocampo de Vélez le ganó al de Boca. Pero los partidos se definen en las áreas y en ambas el Xeneize fue mucho mejor. Quedó bien clara la diferencia de jerarquía, que hace que el equipo pueda convertir aún cuando no logra el funcionamiento esperado. El conjunto de Guillermo volvió a demostrar que tiene muchos recursos para superar las adversidades que le proponen los partidos. Está los 90 minutos tranquilo y sabiendo lo que tiene que hacer, y no se casa con una forma de jugar o de llegar al área rival como pasaba en los primeros meses del Mellizo. Paradójicamente, cuando estaba Ricardo Centurión –un hombre revulsivo-, Boca buscaba un juego más elaborado y ahora que está Cardona –más de pausa y juego- es un equipo que acude muchas veces al ataque vertical.  No hay dudas de que se sacó un peso enorme de encima al haber salido campeón la temporada pasada, ya que se nota que juega sabiendo que en algún momento va a convertir y ganar.

Todo esto vino acompañado de una efectividad notable, ya que no necesita tener muchas chances de gol para concretar alguna, con Benedetto como el símbolo de esto. La defensa, luego de algunas dudas ante Godoy Cruz, tuvo uno de sus mejores partidos. Goltz ya parece estar afirmado en el equipo y logró un rendimiento altísimo, y Magallán lo acompañó muy bien, dando seguridad en los cruces. Los laterales no sufrieron y Fabra tuvo uno de sus mejores partidos en Boca, tanto en ataque como en defensa. En el debe de esta jornada quedará el no tan buen partido del mediocampo, que debe acostumbrarse al juego que proponen los rivales y tener otras alternativas para manejar bien la pelota.