Argentina a semifinales tras vencer 1-0 a Bélgica.

¡A SEMIFINALES, CARAJO!

El conjunto Albiceleste demostró en el día de hoy un renovado nivel respecto a presentaciones anteriores. Las incorporaciones de José Basanta y Martin Demichelis por Marcos Rojo -obligado- y Federico Fernández -táctico- más el cambio de Lucas Biglia por Fernando Gago -también táctico- le dieron al seleccionado de Sabella la solidez defensiva y una respiración a Javier Mascherano a la hora de recuperar. Por cierto, Javier fue un león en el medio y estuvo preciso en cada cruce y pase desde que comenzó hasta que terminó el juego ante los Belgas. El partido apenas había empezado a tener algunas aproximaciones por los dos lados, pero apareció Gonzalo Higuain tras una excelente gestación entre Lionel Messi y Ángel Di Maria, para poner el 1-0 definiendo de una manera tan impecable, que dejó sin respuestas a Thibaut Cuortois.

Por su parte Bélgica, de la mano de Wilmots no pudo mostrar el rendimiento que si había tenido ante Estados Unidos en su juego anterior a enfrentar a la Argentina. Witsel y Fellaini estuvieron imprecisos, la defensa por momentos dudó de más y dejó espacios libres que su rival supo aprovechar para generar situaciones de peligro. Arriba, Hazard y Origi fueron constantemente neutralizados por las buenas actuaciones de Basanta, y sobre todo Garay-Demichelis, una verdadera pared para el joven atacante belga, que dejó la cancha por Lukaku. El árbitro, Rizzoli estuvo permisivo y dejó pegar de más en algunas intervenciones. Quizás Alderweireld debería haber sido expulsado por una fuerte falta a Biglia, pero el encuentro fue para Argentina, que no se metía en semifinales desde hacía 24 años, en Italia 1990.

La jornada no fue redonda para Argentina, ya que, al igual que Brasil con Neymar, perdió uno de sus grandes jugadores. Di Maria tuvo que retirarse cuando tan solo transcurría menos de la mitad del primer tiempo, y encendió la alarma. Si bien falta el comunicado oficial, se habla de un desgarro y por esto el «Fideo» se perdería los dos partidos que le quedan a los de Sabella.

Holanda recibió a Costa Rica en Salvador de Bahía, y fue un verdadero partidazo. Los centroamericanos defendieron estoicamente durante 120 minutos de paridad. Keylor Navas fue la figura del encuentro, y además, contó con la ayuda de los palos. Sneijder, Van Persie, Robben y Depay tuvieron varias chances de rematar pero siempre se encontraron con el invencible arquero costarricense. Los «Ticos» también tuvieron las suyas y podrían haber ganado el juego sobre el final, principalmente, por una gran actuación de su capitán Bryan Ruiz, que también estuvo muy generoso a la hora de colaborar defensivamente.

Los penales se avecinaban y Louis Van Gaal decidió meterse en la historia. El técnico holandés protagonizó un hecho nunca visto, guardándose un cambio extrañísimo. En el último minuto de tiempo suplementario, decidió reemplazar a su arquero, Jasper Cillesen, por el enorme Tim Krul, especialista en definiciones desde los doce pasos. Y vaya si la apuesta le salió bien la apuesta. El arquero del Newcastle fue el héroe quedándose con dos penales, y de esta manera Holanda es nuevamente semifinalista. Argentina tiene rival. Una potencia mundial, por nombres propios de sus jugadores, y el de su entrenador también, por supuesto. Costa Rica regresa con la tranquilidad de haberlo dejado todo, dando la sorpresa y sin haber perdido ninguno de sus perdido.