PROBLEMA REPETIDO

2

San Lorenzo tuvo un primer tiempo para el olvido en Córdoba, y cayó ante Talleres por 2-0. El principal problema ya se había observado antes.

A pesar de los buenos resultados obtenidos desde la llegada de Claudio Biaggio, el equipo no había dejado demasiadas sensaciones positivas en los triunfos. La idea de juego, reciente, es cierto, aún no estaba aceitada. Existían aciertos muy puntuales y jerarquía individual en determinados sectores de la cancha. Pero ya en el verano se percibió que en el esquema de 4-3-1-2 había un punto flojo que podía resultar un dolor de cabeza. Talleres tomó nota y en el primer tiempo, arrolló al Ciclón, que en ningún momento se sintió cómodo, no pudo aguantar la pelota ni detener los ataques del local.

Ya sin Ezequiel Cerutti, su reemplazante fue Ruben Botta, quien finalizó el 2017 en buen nivel y también mostró cosas interesantes en los amistosos de verano, pero por sus condiciones está más cerca de ser un socio más cercano a Fernando Belluschi que de ser quien aproveche las asistencias de éste; casi que cumplen funciones similares, lo cuál no es un problema en sí mismo, sino que se vuelve tal al observar cómo se distribuyen las piezas en el resto de la cancha; mientras estos dos están inconexos y Nicolás Blandi aún más solitario, por detrás hay tres volantes que no dan juego por banda y no sienten la marca; al igual que Huracán, Talleres pudo enviar a sus laterales al ataque con comodidad, ya que los interiores azulgrana se encontraban lejos. Coincidió también que el conjunto cordobés tiene dos muy buenos jugadores en esos puestos, y que en líneas generales, San Lorenzo perdía cada duelo individual: Belluschi no llegó a contener a Guiñazú, Gonzalo Rodríguez y Matías Caruzzo sufrieron ante Joao Rojas y los laterales hicieron lo propio ante los extremos locales.

Para el segundo tiempo, Biaggio tomó nota de estas falencias y corrigió: pasó a un 4-2-3-1 con un doble cinco que pueda repartirse mejor el ancho del campo, y extremos que tapen la subida de los laterales. Pero la expulsión del ingresado Alexis Castro y luego la de Gonzalo Rodríguez, impidieron poder comprobar si de esa manera el equipo podía brindar mejores sensaciones, tanto ofensivas como en defensa. Aún así, tras quedarse con nueve jugadores se vio lo mejor del equipo, ayudado también por un quedo en el conjunto local. San Lorenzo no tuvo más remedio que hacerse amigo de la pelota y pudo asentarse en campo rival, aunque el contexto no ayudó a hilvanar peligro. Lo pudo empatar a través de una pelota parada, pero recibió el segundo golpe en su mejor momento. El año no se comenzó de buena manera. Ante Boca en el Gasómetro, se verá si Biaggio corrige el problema táctico que se repitió en los últimos encuentros.

Share.

About Author

1994. Si no rueda una pelota me siento incompleto. Cuando sea grande diré que vi jugar a Messi. Disfruto de leer y escribir.

2 comentarios

  1. Pingback: Lo aguantó a pesar de las expulsiones

  2. Pingback: Inofensivo y apático

Leave A Reply

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!