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URUGUAY: CON EL TRAJE DE CANDIDATO

Los cuartos de final del Mundial de Rusia 2018 contribuyen y alimentan la ilusión de Uruguay. Con el quinto proceso mundialista al mando de Tabárez, el cuarto consecutivo, la Celeste llega con una mezcla ideal de experiencia y juventud con el anhelo de volver a ser campeón de la Copa América, torneo que ganó en 15 oportunidades.

Tras un intento fallido de incluir a Giorgian de Arrascaeta en los primeros dos partidos del Mundial, la inclusión de Lucas Torreira le dio al Maestro Tabárez la mejor de las respuestas: el equilibrio, la premisa por historia y característica del país, está garantizado. El cuadrado del mediocampo, con el volante del Arsenal inglés, junto a Nahitan Nandez, Matías Vecino y Rodrigo Bentancur conforma la cuota perfecta de equilibrio y dinámica para poder unir las líneas.

Con el sostén de la saga formada y consolidada por José María Giménez y Diego Godín, el contexto del equipo invita a la dinámica y buenas asociaciones por dentro, ya que la efectividad de pases de los mediocampistas roza números perfectos. Vecino y Bentancur tienen mucha capacidad para romper las líneas, lo demuestran en sus equipos casi a diario (recordar el gol de Cristiano Ronaldo al Ajax en Holanda, donde Bentancur pica al vacío y arrastra marcas). Por otro lado, Nández tiene libertad para ocupar un lugar en banda y romper por los costados y dominar sus duelos individuales a pura intensidad.

El problema por el que pasan varias selecciones no toca a Uruguay. La base está afianzada, lo que renueva sus ambiciosas aspiraciones. Sin embargo, la renovación pide pista: Federico Valverde y Gastón Pereiro aparecen como una bocanada de aire fresco con la certeza que pelearán por sus posibilidades de incluirse en el once titular, o transformarse en habituales recambio para poder cambiar el juego desde afuera.

En el ataque no hay dudas. Luis Suárez y Edinson Cavani se entienden a la perfección. Se complementan para entrar y salir y ocupar los espacios de acuerdo a la necesidad, hasta incluso replegar hasta el campo propio en caso de sufrir un asedio. Este es un plantel equilibrado en sus funciones, con un mix perfecto entre experiencia y juventud y la confianza ciega en su entrenador que lo transforman en un rival de peligro para cualquiera en esta Copa America.