LA AUSENCIA DE ARGENTINA EN EL MUNDIAL 1950

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Brasil fue el organizador del Mundial 1950, y curiosamente, Argentina decidió no participar. Mitos y razones de una ausencia que hoy sería difícil de imaginar.

Cabe destacar que la Selección Argentina ya se había ausentado al Mundial de Francia 1938. Por aquél entonces, el motivo fue la falta a la palabra del acuerdo entre federaciones: la Copa del Mundo se organizaría de forma rotativa entre Sudamerica y Europa. El primero había sido en Uruguay, el segundo en Italia; Argentina aspiraba a organizar el tercero, pero finalmente el país elegido fue Francia. Aún así, hubo negociaciones para presentarse con la condición de no tener que jugar Eliminatorias, algo que FIFA acepto, pero finalmente la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) no lo hizo en solidaridad con sus pares de Uruguay, ya que los equipos europeos no habían asistido a la cita de 1930.

Luego de Francia, la Segunda Guerra Mundial volvió imposible la disputa del Mundial. En aquellos años, Argentina sacó a relucir un estilo criollo que se diferenciaba de la forma de jugar que tenían los inmigrantes ingleses pioneros del deporte en el país. De haber habido cita mundialista en 1942 y 1946, Argentina hubiese sido una gran favorita. Muestra de ello son los títulos en los Campeonatos Sudamericanos 1945, 1946 y 1947.

El motivo por el cual Argentina no jugó el Mundial de 1950 radica en el éxodo de futbolistas ocurrido un año antes. Grandes figuras emigraron al fútbol colombiano y demás destinos. Las huelgas venían desde 1948: los futbolistas argentinos reclamaban una gran desproporción entre sus ganancias y las de los clubes. En Colombia, que no estaba afiliada a FIFA, los jugadores podrían maximizar sus ganancias. Otros países como México y Cuba también funcionaron como destinos. Casi un centenar de futbolistas argentinos, la mayoría de primer nivel, dejó el país y por aquellos tiempos sólo los del medio local podían ser convocados a la Selección. Los dirigentes de CONMEBOL, muchos de ellos brasileños, no colaboraron para impedir esa situación. Algunos rumores señalan que eso se debió al gran predominio Albiceleste por aquellos años: era la oportunidad de desplazar al principal ganador. Por estas razones, Argentina no participó del Campeonato Sudamericano de 1949 que organizó Brasil, lo que valió el enojo del país vecino. Tanto, que la Confederación Brasileña de Fútbol prohibió al Bangú de aquel país medirse ante un par argentino. Desde AFA ya se arrastraba el descontento por la decisión de Brasil de no sumarse al boicot junto a Uruguay en Francia 1938, y se redobló la apuesta: no asistir al Mundial en suelo brasileño a pesar de ya encontrarse en las Eliminatorias.

“Teniendo presente en particular las manifestaciones efectuadas (por la CBF) a raíz de la ausencia de la representación argentina en el último campeonato Sudamericano de fútbol realizado en Río de Janeiro, a pesar de ser de pública notoriedad los motivos de fuerza mayor que hicieron imposible la participación argentina, los antecedentes reseñados revelan una posición inamistosa con respecto a la AFA. En resguardo de indeclinables principios de dignidad y respeto…. la Asociación del Fútbol no concurrirá al campeonato del mundo”.

Aún así, el éxodo de fútbolistas no figuró entre los motivos oficiales de la ausencia, pero sí es innegable que fue un factor determinante para que las tensiones entre Argentina y Brasil aumentaran. Valentín Suárez, Presidente de AFA por aquel entonces, llegó a decir tiempo después que aquella decisión llegó desde la Presidencia de Juan Domingo Perón, ante la inseguridad de que la Selección pueda realizar una buena tarea. Es sabido que durante aquellos años peronistas se realizaron muchos esfuerzos en la difusión del deporte, como por ejemplo con los Juegos Nacionales Evita.

Adolfo Pedernera, Mario Boyé, Alfredo Di Stéfano, Néstor Rossi, Rinaldo Martino, René Pontoni, José Manuel Moreno, Julio Cozzi y Antonio Báez fueron algunas de las principales figuras que emigraron. ¿Podría Argentina haber armado igualmente un equipo competitivo? Quedaron algunas piezas importante como Ángel Labruna, Félix Loustau y Norberto Méndez, pero la base del equipo que había ganado el tricampeonato quedó muy dañada. Tanto que Argentina debió iniciar un proceso de reestructuración muy profundo. Entre 1950 y 1954 sólo disputó ocho partidos, la mayoría amistosos ante selecciones europeas. No jugó el Mundial de Suiza 1954 y recién reapareció en una competencia oficial para consagrarse campeón del Campeonato Sudamericano 1955, ya con la mítica delantera de Independiente y otros como Ángel Labruna y Pedro Dellacha. Aún así, las consecuencias de la larga ausencia se evidenciaron con claridad en el Mundial de 1958, donde Argentina asistió como candidata y se fue rápido, lo que se conoció como “El desastre de Suecia”.

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1994. Si no rueda una pelota me siento incompleto. Cuando sea grande diré que vi jugar a Messi. Disfruto de leer y escribir.

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