Argentina contra las cuerdas.

ARGENTINA CONTRA LAS CUERDAS

El Sudamericano Sub-20 está siendo estresante para Argentina. A pesar de contar con jugadores de jerarquía como Santiago Ascacíbar, Ezequiel Barco y Lautaro Martínez, el equipo dirigido por Claudio Úbeda nunca ha podido mantener un buen fútbol. En la noche de ayer perdió de forma estrepitosa, 3-0 ante Ecuador.

La goleada en contra no es la primera. En este hexagonal final, Uruguay también le propinó un 3-0 a Argentina, pero aquella noche, la Albiceleste había tenido ratos de buenas combinaciones y dominio de las acciones hasta la expulsión de Tomás Belmonte. En cambio, ante Ecuador, los de Úbeda nunca pudieron hacer pie en el campo. El 4-4-2 volvió a resultar improductivo. Sólo se vio un equipo partido y superado una y otra vez por los costados. La decisión de reemplazar a los laterales fue una apuesta que al entrenador no le salió nada bien. Pero ya en la agónica victoria por 2-1 ante Colombia, el juego de Argentina había mostrado muchas flaquezas.

Ezequiel Barco, promesa de Independiente, es uno de los jugadores con mayor calidad pero no encaja en el esquema de Úbeda tras dos partidos en los que mostró detalles pero no estuvo fino en el último pase. Para peor, con sólo 17 años, el «diez» ha saltado al campo de juego siempre en partidos desfavorables con la difícil misión de contagiar a través de sus gambetas. En esa línea, el atacante de Boca, Marcelo Torres, ha sido una noticia esperanzadora, ya que le brinda juego directo y olfato goleador. En otras palabras, sin Barco y con Torres las cosas precisan de menos gambeta, pausa y elaboración y más sencillez. No es poco para esta Selección encontrar métodos fácil para llegar al gol: los tiempos de trabajo fueron pocos, y la elección del entrenador por parte de los directivos de una AFA convulsionada, demasiados tardíos.

Parece imposible que los juveniles argentinos puedan jugar peor que ante Ecuador.Más de una vez en este Sudamericano se lograron empates o triunfos agónicos.Argentina se acostumbró a lidiar contra trámites adversos, pero ante la selección anfitriona se desmoronó tras el primer golpe. No aguantó volver a correr desde atrás. Úbeda deberá hacer foco en lo anímico para afrontar los dos partidos que quedan.  Los números indican que Argentina deberá ganar los dos partidos -vs Brasil y Venezuela- si quiere clasificar al próximo Mundial. Pero para lograr ese objetivo, habrá que buscar variantes ofensivas. ¿Será el momento para que Barco se vuelva lo importante que se imaginó en un momento? ¿Y Lucas Rodríguez, el joven de Estudiantes con varios partidos en Primera División? El déficit está en lo colectivo, ya que Brian Mansilla, Tomás Conechny, Torres y Martínez, han demostrado un aceptable nivel. Pero sueltos en la cancha, librados al azar y sin un soporte táctico que les permite explotar sus virtudes, Argentina dependerá de un milagro para evitar otro fracaso que acreciente la crisis del fútbol local.